Noticias históricas acerca del proyecto de construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba en la República Argentina, entre el 27 de abril de 2006 y el 26 de septiembre de 2008 (las noticias continuaron hasta el 20 de diciembre de 2012), durante los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner.

viernes, 2 de mayo de 2008

Tren bala y tren blanco

Viernes 02 de mayo de 2008

Por Alicia Dujovne Ortiz

Cada mañana, por Radio Classique, la radio francesa que transmite exclusivamente música clásica, me veo obligada a escuchar noticias y publicidades financieras, sin duda, porque la emisora considera que los amantes de esa música son los banqueros y los empresarios. De todas esas propagandas, la que más dentera me produce es la del TGV Pro. Traduzco: el tren de gran velocidad, al que los argentinos llamamos "tren bala", dedicado, en este caso, a los profesionales.


Un locutor que se derrite como la cera musita fascinado: "El Pro no tiene tiempo que perder; el Pro mientras viaja necesita trabajar, trabajar y trabajar sin distraerse un minuto; al Pro debemos llevarle la comida a su asiento para que no tenga que levantarse a buscarla en el coche comedor, el Pro...". Y ya no sé cómo sigue, porque al llegar aquí, apago.

Pero el susurro calenturiento ha logrado su objetivo, instándome a recordar mis propias experiencias en algún TGV que me ha tocado tomar, para ir, por ejemplo, de París a Lyon.

Era limpio, eso sí. Limpio y silencioso como un templo, o como un hospital de cualquier lugar como la gente, vale decir, no uno de nuestro conurbano. Inútil aclarar que en el recinto entre metálico y aterciopelado no volaba una mosca, porque ninguna sobreviviría en semejante ambiente, allí donde los Pro consultan calladitos sus mínimas computadoras, mientras por la ventanilla circula suavemente un paisaje tan planchado, peinado y manicurado como el del interior del coche.

Un paisaje, eso sí, sin demasiados pesticidas mortíferos ni plantaciones de OGN (organismos genéticamente modificados), porque esas cosas, en el Primer Mundo, están prohibidas.

Así, pues, cada mañana, mientras apago la radio para acallar a los Pro con sus poco envidiables almuerzos tragados a los apurones entre aparatos varios (por hábiles que sean, la operación conlleva un riesgo para el teclado de la portátil y la raya del pantalón), pienso en las diferentes connotaciones que para cada uno de nosotros adopta la palabra "tren".

Connotaciones siniestras es lo que sobra: en Europa, los vagones de ganado que iban a Auschwitz han quedado tan grabados en las conciencias que un líder de ultraderecha como Le Pen eligió esa imagen ferroviaria para sus provocaciones antisemitas. Y en la Argentina, la célebre conversación entre Lucio V. Mansilla y el cacique Mariano Rosas nos ha quedado sonando en la memoria. "Habla la verdad, hermano -le dijo el jefe indio al dandy de capa roja que le metía por los ojos el tratado de paz-. Ustedes, los blancos, quieren hacernos desaparecer para que el ferrocarril pase por nuestras tierras."

Connotaciones alegres, por supuesto, tampoco faltan: aquellos trenes carreta que nos tomábamos para largarnos de vacaciones a cualquier punto del país, porque total qué apuro había si viajábamos fantaseando con un sulky y un caballito tranquilo de los que se espantan los bichos contrayendo la grupa.

Eran trenes que no parecían aludir ni a un poder asesino ni al contraste entre una población condenada y otra victoriosa, sino sencillamente a un avance, a un progreso que, en el caso de los ranqueles, había costado caro, es cierto, pero que ya formaba parte de nuestras costumbres y funcionaba bien.

En todo caso, cuando la locomotora entraba humeante y fragorosa en los pueblitos más apartados de la Argentina, las chicas se vestían de fiesta para verla llegar, esperanzadas, a ver si el novio aparecía. Después de haber sido instrumento de muerte, el ferrocarril llevaba vida e ilusiones de Norte a Sur.

Lo anterior va sólo a manera de meditación de índole socioafectiva: algo habrá en el tracatraca de los trenes que nos resulta entrañable, y por algo será que su progresiva desaparición genera, por motivos simétricamente opuestos, un sentimiento de desamparo similar al del cacique adoptado por Rosas. Hace muy poco, una chica que logró el milagro de viajar en tren de Córdoba a Buenos Aires me contó que la gente en las estaciones los aplaudía. Era una reconquista digna de que la banda del pueblo la celebrara con bombo y platillo.

