Noticias históricas acerca del proyecto de construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba en la República Argentina, entre el 27 de abril de 2006 y el 26 de septiembre de 2008 (las noticias continuaron hasta el 20 de diciembre de 2012), durante los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner.

miércoles, 26 de marzo de 2008

El banco francés Natixis será el que financiará el tren bala

Miércoles 26 de marzo de 2008

Hoy se debe aprobar el esquema.

El Société Genéralé se retiró de la obra; se emitirán bonos públicos para el pago

Por Diego Cabot. 

De Vido, en el reciente acto de apertura de ofertas técnicas del tren de alta velocidad. Foto: Telam / Archivo.

   
El Ministerio de Economía se tomó hasta el último día de plazo para definir y aprobar el proyecto de financiamiento del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba.

Hoy vence el plazo para que el Palacio de Hacienda apruebe la herramienta que se utilizará para financiar la obra. Pese a lo exiguo del tiempo restante y al monto de la operación -rondará los 3000 millones de dólares-, hasta anoche aún quedaban muchos puntos por resolver.

Algo sí está confirmado: ya no será el Société Générale el que pondrá el dinero para la obra, sino que su lugar lo ocupará el Natixis, una entidad que figura cuarta entre las más grandes de Francia, después del BNP Paribas, Société Générale y Crédit Agricole.

También trascendió que el Tesoro emitirá un bono que se destinará a cancelar la deuda con el banco, que será a treinta años de plazo y que la intención de los negociadores oficiales es que tenga un plazo de gracia de cinco años. "Mañana se define el asunto, pero le podemos confirmar que el banco que financiará es el Natixis, otro banco francés. Los requisitos que pedía el Société no pudieron ser cumplidos", dijo una fuente que se sienta en la mesa de negociación.

En rigor, la financiación fue el asunto más complicado desde que se imaginó el tren de alta velocidad. Sucede que el pliego de adjudicación establecía que quien presentara ofertas tenía que acompañar un banco que aporte el 50% del total del costo de la obra. El consorcio Veloxia, liderado por la francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa, propuso la financiación del 80% para la parte electromecánica, otorgada por el Banco Société Générale, con una tasa del 5,2% anual y 16 años de plazo.

Durante varios meses, técnicos y negociadores buscaron la forma de poder prestar una garantía para que el Société desembolse el dinero. Sin embargo, eso no fue posible. No hubo caso. En el medio, la entidad francesa atravesó un período de crisis, ya que tuvo que asumir pérdidas por un ejecutivo que apostó dinero de la entidad.

Entonces apareció una segunda opción: otro banco francés, el Natixis, una fusión de Caisses d Epargne y de Banques Populaires, dos empresas que formaron una sola en noviembre de 2006.

"El Natixis es el que encabeza el consorcio de bancos que financia la obra", dijo una fuente oficial. De acuerdo con sus dichos, la emisión de estos títulos se irá completando a medida que se presenten los certificados de obra.

Anoche, una de las cuestiones, nada menor, que faltaba definir es el rendimiento que tendrán los títulos públicos. Es decir, cuánto ganará el banco por prestar a la Argentina. "Eso es lo último que se conocerá, pero aspiramos a que esté en línea con el interés que esté en consonancia con lo que consigue el Gobierno", dijo una fuente cercana al ministro de Economía, Martín Lousteau.

El funcionario será al fin el que aprobará el crédito. Su antecesor Miguel Peirano se negó a refrendarlo y ésa fue, según algunas fuentes de su entorno, uno de los motivos de su alejamiento.

"Han cambiado muchas cosas desde entonces que hacen posible la aprobación. Lo primero es que hay un nuevo banco y que la oferta de esta entidad es más barata que la anterior. Este esquema es más conveniente. Además, desde entonces cambiaron los mercados financieros", dijo la fuente.

Un técnico del equipo negociador se preguntaba anoche cuáles serán los términos finales del acuerdo. "Lo que pasa es que no es lo mismo que una licitación la gane un grupo de empresas y que se adjudique con otras. Hay que ver si no lo pueden impugnar las otras empresas o si no lo pueden cuestionar los organismos de control. Le digo más: cualquier particular podría pedir que se investigue el cambio de la oferta", finalizó.

http://www.lanacion.com.ar/998736-el-banco-frances-natixis-sera-el-que-financiara-el-tren-bala

martes, 11 de marzo de 2008

Admite Cristina Kirchner el deterioro del sistema ferroviario

Martes 11 de marzo de 2008

El estado de los trenes.

Anunció obras para el Roca y las describió como un “salto a la modernidad”.

Cristina Kirchner, junto a Julio Cobos y Julio De Vido, durante el anunció al llamado a licitación por la electrificación del tren Roca. Foto: Telam.

    En medio del debate por el estado del sistema ferroviario nacional y el avance de los proyectos para la construcción de dos trenes de alta velocidad, la presidenta Cristina Kirchner admitió que existe "deterioro" en el sector.

Lo hizo durante un acto en la Casa Rosada por el lanzamiento de la licitación para la construcción de obras de infraestructura en la línea ferrocarril Roca.

El peor. La jefa del Estado reconoció que "de todos los servicios ferroviarios que se han abandonado", la línea Roca, que une La Plata con Buenos Aires, "es la más deteriorada".

En este contexto, describió las obras proyectadas para ese servicio, que incluyen la electrificación, como "un salto a la modernidad".

"Esta obra junto con toda la renovación del sistema ferroviario es un salto a la modernidad", señaló durante su discurso en el Salón Sur de la Casa de Gobierno.

"Estas obras no sólo hacen a la modernización. Son además un gesto de justicia hacia un sector del conurbano. El sur que siempre estuvo muy abandonado en el sistema ferroviario", añadió.

Ferrocarriles y tren bala. Las declaraciones de la Presidenta se conocen en medio de la discusión por la construcción de dos trenes de alta velocidad (TAVE), uno que unirá Buenos Aires Rosario y Córdoba, ya adjudicado, y otro que irá desde Buenos Aires hasta Mar del Plata.

Este debate se reavivó la semana pasada con las declaraciones de varios actores involucrados con esas iniciativas.

En el terreno empresario, Friedrich Smaxwill, integrante del Comité Ejecutivo de Dirección de Sistemas de Transportes de Siemens ratificó la voluntad de la empresa alemana de participar del proyecto, pese a que la firma quedó fuera de la licitación.

En una entrevista con LA NACION, el ejecutivo planteó que la compañía pretende ser contratada por el consorcio que se quedó con la obra para hacerse cargo de la parte eléctrica del emprendimiento.

Además, evaluó el estado de los trenes y aseguró que el sistema ferroviario "es obsoleto".

Pendiente. En el terreno político, en tanto, el embajador francés en Buenos Aires Frédéric Baleine du Laurens advirtió que el financiamiento del tren bala Buenos Aires-Rosario-Córdoba, adjudicado a la francesa Alstom está sujeto a que la Argentina logre un acuerdo con el Club de París, con quien tiene una deuda de poco más de 6000 millones de dólares.

http://www.lanacion.com.ar/994662-admite-cristina-kirchner-el-deterioro-del-sistema-ferroviario

domingo, 9 de marzo de 2008

Condiciona Francia la financiación del tren bala

Domingo 09 de marzo de 2008.

Por: Lucas Colonna.

Lo dice el embajador.


"El costo de no tener un acuerdo con el Club de París es muy fuerte", dijo el embajador francés. Foto: Rodrigo Néspolo.

