Noticias históricas acerca del proyecto de construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba en la República Argentina, entre el 27 de abril de 2006 y el 26 de septiembre de 2008 (las noticias continuaron hasta el 20 de diciembre de 2012), durante los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner.

viernes, 18 de enero de 2008

Jaime dijo que el tren bala busca subir el "nivel tecnológico" del país

Viernes 18 de enero de 2008

El secretario de Transporte dijo que, por la magnitud de la obra, se tardará más de cuatro años en inaugurar el proyecto ferroviario.   

Mientras se multiplican los problemas en la actual infraestructura ferroviaria, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, aseguró hoy que obras como la del tren bala significan "pensar en el futuro" y tienen como objetivo "subir el nivel tecnológico" del país.

"Cuando asumimos en 2003, lo hicimos en plena crisis emergencia ferroviaria. Nos ha costado recuperarnos: no se compraba material ni se hacía absolutamente nada. Hubo cincuenta años de decadencia, en los que no se invirtió en nada. Esto es pensar en el futuro", señaló el funcionario kirchnerista.

En declaraciones a la radio Global Station, consignadas por DyN, Jaime indicó: "Queremos recuperar esa parte que tuvo la Argentina respecto a otros países en Sudamérica, y ser referente en materia ferroviaria".

Respecto del proyecto del tren bala, explicó que "por la magnitud de la obra son más de cuatro años; son 700 kilómetros. Esperamos que para el bicentenario podamos ver la obra en plena ejecución".

En la historia. "En 1857, cuando se empezó a hablar de los ferrocarriles en la Argentina, seguramente muchos habrán pensado lo mismo que muchos piensan hoy. Nosotros creemos que tenemos que subir el nivel tecnológico de la Argentina", prosiguió.

El proyecto comprende el tendido de 780 kilómetros de vías, la construcción de estaciones, la electrificación, la fabricación del material rodante y el mantenimiento. Los trenes será realizados en las fábricas francesas de Alstom y su ensamble final en las instalaciones de la misma empresa en La Plata.

El costo original de la obra es de 1350 millones de dólares, y se trabaja para conseguir su financiamiento en un 90% mediante un crédito de un grupo de bancos encabezados por el Banco Societé Genérale. El 10% restante sería un aporte directo del Estado argentino.

http://www.lanacion.com.ar/979968-jaime-dijo-que-el-tren-bala-busca-subir-el-nivel-tecnologico-del-pais

jueves, 17 de enero de 2008

Jaime y su par francés abordan el anhelado proyecto ferroviario

Jueves 17 de enero de 2008

La construcción del tren de alta velocidad.

El ministro de Transporte francés, Dominique Bussereau, ofreció hoy una conferencia de prensa para aclarar detalles sobre el proyecto oficial del tren de alta velocidad. Foto: Telam

El secretario de Transporte y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, reciben a Dominique Bussereau; oficializaron la adjudicación.
   
Con el decreto de adjudicación del proyecto del tren de alta velocidad publicado hoy en el Boletín Oficial, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, se reunirá hoy con su par francés, Dominique Bussereau, con el objetivo de conversar los últimos detalles de la cooperación entre ambos países.

En momentos en que viajar en tren es un caos en el país, el encuentro "pondrá de manifiesto el total interés que tiene Francia por la voluntad de la Argentina de posicionarse como un país pionero en el Continente americano en materia de tecnología ferroviaria", informaron fuentes de la embajada francesa a la agencia oficial Télam.

El funcionario del gobierno francés brindó una conferencia de prensa en la Embajada de Francia, en la que volvió a hacer hincapié sobre la "importancia de la firma" de este acuerdo para el país.

El secretario de transporte francés ratificó que las obras comenzarán cuando se defina el contrato de la obra y se cierren los detalles sobre la financiación del proyecto.

Por otro lado, confió a LA NACION que existe la posibilidad de que la empresa Alstom comience conversaciones con el gobierno para el desarrollo del tranvía -algo que se ha hecho usual en Francia- como transporte urbano.

Bussereau se encuentra en el país invitado por el Gobierno para asistir a la firma del decreto por el cual se adjudica al consorcio francés Veloxia el tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba.

Tren bala

El Gobierno oficializó hoy, a través del decreto oficial 96/08, la decisión de construir un tren de alta velocidad que une Buenos Aires, Rosarios y Córdoba, y la de adjudicárselo a la empresa francesa Alstom.

El proyecto, fuertemente impulsado por el kirchnerismo, comenzaría a hacerse realidad en 60 días, cuando el Gobierno y las empresas terminen de cerrar el contrato de obra y financiación. Esta última estará a cargo del banco Société Générale Corporate and Investement Banking.

http://www.lanacion.com.ar/979597-jaime-y-su-par-frances-abordan-el-anhelado-proyecto-ferroviario

En 60 días comenzaría la construcción del tren bala

Jueves 17 de enero de 2008

Un anhelado proyecto del kirchnerismo.

La obra, a cargo de empresas francesas y argentinas, unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto al ministro de Transportes de Francia, Dominique Bussereau. Foto: Telam

Como si el sistema ferroviario argentino estuviera en pleno auge, se prevé que dentro de unos 60 días comience la construcción de un tren de alta velocidad, eléctrico, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer el decreto de adjudicación al grupo Veloxia, liderado por la firma Alstom, que será el encargado de la construcción y operación del tren de alta velocidad junto con empresas argentinas y españolas.

Con esta firma se cierra la etapa en la que el Gobierno adjudica el proyecto al consorcio Veloxia, y a partir de ahora comienza el tiempo de negociaciones para terminar de definir el esquema financiero del proyecto, que estará a cargo del banco Société Générale Corporate and Investment Banking. Para este proceso se establece un plazo de 60 días para definir el contrato de obra y la financiación. A partir de ahí se estima que el tren esté en funcionamiento en un plazo de 30 a 36 meses.

Al acto asistieron el ministro de Transportes fránces, Dominique Bussereau; el embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, Juan Schiaretti, y de Santa Fe, Hermes Binner; los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Transporte (y mentor del proyecto), Ricardo Jaime, además de los representantes de las empresas que integran el grupo Veloxia.