Un caso aislado, por desgracia. ¿Quién podría recibir con marchitas eufóricas a los aterradores ómnibus de dos pisos que se bambolean a punto de caer a un lado u otro para quedar de canto y cuya definitiva erradicación por causa de máximo peligro todavía esperamos?

Nuestra realidad de hoy es una Argentina sin trenes, con 870 pueblos fantasma, tan condenados al olvido como antes las tolderías. Así lo afirma Juan Carlos Cena, integrante del Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos, en su muy bien documentado libro El ferrocidio .
Como muchos otros observadores, entre los que citaré a aquellos cuyos mensajes he recibido directa o indirectamente en estas lejanas tierras -el escritor Mempo Giardinelli y el cineasta Pino Solanas-, Cena califica el proyecto de TGV argentino, o de tren bala, de "desatino nacional". Esa clase de desatino que siempre va unido al gigantismo.

Restaurados como se debe, los trencitos normales tardarían apenas 45 minutos más que el esplendoroso invento francés en unir Buenos Aires y Rosario.

Antes había en esa línea dos trenes a la mañana y dos a la tarde, y cuando digo "trenes" me refiero a esas conocidas longanizas con la locomotora en la punta donde podía viajar cualquiera, no a la bala ultramoderna, donde el boleto a la citada ciudad, ida y vuelta, en segunda clase, costará, según calculan, la bonita suma de 470 pesos y que, por consiguiente, sólo podrá ser frecuentada por la versión local del Pro que se atraganta a solas en su asiento, porque la fiebre de ganancias le impide saborear un bife conversando con algún congénere y gozando de un poquito de paz.

Es curioso cómo lo ferroviario se ha convertido en metáfora de las desigualdades sociales en la Argentina. En las últimas estribaciones de los 90, solía yo tomarme un tren azul eléctrico que, pasando por Olivos y Acassuso, terminaba en un sitio perdido de la Tierra llamado, no sin ironía, Victoria. Durante el verano, la refrigeración era tan exagerada que se volvía necesario llevar bufanda.

Por ese tiempo, los cartoneros todavía no habían conseguido su tren blanco, de modo que subían con sus opacos tesoros al resplandeciente medio de transporte no pensado para ellos. Ante su presencia, el tono eléctrico de este último rozaba el cortocircuito. A todas luces, los usuarios de este tren bien pintado y lustrado estaban lejos de apreciar las pilas de basura en equilibrio sobre los imaginativos carritos. Así que se quejaron, y los cartoneros tuvieron su propio tren.

Con o sin él, resulta de todos modos interesante observar la transformación de la realidad a partir de la estación Victoria. Es como si allí terminara un mundo y comenzara otro. El de este lado lo conocemos; el del otro cuenta con un trencito sin vidrios en las ventanillas, por donde entran la tierra, el solazo y algunas piedras, sin cuero en los asientos, o bien, directamente, sin asientos, que sale de Victoria medio ladeado, como esos perros callejeros cuando trotan esquivando sus cuartos traseros en previsión del puntapié.

No es un tren específico para cartoneros, sino uno concebido para viajeros de suburbios pobres que no se creen con derecho a echar chispas de indignación, y que, en consecuencia, se aguantan su suerte.

¿Por qué ha sido eliminado el tren blanco de la faz del planeta, sección Argentina? Porque estaba en malas condiciones y se volvía peligroso. Nada cuesta creerlo. Pero ¿por qué no se lo ha reparado o reemplazado para ayudar a esa parte de nuestra población que actúa en pro, no en Pro, de nuestra ecología, seleccionando una basura que ya nadie sabe dónde meter y, de paso, sobreviviendo como puede hasta que algún rey mago aparezca con la promesa cumplida de un "trabajo digno"? Pregunta retórica: si se privilegia el tren bala destinado a unos pocos, antes que los trenes utilizables por muchos, ¿qué puede pesar en la balanza el drama de esas mujeres, esos hombres y esos niños que se ensucian hasta el codo abriendo nuestras bolsas en busca de la perla escondida?

Hace un tiempo, una palabra utilizada por un funcionario del gobierno de la ciudad para justificar la violencia de la policía al desalojar a los cartoneros acantonados, nueva ironía, en ese legendario sitio de cirujas inmortalizado como Pampa y la vía, porque la falta del tren blanco los había dejado de a pie, me ha dejado perpleja. Esa palabra es "impecable". "La actuación de la policía ha sido impecable", sostuvo el funcionario al referirse a los forcejeos de la fuerza pública para vaciar el lugar de desperdicios y de personas consideradas como tales. Una palabra que esconde la idea de la pobreza pecaminosa bajo el poncho del inconsciente.