    La falta de pago de la deuda con el Club de París podría afectar la inversión de más de 1350 millones de dólares para la construcción de un tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba, a cargo de la compañía francesa Alstom: “De no llegarse a un acuerdo, ´[la Argentina] no se puede beneficiar con créditos blandos [para financiar el proyecto]”, dijo el embajador de Francia en Buenos Aires, Frédéric Baleine du Laurens.

En una entrevista con La Nacion, el diplomático advirtió que “el costo de no tener un acuerdo [con el Club de París] es muy fuerte”, aunque aclaró, sin embargo, que no por ello peligra el proyecto, uno de los más importantes en las relaciones bilaterales de los últimos tiempos.

“Hay negociaciones financieras alrededor de este tema. La Argentina recibe préstamos de instituciones financieras internacionales y de bancos privados. Pero, en el estado actual del proceso, de no llegarse a un acuerdo en el Club de París, no se puede beneficiar con créditos blandos", dijo el embajador.

La aclaración cobra relevancia cuando se tiene en cuenta que en los últimos días, en ámbitos empresariales se analizaba que la inversión para el tren bala sería del doble de lo previsto.

La relación bilateral entre la Argentina y Francia comenzó a complicarse en 2005, cuando el ex presidente Néstor Kirchner forzó a la empresa Suez, de ese país, a rescindir el contrato como operador de la empresa Aguas Argentinas. Esto fue precedido de tensas gestiones entre ambos gobiernos. Desde entonces, la distribuidora de agua fue reestatizada y pasó a denominarse AySA.

En el último tiempo, el gobierno de Cristina Kirchner buscó retomar las relaciones con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. En especial, con el apoyo conjunto para la liberación de Ingrid Betancourt, ciudadana franco-colombiana secuestrada por las FARC, en Colombia.

Du Laurens, que calificó de "excelentes" las relaciones bilaterales, dijo, además, que para el acuerdo con el Club de París por la deuda de más de 6000 millones de dólares en default es inevitable que la Argentina acepte el monitoreo al plan de reprogramación por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI).

-¿Cómo definiría la relación bilateral una vez superado el conflicto con el grupo Suez?

-Es una relación excelente. Hay una relación más estrecha que en muchos otros momentos de la historia de nuestras relaciones. Tenemos valores políticos compartidos. Tenemos la misma actitud hacia los derechos humanos. Valoramos la acción del gobierno argentino por la promoción de los derechos humanos, en la Argentina y en el nivel internacional. Compartimos la misma visión para tratar de organizar el mundo multipolar.

-¿Cuál es la posición de Francia ante la intención de la Argentina de cancelar sus compromisos con el Club de París sin contar con una auditoría del Fondo Monetario Internacional?

-Francia es un país involucrado en el tema del club de París de dos maneras. Una, porque tenemos un crédito en esta famosa deuda, pero es un crédito menor, relativamente pequeño. Una vez me divertí calculando lo que representa la deuda pública argentina con mi país: representa ocho minutos de recaudación fiscal en Francia.

-En cifras, ¿cuánto serían ocho minutos de recaudación en Francia?

-Unos 300.000.000 de dólares. Cada minuto que pasa, el Tesoro va recaudando lo que se nos debe.

-¿Dice que para Francia es insignificante en términos reales?

-Bueno, es una deuda, pero no es algo fenomenal

-¿Cuál es la segunda manera en que Francia está involucrada en el Club de París?

-La segunda es que Francia es el secretario del Club. No importa el volumen de la deuda: tenemos entre nosotros una regla clara, que es la unanimidad. Por eso es importante que los países involucrados en la negociación tengan una posición común. Y fundamentalmente es así como funciona el Club.

-¿Y cuál es esa posición común en el caso de la Argentina?

-Es que si hay una reprogramación de las deudas, simultáneamente debe haber un beneplácito que da el FMI a este programa. Eso existe, y para algunos de los países, es una exigencia constitucional. Es una regla fuerte. Es así para todos los países del mundo. El otro modo es pagar cash [efectivo].

-Pero la Argentina no expresó aún eso último como posibilidad

-Yo no estoy involucrado en la negociación. No puedo opinar sobre el caso. Pero, en una descripción técnica, se necesita para lograr un acuerdo la unanimidad de todos. Y dentro del modo de proceder del Club de París, si hay una reprogramación, debe tener el beneplácito del Fondo.

-¿Cuánto afecta a un país como la Argentina, que busca atraer inversiones extranjeras, tener un compromiso impago con el Club de París?

-Afecta mucho porque mientras no haya un acuerdo, no hay posibilidad legal en los países miembros del Club de París de otorgar créditos blandos. Así, todas las instituciones financieras que existen en nuestros países -desde Italia a Japón, Gran Bretaña y Estados Unidos- que otorgan esos créditos blandos no pueden actuar en la Argentina. Y eso se traduce en un precio mucho más alto de los préstamos. Y así, el costo de no tener un acuerdo es muy fuerte.

-¿Debe ser una prioridad para la Argentina entonces resolver esta situación?

-Bueno, yo no soy arrogante como para dar consejos a un gobierno extranjero. El gobierno argentino actúa absolutamente como le parece. Lo único que puedo observar es que al no tener un acuerdo, cuesta mucho.

-¿Están dadas las garantías para que en el caso de la inversión por el tren bala Société Générale facilite los créditos para la inversión de Alstom en la Argentina? ¿Complica la deuda con el Club de París esta inversión?

-Hay negociaciones financieras alrededor de este tema. Se puedes otorgar préstamos, eso no hay problema. La Argentina recibe préstamos de instituciones financieras internacionales y bancos privados. Pero, en el estado actual del proceso, de no concluir un acuerdo en el Club de París, no se puede beneficiar con créditos blandos.

-¿Cómo afecta esto en el caso puntual de Alstom por el tren bala?

-No habrá créditos blandos, como para cualquier otro negocio de la Argentina. Es muy sencillo. Es una regla general que se aplica en todos los países.

-Más allá de estas restricciones puntuales, ¿la Argentina sigue siendo un mercado interesante para el empresariado francés?

-Por supuesto: hay más de 250 empresas francesas que están establecidas en la Argentina e invierten mucho en la Argentina. Peugeot, Carrefour, Renault, Total Hay empresas en todos los sectores. El clima económico es bueno en la Argentina, y las perspectivas, también.
Colombia

    El embajador de Francia destacó el papel de contención que ejercen los países de la región, entre ellos la Argentina, para evitar una escalada en América latina tras el asesinato de Raúl Reyes, el segundo de las FARC. Pidió que se sostenga el intercambio humanitario y remarcó la importancia que tiene para su gobierno el caso de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC.

http://www.lanacion.com.ar/994081-condiciona-francia-la-financiacion-del-tren-bala

Cerca de un colapso logístico

Domingo 09 de marzo de 2008
   
Si hay alguna duda sobre la importancia que el Gobierno le ha dado al proyecto del tren de alta velocidad, sólo es necesario mirar los archivos. La obra ya se llevó consigo un ministro de Economía, Miguel Peirano, y toda un área de legales que no se atrevía, o no quería, firmar el expediente de la licitación.

Más allá de la oportunidad de encarar un proyecto de este tipo en momentos en que la infraestructura ferroviaria está colapsada y los usuarios se quejan de a miles respecto de los déficit del servicio, el Gobierno ha peleado a capa y espada para que el TAVE finalmente empiece a correr.

El proyecto original preveía la construcción de dos tramos: el primero, Buenos Aires-Rosario, usaría formaciones eléctricas de alta velocidad, capaces de desarrollar velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora, sobre una doble vía.

Para el otro tramo, que uniría Rosario y Córdoba, se previeron dos alternativas: seguir la obra del corredor a Rosario o modernizar la línea existente pero sin electrificación, con trenes diésel que rodarían los 160 kilómetros por hora.