La obra tiene fondos argentinos asignados, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11° del Presupuesto 2008 sobre "Contratación de obras o adquisición de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", 60 millones de pesos en 2008; 485 millones en 2009; 972 millones en 2010, y un "resto" de 10.110 millones, lo que suma un total de $ 11.627 millones.
Cifras y tiempos

La cifra original de la licitación fue de 1320,5 millones de dólares, pero fuentes empresarias aseguraron a LA NACION que hasta que no se termine de discutir el contrato de financiación, no se conocerá el costo definitivo de la obra.

El tren, que se llamará Cobra, unirá las ciudades de Buenos Aires con Rosario en 85 minutos, y desde esta última a Córdoba tardará otros 90 minutos.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que "la firma no era sólo un acto de comercio, ni una obra pública entre ambas naciones", sino que se está dando "un salto importante a una modernidad diferente, a una Argentina diferente, que viene a complementar un desarrollo en materia de articulación vial, de comunicación, de transporte que se desarrolla en todo el país".

El proyecto "llave en mano", liderado por la empresa Alstom, comprende el sistema integral de alta velocidad que incluye la infraestructura ferroviaria de electrificación y vías, las obras civiles (siete estaciones, 344 puentes y talleres), el material rodante, señalización de última generación, telecomunicaciones y el mantenimiento.

Cristina Kirchner resaltó la practicidad del servicio por sobre el prestado por las aerolíneas: "Uno accede en el centro de la ciudad a una estación de trenes, tiene que llegar solamente un minuto antes de que parta del andén y llega también al centro de la ciudad, a la cual decide ir, sin necesidad de trasladarse a los aeropuertos, que por lo general están siempre en las afueras de la ciudad y requieren de media hora para llegar o más a un aeropuerto y una hora, por los menos, de check in ".

El ministro Dominique Bussereau afirmó que el proyecto "aportará progreso y desarrollo y la Argentina será el primer país en el continente que tendrá este tren". El proyecto generará unos 5000 puestos de trabajo directos y 20.000 inducidos durante la construcción de la obra. El tendido de 710 kilómetros de vías, que unirá las tres ciudades más pobladas del país, se cubrirá con frecuencias de tres trenes diarios que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora.

Las estaciones previstas son Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.

Las formaciones saldrán desde Retiro, en una nueva estación que estará ubicada entre la Terminal de la línea Mitre y la del Belgrano Norte, donde actualmente hay una playa de estacionamiento, según confiaron fuentes del sector ferroviario.

El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, dijo a LA NACION que "recuperar los ferrocarriles es un gran avance, ya que el colapso ferroviario se sufre en la cantidad de accidentes con carga de vidas humanas que se ven a diario en las rutas".

Binner adelantó que "solicitará" que luego de la culminación del tramo Buenos Aires-Rosario, el siguiente sea la llegada a la ciudad de Santa Fe, porque "es vital para la integración de la provincia". "En un territorio tan dilatado, es un hecho auspicioso que se empiece a pensar en reflotar el ferrocarril. Hoy se pagan subsidios y los trenes no andan", explicó Binner.

La firma Alstom tiene 25 años de experiencia en el diseño, fabricación y puesta en servicio de redes ferroviarias de alta velocidad. Acompañarán a la empresa francesa las argentinas Iecsa (del empresario Angelo Calcaterra) y Emepa (de Gabriel Romero), y la española Isolux Corsan. .

Carlos Atta

http://www.lanacion.com.ar/979584-en-60-dias-comenzaria-la-construccion-del-tren-bala

miércoles, 16 de enero de 2008

La presidenta adjudicó el tren de alta velocidad

 Miércoles, 16 de enero de 2008

La presidenta de la Nación,  Cristina Fernández de Kirchner, encabezó hoy el acto de la firma del decreto por el cual se adjudicó al consorcio francés Veloxia el contrato para las obras del Tren de Alta Velocidad que unirá Buenos Aires,  Rosario y Córdoba. Durante el acto, también habló el gobernador Binner en representación de los estados involucrados, e hizo una ferviente defensa del proyecto.


Buenos Aires.- La presidenta de la Nación,  Cristina Fernández de Kirchner, encabezó hoy el acto de la firma del decreto por el cual se adjudicó al consorcio francés Veloxia el contrato para las obras del Tren de Alta Velocidad que unirá Buenos Aires,  Rosario y Córdoba. Durante el acto, también habló el gobernador Binner en representación de los estados involucrados, e hizo una ferviente defensa del proyecto.

Fernández de Kirchner  abogó por una Argentina que entre a la  modernidad y en la que pueda dejarse de lado lo “nostalgioso” del  tango para avanzar con visión más positiva hacia el desarrollo del  país.

“Tenemos una suerte de subestimación de nosotros. Dejemos el  tango, nostalgioso, que nos dice que no nos va tan bien, y nos  lleva a desestimar cada una de las iniciativas que se nos  presentan”, dijo Cristina durante el acto.

Además, insistió con que “lo importante frente a todos y cada  uno de los argentinos es superar y construir una Argentina  distinta, en donde todos pensemos como pensemos, para ponerla en  el lugar que se merece”.

En el acto estuvieron presentes el gobernador Hermes Binner y el intendente Miguel Lifschitz, quien estos últimos días defendió fervientemente el proyecto.

Antes de la presidenta, habló Binner, quien calificó la iniciativa como extraordinaria, y llevó el agradecimiento de los tres gobernadores involucrados. Que haya hablado el mandatario santafesino no es un dato menor, teniendo en cuenta que estaban presentes en el acto, y sentados en la cabecera, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el de Córdoba, Juan Schiaretti, ambos del mismo color político de la presidenta.

Binner dijo que el interior de la Argentina se desarrolló con el ferrocarril. "Muchas veces nos quedamos sólo con las banderas de Scalabrini Ortiz y con proyectos truncos de reactivación, en cambio en esta oportunidad finalmente el proyecto se hace realidad".  

En la ceremonia también dieron el presente el ministro de Planificación Julio De Vido, el secretario de Transportes, Ricardo Jaime, además de otros funcionarios y empresarios nacionales.

El consorcio Veloxia está liderado por la empresa francesa Alstom e integrado por el español grupo Isolux y las argentinas Iecsa (Grupo Socma) y Emapa.

Alstom cuenta con vasta experiencia en el ramo ya que vendió 560 trenes de alta velocidad en todo el mundo.

