Noticias históricas acerca del proyecto de construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba en la República Argentina, entre el 27 de abril de 2006 y el 26 de septiembre de 2008 (las noticias continuaron hasta el 20 de diciembre de 2012), durante los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner.

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lunes, 8 de junio de 2009

Medidas del Gobierno para mantener vivo el proyecto del tren bala

Lunes 08, Junio 2009.

Por: Antonio Rossi.

INMINENTES RESOLUCIONES DE LA SECRETARIA DE TRANSPORTE.

Prorrogará hasta 2010 la vigencia de la oferta que presentó el consorcio Veloxia.

Para no afrontar costo político que implicaría bajarlos en forma definitiva del cartel, el Gobierno tomó la decisión de seguir manteniendo en "estado vegetativo" sus dos megaproyectos ferroviarios: el "Tren Bala" y el servicio rápido a Mendoza.

Por medio de dos resoluciones, el secretario de Transporte extenderá en los próximos días los procesos abiertos por los dos emprendimientos que habían quedado congelados en el segundo semestre de 2008.

En el caso del "Tren bala" con destino a Rosario y Córdoba, se decidió establecer una prórroga hasta los primeros meses de 2010 en el "mantenimiento de la oferta" que presentó el consorcio liderado por Alstom.

Y en simultáneo, por el lado del tren rápido a Mendoza, se volverá a postergar el plazo para la recepción de las ofertas.

Presentado como una de las "obras emblemáticas" de la administración kirchnerista, el tren de alta velocidad fue licitado en 2006 y adjudicado a principios del año pasado.

Este proyecto -valuado en casi 4.000 millones de dólares - quedó en manos del grupo Veloxia, que integran Alstom, las locales Emepa e Iecsa y la española Isolux.

A principios de 2008, el Gobierno y el banco francés Natixis habían acordado financiar el costo de la obra con un crédito a largo plazo que iba tener como garantía la entrega de títulos públicos.

Pero, esa operación quedó trabada al no poder emitirse la primera tanda de bonos por 670 millones de dólares debido a las altas tasas de interés que debía pagar el país por la desconfianza que genera en los mercados internacionales.

Para mantener el proyecto en pie, a fines de 2008 el titular de la Secretaría de Transporte, Ricardo Jaime, decidió prorrogar "el mantenimiento de la oferta" por 150 días. Ahora, el funcionario volverá a utilizar el artículo 51 del pliego para extender la vigencia de la propuesta; en este caso, hasta el primer trimestre de 2010.

En tanto, con el proyecto del "tren rápido a Mendoza" lo que ahora está en danza es una nueva postergación de la fecha límite para la recepción de las ofertas. Pese a que logró despertar el interés de cuatro grupos de empresas locales y extranjeras, la obra enfrenta un obstáculo insalvable por el lado del financiamiento.

Según las reglas licitatorias, los interesados tienen que presentar una financiación no inferior al 50 por ciento del monto total del proyecto. Como el Gobierno le asignó al proyecto un "presupuesto estimado" de 8.328 millones de pesos, los oferentes quedan obligados a conseguir una asistencia crediticia que no baje de los 4.200 millones de pesos.

Pero, en el actual contexto económico y político ningún banco privado está dispuesto a prestar semejante monto para obra ferroviaria de Argentina.

Ante el riesgo de que el próximo viernes quede desierta la licitación por la falta de oferentes, el Gobierno decidió posponer otra vez la presentación de las ofertas hasta las últimas semanas del año.

http://edant.clarin.com/diario/2009/06/08/elpais/p-01934882.htm

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Gobierno se resiste a archivar el tren bala

Domingo 30 Noviembre 2008.

Por: Antonio Rossi.

UN PROYECTO DE 4.000 MILLONES DE DOLARES

Estiró 150 días la vigencia de la oferta de Alstom, por las condiciones globales.

Pese a la crisis económica y a la fuerte polémica que mantuvieron la Jefatura de Gabinete y el ministerio de Planificación, el Tren Bala ha vuelto a tomar aire por una decisión oficial que extendió la vigencia de la única oferta que se mantiene en pie.

Ante un planteo del consorcio liderado por Alstom acerca de cual iba a ser la posición del Gobierno frente al vencimiento de los plazos contractuales, la administración kirchnerista resolvió prorrogar por 150 días el "mantenimiento de la oferta" que está juego para el megaproyecto ferroviario de casi US$ 4.000 millones.

La medida adoptada por la Secretaría de Transporte se fundamentó en que "las actuales condiciones financieras internacionales hacen que se deban suspender los plazos para la culminación de los acuerdos de crédito, por cuanto la emisión y colocación de bonos no resultaría exitosa, ni conveniente a los intereses de la República".

En los primeros meses de 2008, el Gobierno y el banco francés Natixis habían acordado financiar el Tren Bala con un crédito a largo plazo que iba tener como garantía la entrega de títulos públicos.

El proyecto quedó trabado al no poder emitirse la primera tanda de bonos por US$ 670 millones debido a las altas tasas de interés que debía pagar la Argentina por la fuerte desconfianza que genera en los mercados internacionales.

Las autoridades de Transporte encuadraron el estiramiento de los plazos del Tren Bala hasta abril de 2009 en el artículo 51 del pliego que reúne las "condiciones particulares" de la licitación.

Este artículo promete convertirse en una pieza clave para el futuro de la megaobra ferroviaria. Establece que si al finalizar la prórroga otorgada a la oferta aún persisten las condiciones negativas que impidan avanzar con la financiación privada, el Estado podrá prescindir del Natixis para afrontar el proyecto con fondos propios.

Si bien ante este cambio el adjudicatorio tiene la posibilidad de desistir del contrato, todo indicaría que el grupo Veloxia aceptaría con gusto que sea el Estado el que termine pagando la obra con recursos presupuestarios.

A principios de noviembre, Alstom y sus socios le pidieron a Transporte que reemplace el crédito privado por recursos públicos.

Si bien oficialmente no hubo ninguna respuesta, en el sector ferroviario ya son muchos los que creen que ante las elecciones del 2009 el Gobierno se inclinará por iniciar la obra con fondos propios, más allá de las críticas que seguramente levantará esa decisión.

http://edant.clarin.com/diario/2008/11/30/elpais/p-01812999.htm