Un mes después, ya se mencionaba como oferentes del sector privado a Alstom (Francia), Siemens (Alemania), Toshiba y Mitsubishi (Japón), General Electric (Estados Unidos), Changchung-Citic (China).

Siemens, la única de todas las empresas que mantuvo su interés hasta el final del proceso, finalmente no llegó a presentar la oferta, cosa que sí hizo la francesa Alstom. Además de los 4000 millones de dólares en los que ya se estima el presupuesto de la obra, el Gobierno ha demostrado que las obras ferroviarias serán prioridad en la gestión. Por nombrar dos, el ambicioso proyecto de soterrar las vías del ferrocarril Sarmiento en toda la Capital Federal y construir otro tren de alta velocidad hasta Mar del Plata, se llevarán miles de millones de pesos de los presupuestos futuros, en caso, claro está, de construirse.

LA NACION preguntó a los dos ejecutivos de Siemens sobre la política ferroviaria de cargas que ejecuta el Gobierno y las respuestas fueron las siguientes:

Eugenio Rial: "Creo que la política que sigue el Gobierno es la de mejorar el ferrocarril. Uno le podría hacer críticas, como que habría que hacerlo a un ritmo más veloz, pero yo me imagino que ellos están cubriendo primero la crisis energética o tratando de evitarla y están atendiendo el déficit de transporte antes de que se produzca una crisis logística. Y vamos en ese camino, vamos en camino de que nuestros medios de transporte empiecen a saturarse. El sistema ferroviario está actualmente saturado".

Friedrich Smaxwill: "Con el crecimiento económico, el transporte debe crecer. Si no es así, es un factor que puede limitar la expansión. Aquí va a haber mucho crecimiento. En Brasil, por ejemplo, el gobierno puso en funcionamiento un programa de inversiones porque vieron que el crecimiento puede limitarse por la infraestructura. Yo no sé en qué situación estamos aquí, si estamos en un 80, un 90 o un 100 por ciento de saturación, pero es un tema que se observa y Brasilia lo identificó y se puso a invertir".

http://www.lanacion.com.ar/994001-cerca-de-un-colapso-logistico

"El sistema ferroviario actual es obsoleto"

Domingo 09 de marzo de 2008

Para el ejecutivo, la red necesita inversión
   
"El sistema ferroviario está saturado." Con esa dureza, dos expertos en transporte, uno extranjero y otro local, pero de la misma empresa, la alemana Siemens, elaboraron un diagnóstico de la actual situación de los trenes en la Argentina.

Friedrich Smaxwill, miembro del Comité Ejecutivo de Dirección de Sistemas de Transportes de la alemana Siemens y Eugenio Rial, vicepresidente de esa sección en el país, indicaron que hace falta mucha mejora del sistema, ya de por sí obsoleto, y criticaron la desinversión en esa área en los últimos 20 años.

"Con el crecimiento económico, el transporte debe crecer. Si no es así, es un factor que puede limitar la expansión", estimó Smaxwill.

-¿Cómo evalúan la situación del sistema ferroviario nacional?

Friedrich Smaxwill: -Hace falta mucha mejora del sistema. Hoy es obsoleto. En los últimos 20 años no se ha invertido, o se ha desembolsado muy poco, y ahora se necesitan grandes inversiones. Y debe hacerse porque, si no, el desarrollo económico no será posible, porque la economía necesita infraestructura.

Eugenio Rial: -Se ha desinvertido durante muchísimos años. La inversión, en términos actualizados, supera los 150.000 millones de dólares, eso significa que la red que hoy tenemos costaría eso. Si uno toma lo que se invirtió en los últimos 20 o 30 años, yo creo que no supera los 2000 millones.

-¿Cómo puede afectar económicamente al país esta situación en el transporte ferroviario?

ER: -La Argentina llegó a tener 50.000 kilómetos de vías operacionales. Hoy hay alrededor de 10.000.

Un dato interesante es que se está hablando que este año se llegaría a los 100 millones de toneladas de cosecha de soja. Hoy el ferrocarril sólo está en condiciones de transportar menos de 20 millones. Todo lo demás debe ir en camiones.

El costo promedio de la tonelada que exporta la Argentina está entre los 200 y 300 dólares y ese valor es bajo ya que no tiene alto valor agregado. La de Australia está en los 1000 millones de dólares.

Y si la Argentina se mantiene exportando productos que contengan un bajo valor por tonelada, el costo logístico tiene un fuerte impacto.

http://www.lanacion.com.ar/994000-el-sistema-ferroviario-actual-es-obsoleto

Pese a haber quedado fuera de la licitación en la que se adjudicó el tren de alta prestación, el ejecutivo admite: "Seremos parte del tren bala"

Domingo 09 de marzo de 2008.

Por: Francisco Jueguen.

Entrevista con Friedrich Smaxwill, miembro del comité ejecutivo de la dirección de transportes de Siemens.

La firma alemana admite que aspira a ser contratada por el consorcio ganador para construir la parte eléctrica.


Friedrich Smaxwill dijo que, según su impresión, el presupuesto para la construcción del TAVE era muy bajo. Foto: Maxie Amena.

    Las quejas no sirven cuando los negocios se abren camino. Pese a que surgen sutiles críticas a la adjudicación oficial a la empresa francesa Alstom, para la construcción del tren de alta velocidad (TAVE), que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba por la falta de avales financieros, Siemens, que debió retirarse de la licitación, en parte, por ese motivo, negocia ya para poner un pie en ese proyecto.

"Queremos encontrar un camino de participación", afirmó en una entrevista exclusiva con LA NACION Friedrich Smaxwill miembro del Comité Ejecutivo de Dirección de Sistemas de Transportes de Siemens. "Ha habido conversaciones", confirmó, Eugenio Real, vicepresidente del área de transportes de la empresa en la Argentina.

El 15 de enero pasado, después de que la firma alemana se retiró del proceso de licitación por problemas de "tiempo y financiación", la presidenta Cristina Fernández de Kirchner adjudicó la obra al consorcio Veloxia conformado por Alstom, la española Isolux, y las locales Iecsa y Emepa.

La alegría para los franceses y el Gobierno duró poco. El agente financiero que debía aportar el dinero, el banco galo Société Générale, no aceptó que el Estado garantice el préstamo debido a una cláusula, que se firmó durante el canje de la deuda y que le prohibe constituir garantías. "Evidentemente, la financiación que se presentó no era del todo firme, porque todavía no se implementó", criticó Real, que pidió arreglar con el Club de París para normalizar la afluencia de dólares hacia el país.

Pese a que podría, la firma alemana no presentará una impugnación. Comparte con Alstom un consorcio para la licitación del otro TAVE, que unirá Buenos Aires y Mar del Plata, y hay grandes posibilidades de que participe en el proyecto del que ya se sentía afuera. "Nos reservamos el derecho", dijo, no obstante, Real en caso de que los negocios no prosperen.

-¿Por qué Siemens decide retirarse del proceso de licitación?

Eugenio Real: -Fue un proyecto en el que los términos fueron bastante cortos para lo que es habitual. No llegamos en los tiempos para presentar un estudio integral, porque el modo en el que lo licitaban era llave en mano. Hay que constituir un consorcio, hacer todo el costeo de la obra y presentarlo.

-Pero, ¿no fue la falta de financiación el principal problema?

ER: -La financiación también fue un problema. Se pidió avales firmes y nosotros consideramos que una financiación firme es una financiación firme, que se firma y al otro día se implementa. Evidentemente, la que se presentó no era del todo firme, porque todavía no se implementó. Con nuestras normas, una financiación firme es una financiación ya definida, y al no haber acuerdo de la Argentina con el Club de París, este tipo de financiación es muy difícil de conseguir.