La energía fumigadora de esa policía que limpió el lugar a manguerazos hasta dejarlo exento de mancha o de pecado coincide con aquellos desalojos de triste memoria: ¿cómo no recordar la destrucción de las villas durante la dictadura? Ni las topadoras que aplastaban las casitas ofrecían la mínima solución de recambio ni este operativo limpieza se muestra preocupado por otra cosa que barrer y pasar el trapo. La expresión de deseo "basura cero" no aparece contrabalanceada por la de "hambre cero". Si los cartoneros se niegan a utilizar los camiones que la ciudad dice ofrecerles a cambio del tren blanco, no ha de ser por capricho: a menos que se insista en considerarlos descerebrados natos, la lógica más elemental indica que su negativa tiene un sentido, puesto que nadie obra en contra de sus propios intereses.

Personas tratadas como animales, trenes de ganado para seres humanos. El que así lo desee puede buscar en Internet los blogs de los usuarios del Ferrocarril Roca, donde podrá enterarse de que sus pasajeros habituales se sienten manipulados como bovinos. Recomiendo en especial un dibujo que representa a dos vacas rumbo a su trabajo, saliendo malhumoradas de un vagón. Vacas de enfurruñado testuz, que ya no miran pasar el tren, sino que deben tomarlo ellas, amontonadas como rumbo al matadero mientras, en un futuro no lejano, los trenes bala pasarán pitando frente a sus ojos, dejando entrever, recortado en el marco de cada ventanilla, el perfil casi romano del hombre que aprovecha.

http://www.lanacion.com.ar/1008851-tren-bala-y-tren-blanco

miércoles, 30 de abril de 2008

Duras críticas de la Coalición Cívica

Miércoles 30 de abril de 2008

"Es un acto de corrupción", dijo Carrió.

Horas después del anuncio en la Casa Rosada, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, criticó ayer en duros términos y calificó de "nuevo cachetazo para el pueblo argentino" al ambicioso proyecto kirchnerista del Tren de Alta Velocidad (TAVE), que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

"Es un acto de corrupción política y una humillación para miles de argentinos que viajan como ganado en los trenes locales", afirmó ayer la ex diputada en una conferencia brindada en el Instituto Hannah Arendt.

A través del diputado y titular del bloque Adrián Pérez (CC-Buenos Aires), la coalición presentará en la mañana de hoy sendas impugnaciones al proyecto en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que encabeza el fiscal Manuel Garrido, y la Oficina Anticorrupción.

La base de los cuestionamientos opositores se centró en el proceso de financiación y en los costos finales que tendrá la concreción del proyecto para el Estado.

"Se cambió el banco que financiaba el proyecto [será el francés Natixis en lugar del Société Generale, previsto en un comienzo] con más intereses y sin realizar una nueva licitación. También se licitó a un costo de 1300 millones de dólares y va a terminar costando 4000 millones", destacó Pérez.

"La primera estación del tren bala es Tribunales, y de ahí no debería salir", criticó el diputado bonaerense.

A su turno, Carrió apuntó en forma directa a la Casa Rosada. "Ahora sabemos a qué fue Cristina [Kirchner] a Francia: a entregarle a [Nicolás] Sarkozy el acto de corrupción que se necesitaba para habilitar la licitación", fustigó, y afirmó que, de llegar al gobierno, "anularía ese contrato. Me daría vergüenza explicarle a la gente que se invierta tanto dinero en un tren que no usarán ni las clases bajas ni las clases medias del país".
Viaje costoso

Un rato antes, Pérez había estimado a LA NACION que un viaje entre Buenos Aires y Rosario valdría 600 pesos.

"Este proyecto quedará en la historia como el símbolo de la ilimitada corrupción de Cristina y Néstor Kirchner", finalizó Carrió.

Las denuncias de la ex candidata presidencial se suman a las críticas al proyecto oficial efectuadas en las últimas semanas por la Unión Cívica Radical y por los dirigentes de Proyecto Sur, del cineasta y político Fernando Pino Solanas y el economista Claudio Lozano.

En el caso del radicalismo, el senador Gerardo Morales (UCR-Jujuy) y el diputado Alejandro Nieva presentaron una denuncia judicial contra la iniciativa que llegó a la Corte Suprema de Justicia a fines del mes último.