El proyecto generará unos 5 mil puestos de trabajo directos y 20 mil indirectos durante la construcción de la obra, que tendrá 710 kilómetros y unirá las tres ciudades más pobladas del país.

El nuevo tren será capaz de desarrollar velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora.

El contrato para la construcción del corredor ferroviario está estimado en 1.320,5 millones de dólares y se calcula que demandará un plazo de entre 30 y 36 meses.

La ejecución del proyecto abarcará la realización de las obras civiles, las obras de infraestructura, la señalización y la provisión de locomotoras y coches.

El acto de adjudicación del nuevo tren es la única actividad oficial prevista en la agenda de la presidenta que en la mañana permanece en la residencia de Olivos.

http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/01/16/noticia_0115.html

Planifican una nueva estación de colectivos y trenes en el Cruce Alberdi

 Miércoles, 16 de enero de 2008

El proyecto sería de una inversión de 60 millones de pesos y se suma a la licitación que hoy se firma para el tren rápido. La llamada estación polimodal busca generar un espacio común donde converja el transporte ferroviario y de pasajeros interurbano y sería también para absorber la creciente demanda que hoy tiene la estación de ómnibus Mariano Moreno.


Rosario.- El proyecto sería de una inversión de 60 millones de pesos y se suma a la licitación que hoy se firma para el tren rápido. La llamada estación polimodal busca generar un espacio común donde converja el transporte ferroviario y de pasajeros interurbano, sería también para absorber la creciente demanda que hoy tiene la estación de ómnibus Mariano Moreno.

El secretario general del municipio, José León Garibay, explicó esta mañana los detalles de la estación polimodal: "Es una propuesta que tenemos diseñada para trasladar la estación ferroviaria como la de colectivos, creemos que en Rosario la estación Mariano Moreno no satisface la demanda que esperamos seguir teniendo entonces esta es la propuesta que vamos a tratar de trabajar con la nación en esta licitación que se está adjudicando del tren rápido".

Según señaló Garibay el proyecto de la mega estación se suma al proyecto del tren bala y prevé una inversión de más de 60 millones de pesos: "La estación polimodal que estamos planteando sería para lo que es hoy la playa ferroviaria del Cruce Alberdi, la zona de Salta y Alberdi, es una estación que va a ser de tránsito ferroviario como de transporte de pasajeros y también para las líneas de transporte interurbano."

http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/01/16/noticia_0090.html

jueves, 10 de enero de 2008

Visita por el tren bala

Jueves 10 de enero de 2008
   
PARIS (AFP).- El secretario francés de Transportes, Dominique Bussereau, llegará la semana próxima a la Argentina para analizar la adjudicación al grupo francés Alstom de la construcción de una línea del tren de alta velocidad (TGV), que unirá Buenos Aires y Rosario. "La próxima semana estaré en la Argentina, donde vamos a entrar en un gran mercado de construcción de una línea del TGV, la primera del continente americano para Alstom", declaró Bussereau.

Alstom espera desde hace varios meses la confirmación oficial de adjudicación de la línea, un contrato para el que sólo se presentó el constructor francés. Fuentes del departamento de Transportes confirmaron que durante el viaje de Bussereau se hablará también sobre la construcción de otras líneas ferroviarias y de tranvías.

http://www.lanacion.com.ar/977719-visita-por-el-tren-bala

jueves, 3 de enero de 2008

Cuánto costará el tren bala

Jueves 03 de enero de 2008

Editorial II   

Desde que se presentó la maqueta del proyecto de construcción del Tren de Alta Velocidad (TAVE) que unirá la ciudad de Buenos Aires con Rosario, en un primer tramo, y con Córdoba después, surgieron diversas controversias respecto de la viabilidad de la obra. Tanto por su precio como por el financiamiento y el diseño de la traza, el proyecto estuvo desde un principio signado por la desconfianza. Sin embargo, la iniciativa avanzó: el Grupo Veloxia, consorcio integrado por la empresa francesa Alstom, la española Isolux Corsan y las argentinas Iecsa (Grupo Socma) y Emapa, se convirtió en adjudicatario de las obras por haber sido el único oferente.

La Secretaría de Transporte, por medio de un comunicado, señaló que el consorcio estará a cargo de la construcción de las vías, la electrificación, las obras de señalamiento y de comunicaciones, y la provisión de material rodante para el primer tren de alta velocidad que tendrá la Argentina. Pero también se aclaró que la adjudicación quedará condicionada a la aprobación por parte de los organismos técnicos y jurídicos pertinentes del Ministerio de Economía, de la estructura financiera presentada en la oferta por el consorcio y de la oportuna suscripción del contrato de formulación integral del proyecto.

El consorcio presentó una oferta de 1320,5 millones de dólares. Pero hay quienes afirman que costará mucho más. Según especialistas del sector, esa cifra corresponde al valor actual de la obra, que surge de calcular los flujos de fondos con una tasa de descuento del 12 por ciento anual fijada por la Secretaría de Transporte.

El grupo adjudicatario ofreció financiar, a través del banco Societé Générale Corporate and Investment Banking, el 80 por ciento a una tasa del 5,2 por ciento anual en un plazo de 16 años, aunque ello no ocurriría de inmediato, ya que, según sostienen quienes están cerca de la negociación, el dinero del banco francés no llegaría hasta que el gobierno argentino acordara con el Club de París, algo que el propio ministro de Economía, Martín Lousteau, ha señalado "que es importante, pero no urgente".

Otras son las cifras, mucho más abultadas, que se consignaron en el presupuesto nacional de 2008, aprobado por el Congreso. En efecto, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11 sobre "Contratación de obras o adquisición de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", la construcción del Corredor Ferroviario Buenos Aires-Rosario-Córdoba TAVE tiene asignados 60 millones de pesos en 2008; 485 millones, en 2009; 972 millones, en 2010, y un "Resto" de 10.110 millones, lo que suma un total de 11.627 millones de pesos.

Emprendimientos como el anunciado deberían hacerse en el cuadro de una política de transporte integral, tendiente a una distribución razonable de los recursos disponibles en función de una escala de prioridades determinadas con criterio técnico. Los trastornos en ferrocarriles están causando enormes problemas a millones de usuarios, rehenes de conflictos gremiales y malas prestaciones, y es allí donde debería ponerse el esfuerzo para solucionarlos.