-Alstom tampoco presentó una financiación con los avales y ustedes debieron retirarse por eso. ¿Impugnarán?

ER: -No lo estamos evaluando. Tampoco aceptaríamos algo discrecional y que nos perjudique. No aceptaríamos algo que no es justo. Nos reservamos el derecho, como dicen los abogados, pero hasta ahora no hemos visto nada que nos lleve a una queja.

Friedrich Smaxwill: -Estamos hablando mucho del proyecto para ver cuál es el mejor camino. Más que nada, nos gustaría tener una participación, aunque aún no está definido en qué manera lo podemos hacer.

-¿Hay posibilidades de que haya una real participación de Siemens en el proyecto del TAVE entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba?

ER: -Siemens tiene en la Argentina una base instalada, un know how local en la parte de electrificación y señalización. Esta tecnología la manejamos muy bien y tenemos mucha experiencia local. Tenemos costos muy competitivos, por lo que no descartamos que el consorcio que hoy está tratando de implementar ese proyecto nos pueda convocar para llevar adelante estas tareas. No hay otra empresa en la Argentina que lo pueda hacer como nosotros.
-¿Hay negociaciones concretas?

ER: -Hubo conversaciones por lo del TAVE a Mar del Plata. Ellos tienen fábrica de material rodante, en el Mercosur, y un taller, en La Plata, y nosotros somos muy fuertes en infraestructura.

-¿No impugnarían el proceso de licitación, porque hay posibilidades de que en definitiva participen del proyecto?

ER: -Hoy digamos que no tenemos ni idea de impugnar nada.

FS: -Lo primero que queremos es encontrar un camino de participación. Somos empresas grandes y experimentadas. Esa es la idea y el camino que queremos seguir.

- La cifra original del proyecto fue de US$ 1350 millones y hoy se habla de 3500 millones. ¿Cuánto cuesta un proyecto como este?

ER: -Originalmente, no estaba muy claro qué parte de las obras civiles estaban incluidas. Para nosotros, si era sólo la parte electromecánica sonaba razonable, si incluía las obras civiles como puentes o túneles Ahí empiezan los proyectos en detalle que, a veces, llevan a cifras que no fueron planificadas.

-¿Cómo se participa de la licitación cuando no se sabe bien qué precio hay que ofrecer?

ER: -Se pidió un proyecto llave en mano. Se elaboró uno, que contempla los coches, las vías, la parte eléctrica y una obra civil. Ese proyecto es el que no llegamos a armar a tiempo, porque justamente el plazo era muy corto.

-¿Llegaron a estimar el costo total?

ER: -No llegamos. La impresión nuestra era que el presupuesto original era muy bajo. Pero la verdad es que no llegamos, porque lo que más demora es la evaluación de la parte civil.

FS: -En estos proyectos, la obra civil es el 70% del costo total. La obra civil cambia mucho el número final.

-¿Era prioritario hacer un tren de alta velocidad antes de arreglar las castigadas líneas metropolitanas?

FS: -A lo mejor, el Gobierno hace las dos cosas. Hay necesidad de renovar la actual línea ferroviaria. Pero ambas cosas contribuyen a la mejora de la infraestructura y del desarrollo de la actividad. Tienen que hacer las dos cosas. La pregunta sobre cuál es la prioridad es difícil. Mejorar las líneas existentes es importante, pero, tal vez, no empuja tanto a un cambio tecnológico radical.

-¿Era conveniente para la Argentina, por los costos, un tren de alta prestación en vez de uno de alta velocidad?

FS: -El TAVE corre a 250 km por hora, y el otro, a 200 km/h. ¿Qué es mejor para el país? La infraestructura siempre es un tema de la política. Si quiero darle un empuje tecnológico al país puede ser el medio correcto.

-¿Hay una diferencia de costo muy grande entre un tren que corre a 250 km/h y otro que corre a 200 km/h?

FS: -Hay una diferencia de costo en los coches y en las vías.

ER: -Hay diferencias en las vías en el sistema alemán. Ese estilo tiene un sistema de construcción de vías que es bastante más caro que el que se usó en España y del que usan los franceses. Este conflicto surgió de una visita de Julio De Vido a Alemania, en la que le dijeron que veían factible un proyecto de alta prestación por el costo de vías y que era preferible un tren de 200 km/hora, similar al que usan los franceses.

-En el proyecto de Rosario y Córdoba hubo un problema de tiempo y financiamiento, ¿por qué no ocurriría lo mismo con el TAVE a Mar del Plata?

ER: -Aspiramos a que la Argentina vaya recomponiendo su relación con el mundo.

-Se habla de un costo de unos 600 millones de dólares, ¿ése es el número?

ER: -No hay presupuesto todavía. Pero el proyecto de Mar del Plata tiene varias ventajas: existe la traza, y no es utilizada por transporte de carga, sino sólo para pasajeros.

-Alstom contó con el apoyo del gobierno francés para adjudicarse el proyecto del TAVE ¿recibió Siemens un respaldo del Estado alemán?

FS: -Eso es una diferencia principal entre Alemania y Francia. La filosofía de nuestro país es introducirse poco en las actividades industriales de otras naciones. En la filosofía francesa, el presidente es el mayor vendedor de la industria. Se puede ver este efecto en todo el mundo.

http://www.lanacion.com.ar/993999-pese-a-haber-quedado-fuera-de-la-licitacion-en-la-que-se-adjudico-el-tren-de-alta-prestacion-el-ejecutivo-admite-seremos-parte-del-tren-bala

domingo, 2 de marzo de 2008

El tren de alta velocidad, rápido y muy costoso

 2 de marzo de 2008.

Por: Diego Cabot.

De acuerdo con las cifras que maneja el sector, el ferrocarril que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba costará tres veces más de lo presupuestado, y eso traba la financiación.

 

Bartolomé Mitre, Julio Argentino Roca, Domingo Faustino Sarmiento, Manuel Belgrano y José de San Martín tienen algo en común: cada uno da nombre a las cinco líneas de trenes que circulan por la Argentina.

Ahora se viene un nuevo ramal que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba con trenes que circulan a 300 kilómetros por hora. ¿Se atreverán a llamarlo Néstor Kirchner, o quizá Cristina Fernández o, en su caso, optarán por ponerle Ricardo Jaime? Será una manera de honrar a los principales impulsores del gran proyecto ferroviario argentino que, pese a la defensa del Gobierno, se ha topado en su veloz camino con algunos escollos no menores.

Hay algo que no se discute: la firme decisión del Gobierno, del actual y del pasado, de avanzar en la concreción de la obra. Basta con revisar todos los actos administrativos que se sucedieron para llegar al momento clave: la firma de los contratos.

Pero para que el soñado día del corte de cintas se dé, primero hay que pasar por un tamiz importante, y allí es donde llegan los interrogantes.

El primero es la financiación. Por estos días, técnicos ferroviarios, ingenieros, abogados, economistas y funcionarios se devanan los sesos pensando cómo hacer para garantizar el crédito que ofreció el banco francés Société Générale. No hay caso: por ahora, no han encontrado la solución y tampoco el tren tiene quien lo financie. El motivo: una cláusula que se firmó al momento del canje de deuda que le impide al Estado argentino constituir garantías con sus activos. Y sin garantías los banqueros franceses no prestan.

El otro problema será poder explicar ante los organismos de control cómo es que la obra cuyo precio se estimó en 1350 millones de dólares va a costar más del doble para algunos y más del triple, para otros.