Notificado de forma extraoficial de que el pedido será rechazado, Morales evalúa ahora efectuar otra denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

http://www.lanacion.com.ar/1008643-duras-criticas-de-la-coalicion-civica

Alstom firmó el contrato del tren bala

Miércoles 30 de abril de 2008

Polémico proyecto del Gobierno.

La Presidenta suscribió el plan de construcción de la obra, que costará US$ 3800 millones; no se acordó aún el financiamiento.

Werthein, Baleine du Laurens, Korn y Brun-Brunet, ayer, en la embajada de Francia. Foto: Telam.

La presidenta Cristina Kirchner firmó ayer el contrato de construcción del sistema ferroviario de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba en tres horas. Y, de paso, la empresa francesa Alstom consiguió lo que buscaba: hacer pie en la obra pública local -con uno de los proyectos más grandes que se ejecutan en la actualidad- para poder participar en otras licitaciones de infraestructura.

De a poco, el rompecabezas contractual que significa la construcción del tren de alta velocidad se completa. Aunque al esquema le falta la pieza más difícil de colocar: la financiera.

En realidad, el acto significó mucho más que la mera adjudicación. Por un lado, el Gobierno ya tiene el proyecto de construcción que tanto pretende, aunque aún no se terminó de establecer cómo se pagará la obra y no sabe exactamente cuál será el costo final.

El consorcio Veloxia, integrado por la firma francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa, se aseguró el polémico y millonario contrato, que obligará al Gobierno a emitir deuda por alrededor de 4000 millones de dólares. Y Alstom tendrá, así, la plataforma ideal para largarse a otros proyectos en transporte y energía en el país. Por otra parte, como si fuera poco, la relación bilateral con Francia se encaminó gracias a los negocios entre ambos países.
Defensa oficial

La Presidenta fue la encargada de defender el proyecto. "Es una obra de un salto a la modernidad, una cuestión absolutamente estratégica", dijo en el acto que se desarrolló en la Casa Rosada. El ramal correrá a una velocidad de alrededor de 320 kilómetros por hora, utilizará la misma tecnología que usa en los más modernos corredores de Europa y estará terminado en 48 meses.

Por la tarde, el presidente de Alstom, Patrick Korn, reconoció la importancia estratégica de esta adjudicación para la compañía francesa. "Espero que este proyecto nos permita ganar otros proyectos, como la provisión de servicios de transporte y energía", dijo el ejecutivo. Lo escuchaban empresarios que habían sido invitados por el embajador de Francia, Frédéric Baleine du Laurens, a su residencia.

"La Argentina recuperó el camino del crecimiento sostenido y el Gobierno apoya el desarrollo de infraestructura como parte de su política económica", prosiguió el ejecutivo. Y después redondeó la idea con un pedido: "No lo repitan, pero tenemos ganas de participar de este desarrollo de infraestructura".

Unas horas antes, el presidente de Alstom Argentina, Thibault Desteract, y la directora de transportes de Alstom Argentina, Stéphanie Brun-Brunet, recibieron a LA NACION después de la firma del contrato.

"Lo que hoy se firmó es el pliego de construcción, que incluye un contrato por mantenimiento de la infraestructura por cinco años y del material rodante por 10 años", dijo Brun-Brunet. Se le preguntó acerca del financiamiento de la obra y del valor final del tren de alta velocidad. "El valor actual de la obra es de 1320 millones de dólares, pero el costo de la obra rondará los 2400 millones de euros [alrededor de 3800 millones de dólares]. Lo que se consiguió es un financiamiento plurianual por treinta años con un plazo de gracia de siete años. Ese monto incluye, además, el costo del mantenimiento", agregó.

Se le insistió en los términos del crédito que se le otorgará a la Argentina. "El Estado emitirá un bono que será enteramente suscripto por el banco Natixis. Tendrá una tasa de interés variable que dependerá de algunos parámetros locales. Es decir, es como si se emitiera un bono internacional bajo condiciones financieras locales", alcanzó a decir antes de que Desteract la interrumpiera. "Eso es una cuestión interna del Gobierno, no son decisiones nuestras. Debería preguntárselo a la Secretaría de Transporte", sostuvo el ejecutivo.

De acuerdo con sus planes, 2008 se utilizará para desarrollar la parte fina del proyecto. "Esta fase nos llevará hasta fin de año y tenemos previsto un adelanto del 9 por ciento del total del costo", agregó Brun-Brunet.