Indudablemente, los anuncios de obras faraónicas -trenes de alta velocidad a Rosario- Córdoba y a la ciudad de Mar del Plata- han sido más activos que el avance de proyectos para mejorar los ferrocarriles suburbanos, especialmente en algunas líneas críticas, como las ex San Martín, Sarmiento y Roca.

Es de esperar que las autoridades correspondientes aclaren cuál será el costo final que estiman para la obra del "tren bala" a Rosario y Córdoba, y cuál el costo de mantenimiento. En cuanto a las tarifas, éstas deberían ser altas para recobrar la inversión, a no ser que requieran otro importante subsidio estatal para hacerlas accesibles a todo el público usuario.

http://www.lanacion.com.ar/975734-cuanto-costara-el-tren-bala

domingo, 16 de diciembre de 2007

El tren bala, a la espera del acuerdo

Domingo 16 de diciembre de 2007

Podría llegar el financiamiento francés.
   
La faraónica obra ideada durante la presidencia de Néstor Kirchner de construir un tren de alta velocidad que comunique Buenos Aires con Rosario y con Córdoba sería una de las principales beneficiadas con el acuerdo del Club de París.

Por ahora, el proyecto está frenado por varios motivos. El primero, y quizá más importante, es que el Gobierno no ha adjudicado formalmente la licitación.

El expediente se empantanó en los vericuetos de la administración pública. Sucede que el Ministerio de Economía nunca le puso la firma a la licitación. Una y varias veces, la dirección General de Asuntos Jurídicos le devolvió la carpeta sin la firma al pie a su vecino, el Ministerio de Planificación Federal.

En realidad, en el Palacio de Hacienda pusieron varios reparos administrativos, pero hay quienes desconfían del monto, alrededor de 1250 millones de dólares, y por eso las negativas.

El ex ministro de Economía Miguel Peirano nunca estuvo de acuerdo en legitimar la licitación. De hecho, en los meses que estuvo en el cargo, el expediente buscó sin éxito la firma de sus hombres.

Otro de los problemas de la obra radica en el financiamiento. En abril, el único oferente para la construcción del tren, el Grupo Veloxia, presentó una oferta de 1320,5 millones de dólares. La propuesta incluyó la financiación del 80% para la parte electromecánica que le otorgará el banco Société Générale Corporate and Investment Banking.

Esa financiación tiene una tasa estimada en 5,2 por ciento anual y un plazo de retorno de 16 años. Según cuentan quienes están cerca de la negociación, el dinero del banco francés no llegará hasta que el Gobierno argentino acuerde con el Club de París.

El Grupo Veloxia es una unión de empresas que integran la francesa Alstom, las argentinas Iecsa y Emepa, y la española Isolux Corsan.

http://www.lanacion.com.ar/971493-el-tren-bala-a-la-espera-del-acuerdo


Se pueden destrabar inversiones

Se autorizarían más desembolsos

Un arreglo con el Club de París será una señal inequívoca no sólo para los mercados sino también para las empresas. Y dicho esto, no sólo será para las compañías que miran la posibilidad de instalarse en el país, sino también para las que ya operan en la Argentina.

"Cuando se pague o se llegue a un acuerdo de pago, se van a destrabar inversiones de empresas que ya están radicadas en el país y que les van a permitir reinvertir tus utilidades", dijo Dante Sica, de Abeceb.com, en una charla para periodistas en la que repasó la economía del año próximo.

Por ahora, muchas multinacionales, especialmente de origen europeo, sólo autorizan a sus filiales a reinvertir las amortizaciones de capital y no las utilidades. Según su visión, hay muchas empresas que están en el máximo de su capacidad instalada y que probablemente se expandan, si finalmente sus casas matrices deciden confiar nuevamente en la Argentina.

http://www.lanacion.com.ar/971492-se-pueden-destrabar-inversiones


Club de París: la negociación

La visita del director gerente del FMI y el cambio de gobierno pusieron nuevamente en la agenda la compleja cuestión del default de la Argentina con 19 países

No se pagará al contado ni tampoco en 10 años. No se utilizarán directamente reservas del Banco Central, aunque éstas podrían ayudar en forma indirecta al pago. No habrá un programa tradicional con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ni éste permanecerá totalmente ajeno a la cuestión.

Más allá de los cruces verbales, se cree que en 2008 el acuerdo con el Club de París se definirá con un final que, de todos modos, está condicionado al humor los bonistas que siguen en default y a la evolución de la crisis financiera internacional.

Estas son las claves de la negociación entre la Argentina con el Club de París, anunciada desde hace casi dos años, pero nunca lanzada formalmente. Una situación que se asemeja a un partido de truco gallo, en el que participa en forma solapada un tercer actor (el FMI) y en el que todos esconden sus cartas, a tal punto que no se animan a tirarlas nunca en la mesa, y en el que, al mismo tiempo, sobreactúan el poder de los naipes que cada uno tiene.

Los participantes de este partido se observan entre sí a la espera de alguna seña para saber qué hacer, mientras el tiempo pasa, los intereses se acumulan y algunas empresas se quejan porque, para invertir en el país, deben asimilar un costo que casi duplica al que pagarían si se saldaran los US$ 6200 millones pendientes ante 19 acreedores oficiales.

Para colocar esa cifra en contexto, se trata de tan sólo un tres por ciento del stock total de la deuda pública argentina, y sin embargo, para muchos tiene una importancia clave, no sólo por la reducción del costo financiero antes mencionada, que agilizaría algunas inversiones de bienes de capital, sino también porque sería un "gesto de reinserción en el mundo", como han afirmado muchos analistas y, también en privado, importantes funcionarios del Gobierno. En su primera aparición pública como ministro de Economía, Martín Lousteau afirmó que el arreglo con el Club de París es "importante pero no urgente". Importante, aclaró, porque "reduce el costo del financiamiento exterior". "Nos vamos a tomar el tiempo necesario para ver cuál es la mejor forma de resolverlo de acuerdo con nuestros intereses", dijo Lousteau, luego de haber recibido junto con el presidente del Banco Central, Martín Redrado, al director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn (DSK), que declaró que las reglas entre el Club y la Argentina para saldar esta deuda que está en default desde fines del 2001 las deben fijar acreedores y deudores. Al igual que lo había hecho un mes atrás en Washington al ser ungido en su nuevo cargo, DSK indicó en Buenos Aires la semana pasada que sólo podría actuar como facilitador, pero que no avanzará mucho más allá. También coincidió con el freno que colocó Lousteau: "No estamos apurados". Allá, en Washington, en cambio, había afirmado que "todo el mundo estaría muy contento si se pudiera resolver tan pronto como sea posible la cuestión con el Club de París".