El tren no arranca. No hay un solo contrato firmado y lo que es aún peor, no hay posibilidades de financiarlo con las herramientas que tiene el Estado argentino.

Todo sucede en el más absoluto silencio. "Por favor, no nos pregunte sobre montos y sobre financiamiento porque hay un pedido del Gobierno para que no toquemos el tema", se excusó una fuente de una de las empresas.

A repasar. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la adjudicación de la obra al consorcio Veloxia, un grupo integrado por la francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa. Corría el 15 de enero pasado y la Presidenta terminaba así con la primera etapa que había iniciado su marido y antecesor, Néstor Kirchner, en mayo de 2006. Entonces se habló por primera vez de un tren de alta velocidad que saldría de Retiro y en poco más de dos horas llegaría a Rosario y a Córdoba.

Se lo presupuestó en 1350 millones de dólares para el caso que la decisión se torciera en favor de utilizar un tren de alta velocidad (circula a 250 km por hora) no sólo hasta Rosario sino que también llegue a Córdoba. Y hubo una variante: que en el segundo tramo corra un tren de los llamados de alta prestación, algo más lento (entre 160 y 200 km por hora), impulsado por motores diésel. En ese caso, el costo sería algo menor que 1100 millones de dólares.

Los plazos se estiraron aunque, cabe decirlo una vez más, hubo continuos avances. La licitación empezó con un ramillete de empresas que fueron quedando por el camino. Apenas dos consorcios llegaron al final: Veloxia, comandado por Alstom, y Siemens. Las dos llegaban cabeza a cabeza, pero Alstom se distanció.

Fue la única que presentó la propuesta de financiamiento que, según el pliego, obligaba a aportar el 50% del dinero. Y apareció, cuentan por lo bajo -como todo lo que rodea el proyecto-, apalancado por la diplomacia francesa, con el banco Société Générale dispuesto a aportar la mitad del financiamiento.

"La mitad de cuánto", le preguntó LA NACION a una alta fuente de una de las empresas que intervienen en el proyecto, que pidió que no aparecieran ni su nombre ni el de la empresa a la que representa. "Discúlpeme -se excusó-, pero de montos no podemos hablar. Sólo de cuestiones técnicas."

Se le preguntó cuánto sería el presupuesto de la obra, tan simple como saber cuál era el costo final. Y se excusó nuevamente: "No insista. Sólo le digo una cosa. No hay ninguna posibilidad de hacer la obra con 1350 millones de dólares. Va a estar por encima de 3500 millones".

Pero hay que volver al financiamiento. El Ministerio de Economía tiene tiempo hasta el 26 de marzo para aprobar el esquema que dotará de dinero el proyecto. Pero el ministro Martín Lousteau puede estar tranquilo: ni aunque quisiera podría rubricar el acuerdo. Simplemente porque no está.

Y para buscar las explicaciones hay que ir unos años para atrás. Cuando se negoció el canje de la deuda que estaba en default se firmó una cláusula que establecía que la Argentina no podía otorgar activos en garantía para ningún crédito. En ese caso, esos bienes podrían quedar sujetos a embargos de los tenedores de bonos que aún siguen con sus papeles impagos.

Los abogados la llaman negative pledge clause , y la traducen como un compromiso negativo que juega como una promesa del deudor al acreedor de no gravar sus activos con hipotecas o prendas sin su consentimiento.

"Lo que sucede es que el Société Générale pide garantías porque el préstamo no es para una empresa que va a explotar un servicio, sino para un consorcio que lo va a construir y se lo va a entregar al Estado. Entonces, la garantía no pueden ser los flujos futuros de la explotación. En una palabra, el préstamo es al mismo Estado que hace unos años declaró el default ", dijo un profesional que participa en las negociaciones y que pidió que ni siquiera se mencionase su profesión.

Por estos días se han pensado decenas de opciones para garantizar el préstamo. Se hacen bocetos y se envían a Nueva York, para que el estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton -que es el que defiende a la Argentina para que no se le traben medidas precautorias como embargos o inhibiciones- analice y apruebe la factibilidad de la opción.

"Todo viene devuelto ya que son muy celosos. En ese estudio de abogados no quieren saber nada de alguna garantía para no dejar abierta la opción de que los bonistas embarguen el dinero. Entonces no hay posibilidad de avanzar", dijo otra fuente que también está al corriente de lo que sucede. Además reveló una particularidad: la palabra "garantía" está prohibida. "Ni siquiera en los mails de comunicaciones internas podemos usar esa palabra", confió.

Lo cierto es que la financiación está empantanada. "¿Usted qué cree que pasará?", preguntó LA NACION a otro técnico involucrado en las reuniones en la obra. "Que si el banco no cede un poco en las exigencias no habrá otra posibilidad de que sea el Estado el que ponga el dinero", respondió.

Los Kirchner y Jaime ya saben esto. De hecho, alguna vez sondearon a los funcionarios del Banco Central para ver la posibilidad de que sean las reservas que atesora la entidad monetaria las que den liquidez a los rieles veloces. Por ahora, el organismo los mantuvo a raya.

Pero eso no es todo. El presupuesto que se estimó en la resolución 900 de 2006 y que lleva la firma de Jaime ha quedado muy corto. Ya se habla de 3500 millones como mínimo para unir Buenos Aires con Córdoba.

El matrimonio gobernante y Jaime, el ladero transportista, tienen en su poder un interesante informe que elaboró la Academia Nacional de Ingeniería. Allí los ingenieros más importantes del país le reflejaron al Poder Ejecutivo algunos interrogantes. Además de las cuestiones relacionadas con la financiación, los académicos presupuestaron el proyecto. Y hablan de no menos de 3500 millones de dólares.

LA NACION conversó con tres ingenieros que forman parte de la Academia y todos confirman la existencia del estudio. "El tren va a costar como mínimo 3500 millones de dólares porque el presupuesto no incluyó todas las obras civiles que obligatoriamente se tienen que hacer. No se olvide de que en todo el trayecto hasta Córdoba no puede haber un solo paso a nivel. Hay que hacer puentes o túneles para comunicar ambos lados en todo el trayecto. Y esa obra civil no estaba presupuestada", dijo uno de los profesionales.

Además, el informe que tiene la Casa Rosada habla de otras cuestiones. Por ejemplo, que el flujo de pasajeros que tendrá no logrará repagar la inversión. Aunque, claro está, el proyecto tendrá una injerencia económica en la zona que deparará jugosos beneficios económicos que no sólo se miden en boletos vendidos. "Los volúmenes estimados de tráfico son escasos ya que el precio del pasaje no será barato", dijo otro de los ingenieros.

"Sin financiación y con un precio muy superior al estipulado en la oferta, el proceso podría ser causal de impugnación", dijo LA NACION a uno de los directivos de una de las empresas ganadoras. Le recordó que Siemens quedó afuera del proceso por no presentar financiación y si ahora financia el Estado, todos podrían volver a competir. El ejecutivo se tomó su tiempo para reírse, y luego concluyó: "¡Por favor! No hay impugnaciones a ese nivel".


Los números
US$ 1350 millones

Es el presupuesto que se fijó al momento de la licitación de la obra.
US$ 3500
millones

Es el monto al que ascenderá la construcción del ramal, según estimaciones del sector.
$ 60 millones

Es la partida presupuestaria que se asignó al tren de alta velocidad para 2008.
US$ 12 millones

Es el costo aproximado que se estima por km para un transporte de estas características.
US$ 10.616 millones

Fue el costo del tren que une Barcelona con Madrid y que se inauguró el 21 de febrero.

https://www.lanacion.com.ar/economia/el-tren-de-alta-velocidad-rapido-y-muy-costoso-nid992060/


lunes, 21 de enero de 2008

El tren de la discordia

Lunes, 21 de enero de 200.