Respecto de la polémica que se desató sobre la construcción del tren, Desteract agregó: "Las personas que impulsan estos proyectos siempre han sido criticadas, pero siempre se las critica antes de que el proyecto funcione. Nunca después".

http://www.lanacion.com.ar/1008642-alstom-firmo-el-contrato-del-tren-bala

martes, 29 de abril de 2008

La oposición, de punta contra el tren bala

29/04/2008.

PRIMERAS REPERCUSIONES  

Denuncian un negociado y señalan que hay otras proridades, como hacer funcionar a los trenes que ya existen.

El anuncio de tren de alta velocidad hecho por la presidenta generó ásperas críticas en la oposición. Acusaciones de negociados y llamados de atención a resolver otras prioridades fueron lo predominante en las declaraciones hechas por líderes opositores.

Eduardo Macaluse, del ARI Autónomo, señaló que "el tren bala no es la prioridad" , al tiempo que denunció "un negociado" detrás del proyecto. "Es una imposición para pagar con el pago de la deuda al club de París. Es un negociado de (Julio) De Vido. La prioridad debería reordenar todo el sistema de transportes, fundamentalmente los transportes de pasajeros como el Roca y el Sarmiento, devolverles el tren a aquellas ciudades que lo perdieron", apuntó.

"Es una fuga hacia delante, para no resolver cuestiones concretas del presente. Esto no se resuelve sólo con denuncias, hemos presentado proyectos en Diputados. El 8 de mayo, junto con grupos de diputados, Claudio Lozano, Pino Solanas, 50 ONG`s como Salvemos al Tren, comisiones internas de ferroviarios, vamos a hacer una protesta original: ir desde Once hasta Mercedes, parando en todas las estaciones y planteando ' No al tren bala, si al tren pasajeros'", adelantó.

Sergio Nahabetian, titular bonaerense de Recrear, señaló: "No estamos en contra el progreso ni de la modernización, pero en la Argentina se habla de lanzar un tren bala cuando la gente no puede tomarse el tren a La Plata".

"El Gobierno debería prestarle más atención al transporte público. Las empresas no le dan al usuario lo que necesita, a pesar de los millonarios subsidios que le paga el estado. Hay intereses en juego para hacer el tren bala. Creo que debería ser una iniciativa privada, que se del Estado me hace dudar", agregó crítico Nahabetian.

El diputado Fernando Sánchez, de Coalición Cívica, explicó a Radio Continental que el tren bala "necesita tener trazados diferentes" y denunció un "inmenso negocio inmobiliario" .

"Se necesitan vías mucho más amplias que las actuales, por lo que los lugares por donde tiene que pasar el tren son diferentes. La expropiación de terrenos es prácticamente obligatoria. No sabemos por donde va a pasar, no sabemos a quien le va beneficiar el inmenso negocio inmobiliario que hay detrás del tren bala o del tren de alta velocidad, como le gusta decir a la presidenta", aseveró.

La diputada Fernanda Reyes de la Coalición Cívica remarcó que esta tarde presentarán "una denuncia penal por las formas que se está llevando la licitación".  "Vemos grandes irregularidades. En un país donde hay un déficit muy importante a nivel ferroviario y en el servicio de transporte. No podemos tener un gasto millonario en el tren bala, en realidad es una ilusión más del mundo K en un país q tiene grandes deficiencias y necesita otro tipo de soluciones", consideró Reyes.

Tampoco tuvo una opinión positiva Liliana Parada, legisladora del ARI. "Es una barbaridad hacer un tren bala mientras los trenes funcionan como funcionan. Es una locura, está armado nada más que para la corrupción estatal. Es una mordida del Gobierno", sentenció.

Marcelo Ramal, dirigente del Partido Obrero, fue más duro todavía con la propuesta del Gobierno y consideró que el lanzamiento del tren bala "se produce cuando la infraestructura ferroviaria está vaciada. Este proyecto está jaqueado por la crisis financiera del Gobierno. Detrás hay alianzas entre Kirchner y Macri, porque una de las empresas que va a financiar el proyecto es de Macri. Puede ser un pacto para que Macri no hable del conflicto del campo".