Al parecer, DSK aquí pidió dos o tres meses para poder hablar con "personajes importantes de modo de poder convencer a alguna gente en el directorio del Fondo".

¿Qué ocurrió en el medio? El francés pasó de aquel DSK que acababa de sentarse en el sillón que habían ocupado sin pena ni gloria Horst Köhler y Rodrigo de Rato, lleno de confianza en poder cambiar a un moribundo organismo, a este que comienza a comprender las reglas que impone el Grupo de los Siete que maneja el FMI. Un agudo observador de las finanzas internacionales dijo a LA NACION: "Nadie importante en el FMI quiere poner a la Argentina en el compromiso de tener que firmar un acuerdo tradicional con el FMI, pero hay mucha resistencia de los directores por Europa para optar por una vía más blanda y sentar un precedente frente a otros casos".

¿Qué significaría fijar un precedente? Que desde 1956, cuando el club de acreedores integrado por países que le prestaron a la Argentina se reunió por primera vez en París, estableció una serie de reglas que fueron cambiando, pero que están escritas. Y estas reglas dicen lo siguiente: "El tratamiento de deuda se aplica solamente a los países que necesitan una postergación y que implementan reformas para resolver sus problemas de pago de deuda. En la práctica, la condicionalidad la provee la existencia de un programa apropiado apoyado por el FMI, que demuestre la necesidad de un alivio de la deuda".

El punto es clave para entender que la demanda de los europeos se basa en una convención que se aplica a todos los países del mundo, incluidos algunos muchos más pobres que la Argentina, como los africanos. ¿Es eso justo? Tal vez no, pero la Argentina por ahora no parece ser el mejor leading case para cambiar esa condicionalidad debido a su maltrato a los inversores extranjeros en los últimos años. Además, tal como lo explican las reglas de Evian, fijadas por el Club en 2003, la participación del FMI es vital para saber cuál es el grado de sustentabilidad del país que se compromete a pagar la deuda. Tal como explicó una fuente diplomática del G-7, el FMI es convocado para actuar como "auditor" y determinar si el plan de pago que presenta el país es sustentable o no.

Cuando la Argentina acordó pagarle al FMI su deuda de US$ 10.000 millones y a España US$ 1000 millones en cómodas cuotas, Japón dijo que el país debía usar sus reservas para cancelar sus pasivos al Club de París.

Pese a las diferencias que mantenían en ese entonces Redrado y Felisa Miceli, coincidieron en negar esa posibilidad. El argumento político de esa negativa era que el pago al FMI significaba sacarse de encima a un molesto inquisidor que había dejado al país sin "asistencia respiratoria" en agosto del 2001, como ejemplo para que el resto del mundo no le siguiera los pasos. En términos jurídicos, negarse a utilizar reservas implicaba no querer darles la razón a los bonistas que están en juicio con el país en el exterior y que argumentan que las reservas y del BCRA la plata del Tesoro son lo mismo y que, por lo tanto, podrían ser embargadas.

Envalentonada, Miceli se animaba a dejar trascender que había iniciado "formalmente" las negociaciones enviando una carta al Club situado en el Tesoro de Francia, que al parecer tenía mal colocada la dirección postal porque nunca llegó a destino, según dijo en 2006 y 2007 su secretario general, Xavier Musca.

Luego del escándalo de la bolsa, Miceli se fue por la puerta de atrás del Palacio de Hacienda y el secretario de Industria y militante K Miguel Peirano se convirtió en ministro. Como le ocurrió a otros ministros que fueron a buscar a Washington algo más que expresiones de buena voluntad, Peirano también se encontró con reclamos por los cambios en la medición a la inflación y con promesas vagas sobre la renegociación de esta deuda. Por esa razón, para llegar a cualquier tipo de entendimiento con el FMI, aclaró la fuente diplomática consultada, habrá que normalizar la situación del Indec antes que nada.

En su momento, Peirano se fue y dejó trascender una pelea con el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y, más veladamente, por su presunta negativa a firmarle a su poderoso par de Planificación Federal, Julio de Vido, o sea, al presidente Néstor Kirchner, la aprobación de la estructura jurídico-financiera de US$ 3800 millones para el ambicioso tren bala a Rosario.

Llegó Lousteau y comenzaron a hacer las cuentas de nuevo: un importante funcionario contó a LA NACION los límites que se exploran: "Si se quiere acordar sin que el FMI participe, habría que hacer un pago en dos o tres años que el país no está en condiciones de afrontar por las altas necesidades de financiamiento en un contexto de mercados casi cerrados. Si se quiere hacerlo como con España, en cinco años, a priori no se puede evitar al Fondo".

La tercera alternativa sería negociar en forma directa con el G-7 para un programa de más largo plazo. Pero el G-7 tampoco parece estar demasiado apurado en sentarse con la Argentina, porque primero quiere saber cuál es el rumbo definitivo que tomará la nueva presidente en materia de política económica.

Mientras tanto, un economista ligado al Gobierno se atrevió a diagnosticar que "todo lo que quieren el G-7 y el FMI es ejercer una especie de monitoreo, aunque en público Strauss-Kahn se muestre simpático que sus predecesores para que el país no se aleje nuevamente. Y tal vez la Argentina en algún momento tenga que sincerar esto a través de un acuerdo e, inevitablemente, luego deberá discutir el tema de los hold-outs".

Más desconfiado, otro analista afirma que "si se enfatiza tanto el tema del Club de París es porque la cuestión de los hold-outs, que implica resolver una deuda de US$ 27.000 millones) no quiere afrontarse". En el medio, tal vez con la frescura de sumarse recién al gobierno, cerca de Lousteau confiaron en que este codiciado acuerdo por US$ 6200 millones, se alcanzará en 2008, para darle un regalo a una presidenta que antes de asumir declamó su intención de mostrar otra cara al mundo, pese a que el caso de la valija venezolana pueda llegar a cambiar la dinámica de las relaciones exteriores nada más y nada menos que con Estados Unidos.

Por Martín Kanenguiser

De la Redacción de LA NACION

¿Quién es Strauss-Kahn?