Por: Adrián Gerber.

Los críticos del proyecto del tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba, en su gran mayoría periodistas y políticos porteños, han tildado el emprendimiento de “faraónico”, “inviable económicamente”, “carente de sustento racional” y “lujo ferroviario”, entre otros. Casualidad o no, son casi los mismos calificativos que utilizaba este mismo lobby porteño para referirse al puente Rosario-Victoria, cuando era todavía un proyecto.

Los críticos del proyecto del tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba, en su gran mayoría periodistas y políticos porteños, han tildado el emprendimiento de “faraónico”, “inviable económicamente”, “carente de sustento racional” y “lujo ferroviario”, entre otros. Casualidad o no, son casi los mismos calificativos que utilizaba este mismo lobby porteño para referirse al puente Rosario-Victoria, cuando era todavía un proyecto.

   Hay un argumento central en la crítica al tren bala: que el país tiene otras prioridades antes que concretar este millonario proyecto. ¿Cómo se puede encarar esta obra cuando las rutas están en malas condiciones, faltan inversiones para superar la crisis energética, hay déficit de viviendas, las escuelas están en pésimo estado…?, disparan.

   Y es verdad, puede que esta iniciativa parezca delirante en un país como Argentina, pero no menos delirante que muchas otras cosas que suceden por estas tierras, como las políticas que profundizan las violentas desigualdades. Por un lado, el centralismo porteño: ciudad de Buenos Aires y el conurbano se quedan con la porción más importante de la recaudación impositiva discriminando al interior del país. Por el otro, las desigualdades económicas, que se acentúan con un sistema impositivo regresivo: mientras toda la sociedad _sin diferencias entre pobres y ricos_ paga el impuesto al valor agregado (IVA) en todos los productos, incluidos los de la canasta básica, hay sectores adinerados que, por ejemplo, no pagan un solo peso de impuesto a las ganancias por las rentas financieras (la exención de este tributo implica hoy nada más y nada menos que una pérdida de 1.500 millones de pesos anuales). Con estos fondos seguramente se podrían arreglar las escuelas, hacer más planes de viviendas y arreglar las rutas. Pero de esto no se habla.

   Si finalmente se concreta el tren de alta velocidad (pensemos que esto es Argentina, así que hay que ver para creer) sería revolucionario para toda la región de Rosario. Tendría un impacto igual o aún superior al que generó el puente Rosario-Victoria.

   Claro que para que esta obra tenga sentido debería formar parte de un plan más global de transporte del país, y no ser un proyecto aislado. Además, amplios sectores sociales deberían poder acceder a este servicio, no sólo una elite. Para ello, sin duda, tendría que estar subsidiado, ya que si no el pasaje sería tan caro como el de avión. Subsidios millonarios que por otra parte hace años recibe no sólo el transporte de Capital Federal y el conurbano, sino incluso muchas compañías aéreas para abaratar los viajes que, por ejemplo, realizan familias de altos ingresos a Punta del Este. Más "delirante" y “faraónico” que esto no hay.

http://www.lacapital.com.ar/columnistas/agerber/noticia_0007.html

viernes, 18 de enero de 2008

Jaime dijo que el tren bala busca subir el "nivel tecnológico" del país

Viernes 18 de enero de 2008

El secretario de Transporte dijo que, por la magnitud de la obra, se tardará más de cuatro años en inaugurar el proyecto ferroviario.   

Mientras se multiplican los problemas en la actual infraestructura ferroviaria, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, aseguró hoy que obras como la del tren bala significan "pensar en el futuro" y tienen como objetivo "subir el nivel tecnológico" del país.

"Cuando asumimos en 2003, lo hicimos en plena crisis emergencia ferroviaria. Nos ha costado recuperarnos: no se compraba material ni se hacía absolutamente nada. Hubo cincuenta años de decadencia, en los que no se invirtió en nada. Esto es pensar en el futuro", señaló el funcionario kirchnerista.

En declaraciones a la radio Global Station, consignadas por DyN, Jaime indicó: "Queremos recuperar esa parte que tuvo la Argentina respecto a otros países en Sudamérica, y ser referente en materia ferroviaria".

Respecto del proyecto del tren bala, explicó que "por la magnitud de la obra son más de cuatro años; son 700 kilómetros. Esperamos que para el bicentenario podamos ver la obra en plena ejecución".

En la historia. "En 1857, cuando se empezó a hablar de los ferrocarriles en la Argentina, seguramente muchos habrán pensado lo mismo que muchos piensan hoy. Nosotros creemos que tenemos que subir el nivel tecnológico de la Argentina", prosiguió.

El proyecto comprende el tendido de 780 kilómetros de vías, la construcción de estaciones, la electrificación, la fabricación del material rodante y el mantenimiento. Los trenes será realizados en las fábricas francesas de Alstom y su ensamble final en las instalaciones de la misma empresa en La Plata.

El costo original de la obra es de 1350 millones de dólares, y se trabaja para conseguir su financiamiento en un 90% mediante un crédito de un grupo de bancos encabezados por el Banco Societé Genérale. El 10% restante sería un aporte directo del Estado argentino.

http://www.lanacion.com.ar/979968-jaime-dijo-que-el-tren-bala-busca-subir-el-nivel-tecnologico-del-pais

jueves, 17 de enero de 2008

Jaime y su par francés abordan el anhelado proyecto ferroviario

Jueves 17 de enero de 2008

La construcción del tren de alta velocidad.

El ministro de Transporte francés, Dominique Bussereau, ofreció hoy una conferencia de prensa para aclarar detalles sobre el proyecto oficial del tren de alta velocidad. Foto: Telam

El secretario de Transporte y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, reciben a Dominique Bussereau; oficializaron la adjudicación.
   
Con el decreto de adjudicación del proyecto del tren de alta velocidad publicado hoy en el Boletín Oficial, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, se reunirá hoy con su par francés, Dominique Bussereau, con el objetivo de conversar los últimos detalles de la cooperación entre ambos países.

En momentos en que viajar en tren es un caos en el país, el encuentro "pondrá de manifiesto el total interés que tiene Francia por la voluntad de la Argentina de posicionarse como un país pionero en el Continente americano en materia de tecnología ferroviaria", informaron fuentes de la embajada francesa a la agencia oficial Télam.

El funcionario del gobierno francés brindó una conferencia de prensa en la Embajada de Francia, en la que volvió a hacer hincapié sobre la "importancia de la firma" de este acuerdo para el país.

El secretario de transporte francés ratificó que las obras comenzarán cuando se defina el contrato de la obra y se cierren los detalles sobre la financiación del proyecto.

Por otro lado, confió a LA NACION que existe la posibilidad de que la empresa Alstom comience conversaciones con el gobierno para el desarrollo del tranvía -algo que se ha hecho usual en Francia- como transporte urbano.

Bussereau se encuentra en el país invitado por el Gobierno para asistir a la firma del decreto por el cual se adjudica al consorcio francés Veloxia el tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba.

Tren bala

El Gobierno oficializó hoy, a través del decreto oficial 96/08, la decisión de construir un tren de alta velocidad que une Buenos Aires, Rosarios y Córdoba, y la de adjudicárselo a la empresa francesa Alstom.

El proyecto, fuertemente impulsado por el kirchnerismo, comenzaría a hacerse realidad en 60 días, cuando el Gobierno y las empresas terminen de cerrar el contrato de obra y financiación. Esta última estará a cargo del banco Société Générale Corporate and Investement Banking.

http://www.lanacion.com.ar/979597-jaime-y-su-par-frances-abordan-el-anhelado-proyecto-ferroviario

En 60 días comenzaría la construcción del tren bala

Jueves 17 de enero de 2008

Un anhelado proyecto del kirchnerismo.