Además añadió: "El proyecto brinda beneficios extraordinarios. Se trata de una operación de endeudamiento para beneficiar empresas. Es una iniciativa superflua, porque el Gobierno debería atender otros temas y su realización es muy dudosa, se encubre la gran dificultad para financiarlo".

http://www.perfil.com/contenidos/2008/04/29/noticia_0041.html

Tren bala: pese a las denuncias, Lifschitz cree que "hay que aprovecharlo"

Martes, 29 de abril de 2008                            

El intendente, que estuvo en la Casa Rosada para la adjudicacion del corredor Buenos Aires-Rosario-Córdoba, comparó el proyecto con el puente a Victoria. Dijo que esa obra “también generó polemicas y denuncias pero fue clave para la región”. Binner también participó del acto pero no habló.

Binner junto a Scioli y Cristina en la Casa de Gobierno, Lifschitz también estuvo (Télam).

Pese a que la implementacion de un tren de alta velocidad que una las principales ciudades del país generó polémica, el intendente Miguel Lifschitz, que este martes estuvo presente en el acto de adjudicación de la obra en la Casa Rosada, defendió el proyecto y aseguró que tendrá un “impacto positivo” para Rosario, a la vez que dijo que en la región debe ser aprovechado “como el puente a Victoria”.

“Se abre una gran oportunidad y tenemos que aprovecharla como el puente a Victoria, que también en su momento generó polemicas y denuncias sobre irregularidades. Y la realidad es que resultó una obra clave para Rosario. Esta (por el tren) va a tenes una importancia igual o mayor, no tengo dudas”, consideró el jefe comunal en Radio 2.

Con esas declaraciones, el intendente marcó cierta distancia de la administración del gobierno provincial que encabeza Hermes Binner, quien estuvo presente en el acto de este martes pero no habló. De hecho, el ministro de Obras Públicas, Hugo Storero, criticó la obra porque considera que hay otras prioridades.

Sin embargo, Lifschitz (que tiempo atrás graficó su postura con la frase "a caballo regalado no se le miran los dientes") dijo este martes a la tarde que “el objetivo es que el impacto de la obra sea positivo, que no genere cosas negativas como una fractura de la ciudad en dos”, motivo por el que se estudia que el tramo de ingreso a Rosario se subterráneo.

“Debe ir bajo nivel para no interrumpir el movimiento normal de la ciudad. Eso es algo que se empieza a definir desde ahora”, señaló en diálogo con Alberto Lotuf en el programa De tarde en tarde.

En ese sentido, el intendente remarcó que se calcula “un año para desarrollar el trabajo fino técnico y despues 48 meses de obra para el tramo Rosario-Buenos Aires, y un plazo similar para el trayecto a Córdoba”. A su vez, adelantó que los trabajos comenzarán desde la ciudad hacia la Capital Federal, y que aquí se instalará una planta industrial ferroviaria para el motaje del tren.

Una obra beneficiosa

Lifschitz aseguró que el paso del tren de alta velocidad por Rosario significará un beneficio para la ciudad y la región “desde el punto de vista económico, turístico, urbano y de reactivacion de la industria ferroviaria”. “Los procedimientos son responsabilidad de la Nación y si hay irregularidades las investigará la Justicia, pero esto no invalida su importancia para Rosario”, agregó,

De tarifas todavía no se habla

“No hay preciosion de los precios para los viajes, dependerá de la politica tarifaria que aplique el gobierno nacional –dijo el intendente–; aunque en la Argentina el transporte está subsidiado. Igual está claro que éste no es un medio de trasnporte masivo y de bajo costo, sino algo más bien comparable con el avión”.

Satisfacción también en Córdoba

Por su parte, el intendente municipal de Córdoba, Daniel Giacomino, opinó que "para pensar en un país moderno y en crecimiento se tiene que pensar en políticas de Estado". Añadió que "nos acercamos al Bicentenario y comenzamos a discutir un modelo de un país diferente que ya salió del infierno y debemos pensar en un nuevo país y pensar en esta grandes obras de infraestructura a pesar de las críticas y los palos que nos puedan brindar" los medios de comunicación social, en clara sintonía con el discurso de la presidencia.

La primera mandataria Cristina Kirchner encabezó este martes el acto de adjudicación de
la obra del tren de alta velocidad, corredor Buenos Aires-Rosario-Córdoba, en un acto que se realizó en el Salón Sur de Casa de Gobierno y cuentó además con la asistencia del ministro de Planificación, Julio De Vido, el secretario de Transporte Ricardo Jaime, el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el embajador de Francia Frédéric Baleine Du Laurens.

http://www.rosario3.com/noticias.aspx?idNot=29875

sábado, 26 de abril de 2008

Lousteau dejó sin firmar el contrato del tren bala

Sábado 26 de abril de 2008   

Finalmente, los contratos para la construcción del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba no tendrán la firma de Martín Lousteau.