    El francés que asumió el 1° de noviembre último como décimo director en la historia del FMI es un socialista que nació en 1949 en Neuilly-sur-Seine y pasó los primeros años de vida en Marruecos. Tiene una importante carrera como profesor de economía y fue elegido tres veces miembro de la Asamblea Nacional de Francia. Se postuló en 2006 para ser el candidato presidencial socialista. De 1997 a 1999 fue ministro de Economía, Hacienda e Industria de su país.

http://www.lanacion.com.ar/971494-club-de-paris-la-negociacion

domingo, 21 de octubre de 2007

El tren bala va al freezer hasta después del 28

Domingo, 21 de octubre de 2007 

La adjudicación de la obra se hará después de las elecciones presidenciales

El proyecto del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba continúa siendo objeto de debate a siete días de las elecciones. Tras las objeciones planteadas por el candidato a presidente Roberto Lavagna y la presentación hecha en la Justicia por su compañero de fórmula, Gerardo Morales, desde el gobierno nacional deslizaron que la adjudicación de la obra recién se concretará después del 28 de octubre. De esa manera, se intenta esquivar la polvareda política provocada por las críticas de la oposición, pero también esperar el dictamen del magistrado que tiene en sus manos la causa en la Justicia Federal.

   La presentación a mediados de septiembre del proyecto de ley del presupuesto nacional 2008 había sido un guiño positivo para la realización de la megaobra, ya que allí la Nación destinaba una partida de 4 millones de pesos para financiar los trabajos para poner en marcha el proyecto.

   Y así sólo restaba firmar el contrato definitivo de adjudicación de obras con el único oferente (el consorcio Veloxia, liderado por la francesa Alstom) que ya tiene preadjudicada la obra.

A la Justicia. Pero pocas semanas después llegó el embate del candidato a presidente por Una Nación Avanzada (UNA), Roberto Lavagna, quien pidió al presidente que “renuncie a este proyecto fantasioso que cuesta 3.600 millones de dólares, y que además no ha cumplido con los trámites legales que hacen falta”. Mientras tanto, su compañero de fórmula presentó una medida cautelar ante la Justicia para frenar la licitación.

   A la hora de explicar el pedido, Morales argumentó que todo el proceso iniciado hace más de un año viola la ley de obra pública y perjudica las arcas del Estado; y agregó: “El gobierno de Néstor Kirchner tiene que parar de hacer negocios”.

   Las respuestas no se hicieron esperar. El titular de la bancada justicialista de la Cámara baja, Agustín Rossi, respondió diciendo que el pedido de parar la licitación “está motivado por cuestiones electorales” y lo calificó como “un intento para mejorar el posicionamiento de la fórmula que encabeza (el ex ministro de Economía) frente a las elecciones”.

   Lo cierto es que otra respuesta ante el ruido que generó la megaobra en medio de la campaña es, según fuentes de la Secretaría de Transporte de la Nación, instalar un compás de espera hasta después del 28 de octubre. Lo que también permitirá esperar la resolución del juez en lo Contencioso Administrativo Nº12, Guillermo Rossi, para así evitar tener que revertir una adjudicación de esta envergadura en caso de que el dictamen no sea favorable.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/10/21/ciudad/noticia_423320.shtml

jueves, 11 de octubre de 2007

Lifschitz destacó apoyo de la Nación para gestionar proyectos

Jueves, 11 de octubre de 2007 

Rosario- El intendente Miguel Lifschitz destacó como “positivo” el encuentro que sostuvo ayer con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, en cuanto a la concreción de obras públicas para Rosario al tiempo que brindó un detallado panorama sobre distintos aspectos de su gestión, como la situación del nuevo código urbano, el nuevo hospital de emergencias y la nueva empresa del transporte La Mixta.

El intendente Miguel Lifschitz se trajo varias promesas ayer desde Buenos Aires.

En declaraciones radiales efectuadas hoy, Lifschitz expresó sobre el encuentro que mantuvo ayer con el ministro de Planifiación Federal, Julio De Vido, que “fue positivo porque en esta marcha que significa gestionar proyectos con el gobierno nacional vamos avanzando de a poco. Uno de ellos tiene que ver con la reconstrucción del parque España que ya ha llegado a su última instancia, se ha elegido la empresa contratista y sólo falta un decreto para adjudicar definitivamente la obra. El ministro (Julio De Vido) dijo que eso va a ser antes de fin de mes y el año que viene tendríamos ese paseo recuperado y en condiciones de transitabilidad. Otro tema que vimos con De Vido fue el de la avenida de Circunvalación, que ha quedado sin ningún tipo de mantenimiento. Su entorno está cada vez más deteriorado y eso nos preocupa. Le insistimos sobre la necesidad de hacer lo que se debería haber hecho hace mucho tiempo”.

El titular del Palcio de los Leones abundó que “también nos trajimos la promesa de completar el tramo inconcluso de la ruta 34, una obra de unos 15 millones de pesos. Y la otra es el segundo tramo de colectora de Circunvalación, desde avenida Pellegrini a San Martín. En ambos casos está completo el trámite técnico y ahora se entraría en la etapa de licitación”.

Luego el intendente comenzó a desglosarv diversos aspectos que hacen a la ciudad. Uno de los más candentes y siempre vigente es el de la restricción o no del tránsito en el microcentro. Al respecto señaló que “en esto no hay que tener posiciones extremistas ni hacer dramatizaciones. Ni el tránsito en el microcentro es caótico ni la restricción de estacionamiento en algunas arterias angostas de ese sector producirá un impacto negativo. Por eso estamos estudiando de manera minuciosa sobre el sector y en las próximas semanas mandaremos un proyecto al Concejo Municipal para introducir algunas medidas correctivas que no traerán ningún impacto negativo en el comercio”.

Con relación al cuestionado proyecto de reformas al código de ordenamiento urbano, Lifschitz lo defendió aduciendo que “creo que va a salir por que la mayoría de los concejales han participado del debate de esta norma y entiendo que este Concejo, como culminación de su tarea, va a tener que aprobar este proyecto Esto ha tenido muchas instancias de debate. Lo presentamos a fines de febrero de este año, se discutió mucho, hubo una audiencia pública con más de 30 ponencias y la participación de expertos y especialistas que incluso sugirieron una cantidad de modificaciones. Este no es el mismo que habíamos presentado sino que se incorporaron sugerencias, aportes y críticas. El proyecto ha buscado el consenso de la mayoría. Obvio que no se puede dejar a todos conformes”.