La obra, a cargo de empresas francesas y argentinas, unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, junto al ministro de Transportes de Francia, Dominique Bussereau. Foto: Telam

Como si el sistema ferroviario argentino estuviera en pleno auge, se prevé que dentro de unos 60 días comience la construcción de un tren de alta velocidad, eléctrico, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó ayer el decreto de adjudicación al grupo Veloxia, liderado por la firma Alstom, que será el encargado de la construcción y operación del tren de alta velocidad junto con empresas argentinas y españolas.

Con esta firma se cierra la etapa en la que el Gobierno adjudica el proyecto al consorcio Veloxia, y a partir de ahora comienza el tiempo de negociaciones para terminar de definir el esquema financiero del proyecto, que estará a cargo del banco Société Générale Corporate and Investment Banking. Para este proceso se establece un plazo de 60 días para definir el contrato de obra y la financiación. A partir de ahí se estima que el tren esté en funcionamiento en un plazo de 30 a 36 meses.

Al acto asistieron el ministro de Transportes fránces, Dominique Bussereau; el embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens; los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli; de Córdoba, Juan Schiaretti, y de Santa Fe, Hermes Binner; los ministros de Planificación, Julio De Vido, y de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Transporte (y mentor del proyecto), Ricardo Jaime, además de los representantes de las empresas que integran el grupo Veloxia.

La obra tiene fondos argentinos asignados, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11° del Presupuesto 2008 sobre "Contratación de obras o adquisición de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", 60 millones de pesos en 2008; 485 millones en 2009; 972 millones en 2010, y un "resto" de 10.110 millones, lo que suma un total de $ 11.627 millones.
Cifras y tiempos

La cifra original de la licitación fue de 1320,5 millones de dólares, pero fuentes empresarias aseguraron a LA NACION que hasta que no se termine de discutir el contrato de financiación, no se conocerá el costo definitivo de la obra.

El tren, que se llamará Cobra, unirá las ciudades de Buenos Aires con Rosario en 85 minutos, y desde esta última a Córdoba tardará otros 90 minutos.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que "la firma no era sólo un acto de comercio, ni una obra pública entre ambas naciones", sino que se está dando "un salto importante a una modernidad diferente, a una Argentina diferente, que viene a complementar un desarrollo en materia de articulación vial, de comunicación, de transporte que se desarrolla en todo el país".

El proyecto "llave en mano", liderado por la empresa Alstom, comprende el sistema integral de alta velocidad que incluye la infraestructura ferroviaria de electrificación y vías, las obras civiles (siete estaciones, 344 puentes y talleres), el material rodante, señalización de última generación, telecomunicaciones y el mantenimiento.

Cristina Kirchner resaltó la practicidad del servicio por sobre el prestado por las aerolíneas: "Uno accede en el centro de la ciudad a una estación de trenes, tiene que llegar solamente un minuto antes de que parta del andén y llega también al centro de la ciudad, a la cual decide ir, sin necesidad de trasladarse a los aeropuertos, que por lo general están siempre en las afueras de la ciudad y requieren de media hora para llegar o más a un aeropuerto y una hora, por los menos, de check in ".

El ministro Dominique Bussereau afirmó que el proyecto "aportará progreso y desarrollo y la Argentina será el primer país en el continente que tendrá este tren". El proyecto generará unos 5000 puestos de trabajo directos y 20.000 inducidos durante la construcción de la obra. El tendido de 710 kilómetros de vías, que unirá las tres ciudades más pobladas del país, se cubrirá con frecuencias de tres trenes diarios que desarrollarán velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora.

Las estaciones previstas son Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, Marcos Juárez, Bell Ville, Villa María y Córdoba.

Las formaciones saldrán desde Retiro, en una nueva estación que estará ubicada entre la Terminal de la línea Mitre y la del Belgrano Norte, donde actualmente hay una playa de estacionamiento, según confiaron fuentes del sector ferroviario.

El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, dijo a LA NACION que "recuperar los ferrocarriles es un gran avance, ya que el colapso ferroviario se sufre en la cantidad de accidentes con carga de vidas humanas que se ven a diario en las rutas".

Binner adelantó que "solicitará" que luego de la culminación del tramo Buenos Aires-Rosario, el siguiente sea la llegada a la ciudad de Santa Fe, porque "es vital para la integración de la provincia". "En un territorio tan dilatado, es un hecho auspicioso que se empiece a pensar en reflotar el ferrocarril. Hoy se pagan subsidios y los trenes no andan", explicó Binner.

La firma Alstom tiene 25 años de experiencia en el diseño, fabricación y puesta en servicio de redes ferroviarias de alta velocidad. Acompañarán a la empresa francesa las argentinas Iecsa (del empresario Angelo Calcaterra) y Emepa (de Gabriel Romero), y la española Isolux Corsan. .

Carlos Atta

http://www.lanacion.com.ar/979584-en-60-dias-comenzaria-la-construccion-del-tren-bala

miércoles, 16 de enero de 2008

La presidenta adjudicó el tren de alta velocidad

 Miércoles, 16 de enero de 2008

La presidenta de la Nación,  Cristina Fernández de Kirchner, encabezó hoy el acto de la firma del decreto por el cual se adjudicó al consorcio francés Veloxia el contrato para las obras del Tren de Alta Velocidad que unirá Buenos Aires,  Rosario y Córdoba. Durante el acto, también habló el gobernador Binner en representación de los estados involucrados, e hizo una ferviente defensa del proyecto.


Buenos Aires.- La presidenta de la Nación,  Cristina Fernández de Kirchner, encabezó hoy el acto de la firma del decreto por el cual se adjudicó al consorcio francés Veloxia el contrato para las obras del Tren de Alta Velocidad que unirá Buenos Aires,  Rosario y Córdoba. Durante el acto, también habló el gobernador Binner en representación de los estados involucrados, e hizo una ferviente defensa del proyecto.

Fernández de Kirchner  abogó por una Argentina que entre a la  modernidad y en la que pueda dejarse de lado lo “nostalgioso” del  tango para avanzar con visión más positiva hacia el desarrollo del  país.

“Tenemos una suerte de subestimación de nosotros. Dejemos el  tango, nostalgioso, que nos dice que no nos va tan bien, y nos  lleva a desestimar cada una de las iniciativas que se nos  presentan”, dijo Cristina durante el acto.

Además, insistió con que “lo importante frente a todos y cada  uno de los argentinos es superar y construir una Argentina  distinta, en donde todos pensemos como pensemos, para ponerla en  el lugar que se merece”.

En el acto estuvieron presentes el gobernador Hermes Binner y el intendente Miguel Lifschitz, quien estos últimos días defendió fervientemente el proyecto.

Antes de la presidenta, habló Binner, quien calificó la iniciativa como extraordinaria, y llevó el agradecimiento de los tres gobernadores involucrados. Que haya hablado el mandatario santafesino no es un dato menor, teniendo en cuenta que estaban presentes en el acto, y sentados en la cabecera, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el de Córdoba, Juan Schiaretti, ambos del mismo color político de la presidenta.

Binner dijo que el interior de la Argentina se desarrolló con el ferrocarril. "Muchas veces nos quedamos sólo con las banderas de Scalabrini Ortiz y con proyectos truncos de reactivación, en cambio en esta oportunidad finalmente el proyecto se hace realidad".  