Con la renuncia del hasta ayer ministro de Economía quedó trunca la reunión que se iba a realizar ayer a las 12, en la que se iban a rubricar los documentos para que el banco francés Natixis desembolse el primer tramo de alrededor de US$ 500 millones para la construcción del tren.

Casualidad o no, al mediodía del jueves ya se había tomado la decisión de posponer la firma de los contratos. Nada se sabía de la dimisión de Lousteau, pero la Secretaría de Transporte, que dirige Ricardo Jaime, suspendió el acto. Pocas horas después, el ex ministro dio el portazo.

"En principio, todo se firmará el 12 de mayo", informó ayer una fuente oficial que trabaja cerca de Jaime.

La de ayer fue la segunda cancelación del acto. El jueves 17 pasado, los ejecutivos del Natixis y de la empresa francesa Alstom -líder del proyecto- cancelaron un viaje a Buenos Aires, cuya finalidad era cerrar el asunto.

Entonces, fuentes del consorcio -que además de Alstom integran Isolux, Iecsa y Emepa- atribuyeron el retraso a cuestiones legales. "No se llegó a tiempo con la redacción de los contratos. Nada más que eso", confesó una fuente en la primera cancelación.

Antes de Lousteau, los ex ministros Miguel Peirano y Felisa Miceli tuvieron varios enfrentamientos con funcionarios de Planificación por el tren bala. Siempre se dijo que este asunto fue determinante para que Peirano no continúe al frente del Palacio de Hacienda.

http://www.lanacion.com.ar/1007653-lousteau-dejo-sin-firmar-el-contrato-del-tren-bala

viernes, 18 de abril de 2008

Se postergó la firma de los contratos del proyecto de tren bala

Viernes 18 de abril de 2008

Financiación retrasada.

Alstom y Natixis suspendieron un viaje.

La obra del tren rápido todavía no empieza. Foto: Archivo.

El proyecto del tren bala sufrió una nueva postergación. Esta vez el problema fue que aún no se terminó con la redacción de los contratos. Y la demora, que no fue muy bien recibida en Francia, hizo que se suspendiera el viaje de los principales ejecutivos de las empresas involucradas que estaba programado para anoche. En la mañana parisiense se habló de "problemas jurídicos", que, según las fuentes consultadas, se ocasionaron en la Argentina.

La postergación fue admitida por una fuente ligada al consorcio Veloxia, que se adjudicó el proyecto. "No tiene nada que ver con el proyecto, que sigue sin problemas. Lo que sucedió es que no se terminaron de ajustar las cuestiones contractuales, y entonces todo se pasó, en principio, para dentro de 10 días", sostuvo el informante.

Sin embargo, en París no eran tan optimistas como en Buenos Aires. "La cancelación fue sine die ", dijo una fuente allegada al proyecto.

La firma de los contratos no es menor. Sucede que la suscripción de estos documentos hubiese permitido asegurar el primer tramo de la financiación para la construcción del tren Cobra en la Argentina. Esos obstáculos causaron la cancelación -a último momento- del viaje a Buenos Aires que debían emprender ayer los principales ejecutivos de las empresas francesas que participan en el emprendimiento, según afirmaron a LA NACION en París fuentes allegadas al proyecto.
Sin escollos

Entre los ejecutivos que cancelaron el viaje se encuentran Patrick Kron, presidente de Alstom, la empresa constructora del tren bala, y Dominique Ferrero, director general de Natixis, institución bancaria que reemplazó a la Société Générale como banco líder en la operación de financiación de esta primera etapa del proyecto, por una suma de alrededor de 680 millones de dólares.

Fuentes en Buenos Aires relativizaron la cuestión. "El proyecto no se paró ni surgió ningún escollo. Simplemente no se terminaron de redactar los contratos", dijo una fuente del consorcio. "Además -prosiguió- [el secretario de Transporte, Ricardo] Jaime está muy ocupado en la operación de Aerolíneas Argentinas." Sucede que ayer tomaron cuerpo varias versiones que hablaban de un ingreso de empresarios locales en la sociedad que maneja la compañía aérea. Y Jaime tiene un papel clave en esa negociación (ver sección Política).