Con relación a la nueva empresa del transporte urbano de pasajeros, La Mixta –que tomará a su cargo los recorridos de las líneas 112, 131, 132, 144, 115, 126 y 127-, el intendente indicó que “está avanzando, tuvimos algunas demoras con la llegada de los coches, pero durante este mes están llegando los últimos para completar una flota de 95 unidades que van a reemplazar a aquellas que hoy tiene la peor prestación. Estimo que los primeros días de noviembre se va a estar concretando. Haremos ajustes en recorridos y antes de fin de año estaremos licitando el sistema alternativo de pago para introducir el sistema de tarjeta recargable y el control satelital. El año próximo vamos a tener un sistema muy mejorado”.

Con relación a la puesta en funcionamiento efectiva del nuevo Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, el intendente señaló que “estamos trabajando activamente para a mediados de noviembre ponerlo en marcha”.

Al ser consultado sobre el marcado crecimiento y asentamiento de las villas de emergencias, Lifschitz indicó que eso “supera las posibilidades de intervención del gobierno local. Estamos sobrepasados por una situación que nos excede porque en muchos casos son migraciones externas y en otros casos el crecimiento vegetativo de la población de los asentamientos. Allí, si no hay políticas muy activas de vivienda en el nivel provincial, no vamos a encontrar soluciones. Así que espero que con Hermes (Binner) en el gobierno provincial y el equipo que esté a cargo del área de vivienda podamos encarar algunos de estos proyectos en forma prioritaria”.

Sobre las denuncias penales presentadas por el candidato a vicepresidente por UNA, Gerardo Morales, sobre irregularidades cometidas en la licitación del tren bala Rosario-Buenos Aires y el pedido para que se supenda ese proyecto, el intendente indicó que “sinceramente creo que es un proyecto importante. No sería partidario de hacer una inversión de esa magnitud y restarles recursos a la educación. Pero la ley de financiamiento educativo asegura que esos recursos estén. Considero que las inversiones en infraestructura de transporte son muy importantes y en la medida que se asegure la transparencia del proceso licitatorio es un proyecto importante que no descarto para el mediano plazo. Tanto Rosario como Buenos Aires necesitan un sistema ferroviario de pasajeros de alta prestación”.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/10/11/ciudad/noticia_421566.shtml

miércoles, 3 de octubre de 2007

Lavagna pide más salud y escuelas en lugar del tren bala

miércoles, 03 de octubre de 2007 

Buenos Aires- El candidato a presidente de Una Nación Avanzada (UNA), Roberto Lavagna, reclamó hoy al jefe del estado, Néstor Kirchner, que renuncie al proyecto del tren bala Buenos Aires-Rosario, y dedique los 3600 millones de dólares de ese proyecto a construir hospitales, escuelas y viviendas.

“Le pido al Presidente que renuncie a este proyecto fantasioso que cuesta 3.600 millones de dólares, y que además no ha cumplido con los trámites legales que hacen falta”, indicó Lavagna durante un encuentro que tuvo lugar en el barrio porteño de Retiro, a metros de las vías de la ex línea Belgrano.

En declaraciones a la prensa, el ex ministro de Economía reclamó “que use esos 3.600 millones de dólares para hacer dos hospitales de alta complejidad, 450 escuelas, 87 mil viviendas, de las cuales 40 mil deben ser para Rosario”.

Asimismo, completó que “800 millones deben destinarse al ferrocarril Belgrano cargas, y 750 millones en los del conurbano de pasajeros, donde la población argentina viaja en condiciones terribles, especialmente los del sur”.

Lavagna consideró que el proyecto del tren bala “es una pésima aplicación de los fondos públicos, que hacen falta para cosas fundamentales, y además compromete presupuestos de futuros gobiernos”.

“Gobernar es fijar prioridades. Si uno las fija en función de una oferta, un arreglo, un capitalismo de amigos, incluso violando normas, o si las usa en función de un programa que tiene su centro en la producción productiva, en el empleo, salud, vivienda y escuelas”, advirtió.

Desde UNA, el candidato a vicepresidente, el senador Gerardo Morales, hizo una presentación judicial para detener la iniciativa del tren bala, y dijo que “el Gobierno tiene que parar de hacer negocios”. (DyN)

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/10/03/politica/noticia_420064.shtml

domingo, 23 de septiembre de 2007

Un guiño de la Nación impulsa al tren bala

Domingo, 23 de septiembre de 2007 

El proyecto de ley del presupuesto nacional 2008 presentado el miércoles en la Cámara de Diputados de la Nación por el ministro de Economía, Miguel Peirano, destina una partida de 4 mil millones de pesos para financiar las obras que demandará la puesta en marcha del moderno medio de transporte que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Se trata de un empujón prioritario para el tren de alta velocidad.

   Con este impulso del gobierno nacional, sólo resta firmar el contrato definitivo de adjudicación de las obras con el único oferente (un consorcio liderado por la empresa francesa Alstom junto a otros socios argentinos). Fuentes con llegada a la Casa Rosada indicaron a La Capital que “en pocos días se hará el anuncio oficial con la firma del decreto y su posterior publicación”.

   El pedido de autorización de endeudamiento dentro del presupuesto del año próximo tiene directa relación con el acuerdo alcanzado por el gobierno nacional con el banco Societé Générale, que otorgó un préstamo por 1.700 millones de dólares a pagar en 15 años para el tren bala.

   A la partida anunciada por Peirano podrían agregarse 1.700 millones de pesos si el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, hace uso de los superpoderes que le confieren la facultad de ampliar esa partida.

   Una vez adjudicada la obra, Alstom comenzará con movimientos de tierra, estudios de ingeniería e impacto ambiental. Estos trabajos llevarán entre 8 y 10 meses, y estarían concretados a fines de 2008.

   Y tras los estudios previos, se firmará el contrato de obra con un plazo de ejecución de 36 meses. Cobra, como bautizó al futuro tren bala el secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, estaría funcionando a fines de 2012. En cambio, los cordobeses deberán esperar un año más para disfrutar del innovador medio de transporte.