En la ceremonia también dieron el presente el ministro de Planificación Julio De Vido, el secretario de Transportes, Ricardo Jaime, además de otros funcionarios y empresarios nacionales.

El consorcio Veloxia está liderado por la empresa francesa Alstom e integrado por el español grupo Isolux y las argentinas Iecsa (Grupo Socma) y Emapa.

Alstom cuenta con vasta experiencia en el ramo ya que vendió 560 trenes de alta velocidad en todo el mundo.

El proyecto generará unos 5 mil puestos de trabajo directos y 20 mil indirectos durante la construcción de la obra, que tendrá 710 kilómetros y unirá las tres ciudades más pobladas del país.

El nuevo tren será capaz de desarrollar velocidades de entre 250 y 300 kilómetros por hora.

El contrato para la construcción del corredor ferroviario está estimado en 1.320,5 millones de dólares y se calcula que demandará un plazo de entre 30 y 36 meses.

La ejecución del proyecto abarcará la realización de las obras civiles, las obras de infraestructura, la señalización y la provisión de locomotoras y coches.

El acto de adjudicación del nuevo tren es la única actividad oficial prevista en la agenda de la presidenta que en la mañana permanece en la residencia de Olivos.

http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/01/16/noticia_0115.html

Planifican una nueva estación de colectivos y trenes en el Cruce Alberdi

 Miércoles, 16 de enero de 2008

El proyecto sería de una inversión de 60 millones de pesos y se suma a la licitación que hoy se firma para el tren rápido. La llamada estación polimodal busca generar un espacio común donde converja el transporte ferroviario y de pasajeros interurbano y sería también para absorber la creciente demanda que hoy tiene la estación de ómnibus Mariano Moreno.


Rosario.- El proyecto sería de una inversión de 60 millones de pesos y se suma a la licitación que hoy se firma para el tren rápido. La llamada estación polimodal busca generar un espacio común donde converja el transporte ferroviario y de pasajeros interurbano, sería también para absorber la creciente demanda que hoy tiene la estación de ómnibus Mariano Moreno.

El secretario general del municipio, José León Garibay, explicó esta mañana los detalles de la estación polimodal: "Es una propuesta que tenemos diseñada para trasladar la estación ferroviaria como la de colectivos, creemos que en Rosario la estación Mariano Moreno no satisface la demanda que esperamos seguir teniendo entonces esta es la propuesta que vamos a tratar de trabajar con la nación en esta licitación que se está adjudicando del tren rápido".

Según señaló Garibay el proyecto de la mega estación se suma al proyecto del tren bala y prevé una inversión de más de 60 millones de pesos: "La estación polimodal que estamos planteando sería para lo que es hoy la playa ferroviaria del Cruce Alberdi, la zona de Salta y Alberdi, es una estación que va a ser de tránsito ferroviario como de transporte de pasajeros y también para las líneas de transporte interurbano."

http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2008/01/16/noticia_0090.html

jueves, 10 de enero de 2008

Visita por el tren bala

Jueves 10 de enero de 2008
   
PARIS (AFP).- El secretario francés de Transportes, Dominique Bussereau, llegará la semana próxima a la Argentina para analizar la adjudicación al grupo francés Alstom de la construcción de una línea del tren de alta velocidad (TGV), que unirá Buenos Aires y Rosario. "La próxima semana estaré en la Argentina, donde vamos a entrar en un gran mercado de construcción de una línea del TGV, la primera del continente americano para Alstom", declaró Bussereau.

Alstom espera desde hace varios meses la confirmación oficial de adjudicación de la línea, un contrato para el que sólo se presentó el constructor francés. Fuentes del departamento de Transportes confirmaron que durante el viaje de Bussereau se hablará también sobre la construcción de otras líneas ferroviarias y de tranvías.

http://www.lanacion.com.ar/977719-visita-por-el-tren-bala

jueves, 3 de enero de 2008

Cuánto costará el tren bala

Jueves 03 de enero de 2008

Editorial II   

Desde que se presentó la maqueta del proyecto de construcción del Tren de Alta Velocidad (TAVE) que unirá la ciudad de Buenos Aires con Rosario, en un primer tramo, y con Córdoba después, surgieron diversas controversias respecto de la viabilidad de la obra. Tanto por su precio como por el financiamiento y el diseño de la traza, el proyecto estuvo desde un principio signado por la desconfianza. Sin embargo, la iniciativa avanzó: el Grupo Veloxia, consorcio integrado por la empresa francesa Alstom, la española Isolux Corsan y las argentinas Iecsa (Grupo Socma) y Emapa, se convirtió en adjudicatario de las obras por haber sido el único oferente.

La Secretaría de Transporte, por medio de un comunicado, señaló que el consorcio estará a cargo de la construcción de las vías, la electrificación, las obras de señalamiento y de comunicaciones, y la provisión de material rodante para el primer tren de alta velocidad que tendrá la Argentina. Pero también se aclaró que la adjudicación quedará condicionada a la aprobación por parte de los organismos técnicos y jurídicos pertinentes del Ministerio de Economía, de la estructura financiera presentada en la oferta por el consorcio y de la oportuna suscripción del contrato de formulación integral del proyecto.

El consorcio presentó una oferta de 1320,5 millones de dólares. Pero hay quienes afirman que costará mucho más. Según especialistas del sector, esa cifra corresponde al valor actual de la obra, que surge de calcular los flujos de fondos con una tasa de descuento del 12 por ciento anual fijada por la Secretaría de Transporte.

El grupo adjudicatario ofreció financiar, a través del banco Societé Générale Corporate and Investment Banking, el 80 por ciento a una tasa del 5,2 por ciento anual en un plazo de 16 años, aunque ello no ocurriría de inmediato, ya que, según sostienen quienes están cerca de la negociación, el dinero del banco francés no llegaría hasta que el gobierno argentino acordara con el Club de París, algo que el propio ministro de Economía, Martín Lousteau, ha señalado "que es importante, pero no urgente".

Otras son las cifras, mucho más abultadas, que se consignaron en el presupuesto nacional de 2008, aprobado por el Congreso. En efecto, de acuerdo con la Planilla Anexa al artículo 11 sobre "Contratación de obras o adquisición de bienes y servicios que inciden en ejercicios futuros", la construcción del Corredor Ferroviario Buenos Aires-Rosario-Córdoba TAVE tiene asignados 60 millones de pesos en 2008; 485 millones, en 2009; 972 millones, en 2010, y un "Resto" de 10.110 millones, lo que suma un total de 11.627 millones de pesos.

Emprendimientos como el anunciado deberían hacerse en el cuadro de una política de transporte integral, tendiente a una distribución razonable de los recursos disponibles en función de una escala de prioridades determinadas con criterio técnico. Los trastornos en ferrocarriles están causando enormes problemas a millones de usuarios, rehenes de conflictos gremiales y malas prestaciones, y es allí donde debería ponerse el esfuerzo para solucionarlos.

Indudablemente, los anuncios de obras faraónicas -trenes de alta velocidad a Rosario- Córdoba y a la ciudad de Mar del Plata- han sido más activos que el avance de proyectos para mejorar los ferrocarriles suburbanos, especialmente en algunas líneas críticas, como las ex San Martín, Sarmiento y Roca.

Es de esperar que las autoridades correspondientes aclaren cuál será el costo final que estiman para la obra del "tren bala" a Rosario y Córdoba, y cuál el costo de mantenimiento. En cuanto a las tarifas, éstas deberían ser altas para recobrar la inversión, a no ser que requieran otro importante subsidio estatal para hacerlas accesibles a todo el público usuario.

http://www.lanacion.com.ar/975734-cuanto-costara-el-tren-bala