   El proyecto, que creará 5.000 mil puestos de trabajo, consta de dos tramos: uno entre Buenos Aires y Rosario, con trenes que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros, y otro entre Rosario y Córdoba, con formaciones con altas prestaciones y tracción diesel.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/09/23/ciudad/noticia_418216.shtml

martes, 18 de septiembre de 2007

Un avance para el tren bala

Martes, 18 de septiembre de 2007 

El gobierno nacional logró acordar la financiación para la construcción del tren de alta velocidad que unirá Retiro con Rosario y Córdoba. El acuerdo, que está basado en un préstamo de un banco francés por 1.700 millones de dólares a 15 años, podría llegar a rubricarse antes de las elecciones presidenciales.

   Si bien las negociaciones, como diera cuenta este diario la semana pasada, fueron intensas y generaron demoras, el Estado y el consorcio liderado por la empresa francesa Alstom ya aunaron criterios con el banco Societé Générale para cubrir el 60 por ciento de lo que costará el denominado “tren bala”.

Resquicios. Las demoras, según se explicó, obedecieron a cuestiones “técnicas y legales” relacionadas con que el país de hecho continúa en default. Por esta razón, se debieron buscar los resquicios jurídicos que permitieran sortear ciertos impedimentos que devienen de esa condición y así se pergeñó este esquema de financiación.

  El préstamo para financiar el proyecto sería directamente recibido por el consorcio constructor a medida que se vayan certificando las distintas etapas de la obra.

   En los próximos días, se adjudicarán por decreto las obras al grupo constructor y en un mes se espera firmar el contrato definitivo.

   El grupo integrado por Alstom —en sociedad con la española Isolux y dos firmas argentinas— empezará con los primeros movimientos de tierra, estudios de ingeniería e impacto ambiental, los cuales demorarán, al menos, alrededor de 8 meses.

Plazos. Cuando estén listos, se firmará un acta para iniciar la obra, que tiene un plazo de 36 meses para Rosario y un año más para que el “tren bala” llegue a Córdoba.

   Pero antes del inicio de los trabajos definitivos el Estado nacional deberá pagar un anticipo del 8 por ciento del total de las obras.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/09/18/ciudad/noticia_417230.shtml

domingo, 9 de septiembre de 2007

Sale la financiación del tren bala a Buenos Aires

Domingo, 09 de septiembre de 2007 

Isolda Baraldi / La Capital

El gobierno nacional tenía previsto por estas horas tener cerrado el paquete financiero para adjudicar el tren de alta velocidad que unirá Rosario con Buenos Aires. Sin embargo, el trámite está por lo menos demorado, aunque las autoridades de la Secretaría de Transporte son optimistas que para la semana próxima “todo esté resuelto”.

 Según las mismas fuentes, el proyecto se encuentra en plena negociación financiera con el banco francés Societé Generale, del grupo Veloxia que respalda a la empresa Alstom, ganadora de la oferta para el megaemprendimiento junto a tres socias (dos firmas argentinas y compañía una española).

   Veloxia ofreció en abril pasado 1.320,5 millones de pesos para las tareas de infraestructura y en ese entonces el responsable de Transporte, Ricardo Jaime, anunció que en 60 días comenzarían los trabajos, pero no fue así, y hasta hoy no hay fecha cierta.

   Según se aduce, el problema, o la demora, obedece a cuestiones “técnicas y legales” habida cuenta de que el país de hecho continúa en default, lo que significa buscar resquicios jurídicos para sortear los impedimentos que esta figura acarrea. Aparentemente desde Transporte ya enviaron el paquete al Ministerio de Economía, precisamente al departamento Legales, para que autorice el acuerdo por la financiación del 80 por ciento de los trabajos a encarar. “Creemos que la semana próxima estará todo terminado”, aseguró ayer a La Capital un funcionario del área de Transporte y descartó que en medio hubiera inconvenientes de otro tipo.   

La competencia. Por lo pronto, la fuente dijo que la puesta en marcha del nuevo servicio ferroviario (de seis horas correspondiente a la empresa Trenes de Buenos Aires) no interfiere “en absoluto” con el proyecto del tren rápido. “Al contrario, es una forma de ir dando respuestas a este corredor, modernizándolo y también mejorarando la oferta”, agregaron desde el área de Transporte.

   Es más, el portavoz recordó que el funcionamiento del primer tren de alta velocidad de Latinoamérica está previsto para dentro de tres años. “En ese marco, poner a funcionar nuevos convoyes es muy importante”, destacó.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/09/09/ciudad/noticia_415607.shtml

viernes, 6 de julio de 2007

Ahora el tren bala se llamará Cobra

Viernes, 06 de julio de 2007 

El secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, sorprendió ayer con un anuncio en torno al Tren de Alta Velocidad (Tave) que unirá Capital Federal con Rosario y Córdoba. Destacó que el proyecto contará con financiamiento en una semana y reveló que se llamará Cobra. El funcionario estimó que si se cumplen las pautas previstas, en agosto o septiembre comenzarían las obras, que tienen un plazo total de ejecución de treinta meses.

   “En una semana se aprobará el financiamiento para su puesta en marcha y, si todo sale bien, se firmará el contrato con la compañía que se hará cargo de la obra hacia fines de este mes”, dijo Jaime. El funcionario estimó que si se cumplen las pautas previstas, en agosto o septiembre comenzarían las obras, que tienen un plazo total de ejecución de treinta meses.

   En la propuesta económica del grupo Alstom se establece que la financiación del 80 por ciento de la parte electromecánica estará a cargo de Societé Generale Corporate and Investment Banking. Esa línea de crédito tendrá una tasa estimada en 5,2 por ciento anual y un plazo de retorno de 16 años.

    La obra tendrá un costo de 1.230 millones de dólares y se estima que creará 5.000 puestos de trabajo directo y 20 mil indirectos. El proyecto del tren Buenos Aires-Rosario-Córdoba consta de dos tramos. El primero de ellos, Buenos Aires-Rosario, utilizará trenes de alta velocidad y tecnología de punta para desarrollar velocidades de 250 a 300 kilómetros por hora, sobre doble vía. El segundo tramo, Rosario-Córdoba, se hará con formaciones ferroviarias de altas prestaciones de tracción diesel, que desarrollarán una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora.

http://archivo.lacapital.com.ar/2007/07/06/ciudad/noticia_401446.shtml