El 15 de enero pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la adjudicación de la obra al consorcio Veloxia, un grupo integrado por la francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa. Se lo presupuestó en 1350 millones de dólares para el caso de que la decisión se torciera en favor de utilizar un tren de alta velocidad (circula a 250 kilómetros por hora) no sólo hasta Rosario, sino que también llegara a Córdoba.
Créditos combinados

Pero los números y los financistas cambiaron. Ahora se estima que el proyecto debería contemplar un desembolso de 3900 millones de dólares. Según las fuentes consultadas en Francia, el resto del proyecto de financiación, hasta cubrir esa cifra, será objeto de nuevas negociaciones y nuevos contratos de financiación.

Eso se hará una vez que la Argentina resuelva su situación ante el Club de París y, de ese modo, pueda contar con créditos blandos. Es probable que entonces Natixis no participe o, al menos, no tenga el mismo papel de banco líder en la operación. En Buenos Aires, un ejecutivo de una de las empresas tampoco descartó que la segunda parte de la financiación esté a cargo de otro banco. "Se verá, de acuerdo con qué pase entre el Gobierno y el Club de París. Pero primero hay que arrancar", dijo.

http://www.lanacion.com.ar/1005424-se-postergo-la-firma-de-los-contratos-del-proyecto-de-tren-bala

martes, 8 de abril de 2008

Una apuesta al tren bala y a la energía

Martes 08 de abril de 2008

Por Jorge Rosales  | LA NACION

El viaje a Francia: la agenda económica y de derechos humanos.

Cristina Kirchner habló de futuras inversiones y de un proyecto para construir otra central nuclear.

PARIS.- En el relanzamiento de las relaciones bilaterales entre la Argentina y Francia, los negocios ocupan uno de los lugares más destacados. Esto quedó ratificado ayer cuando el primer ministro François Fillon le transmitió a la presidenta Cristina Kirchner que la aspiración del gobierno de Nicolas Sarkozy es "buscar relaciones económicas y comerciales más fuertes que las que hubo en el pasado".

"La razón -insistió- es que vemos un gran potencial en la Argentina." Francia tiene la intención de venderle a la Argentina una central nuclear de tercera generación para la provisión de energía eléctrica, tema que se puso sobre la mesa ayer en la reunión entre Fillon y Cristina Kirchner en el hotel Matignon, sede del gobierno francés.

Francia está llevando adelante una agresiva promoción de su capacidad nuclear para fines pacíficos -acaba de firmar acuerdos con Gran Bretaña en esa materia-, una cuestión que a la Argentina le interesa sobremanera a partir de la necesidad de incrementar su capacidad de generación eléctrica.

En la reunión entre Fillon y la Presidenta -acompañada por el canciller Jorge Taiana y el ministro de Planificación, Julio De Vido- se habló de contar a comienzos del año próximo, cuando viaje a la Argentina el presidente Sarkozy, "más áreas en las que hubiera proyectos concretos para la cooperación", explicó Taiana a los medios que cubrieron la gira.

Y señaló específicamente "el área del desarrollo de energía nuclear".

En este sentido, De Vido precisó tras las reuniones presidenciales de ayer que el mandatario de Francia está interesado en interactuar en el sector nuclear, para energía. "Vamos a empezar a conversar", resaltó el ministro de Planificación.
Proyectos millonarios

En la reunión con Cristina Kirchner, Sarkozy habilitó un canal de diálogo para avanzar en esa materia. "Ya vamos a empezar a trabajar con Areva, la empresa francesa en materia de energía", precisó el ministro. Esa empresa, el gigante francés en materia de energía, abarca todos los sectores de producción, desde la extracción de uranio hasta la generación eléctrica.

El primer ministro Fillon, que fue el más alto funcionario presente en el acto de toma de posesión del gobierno de Cristina Kirchner en diciembre, dijo que "hay muchas oportunidades y muchos motivos para estar optimistas acerca de la profundización" de la relación económica y comercial con la Argentina.

Las gestiones que llevó adelante De Vido fueron muy intensas en las 36 horas que permaneció en París la misión encabezada por Cristina Kirchner.

Además de las reuniones que mantuvo con el grupo Alstom, cabeza del consorcio que construirá el tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba a un costo de alrededor de 2500 millones de euros, se reunió con representantes de la compañía Total, petrolera y productora de gas.

"Hoy [por ayer] se publicó en la Argentina la ampliación del gasoducto del sur y la duplicación del cruce del estrecho de Magallanes. El 16 de mayo, se abrirán las ofertas, y eso es para Total muy importante, porque les ponen valor a los yacimientos que tienen en el Sur, sobre todo en Tierra del Fuego", destacó De Vido. También se habló del desarrollo del yacimiento de gas en Aguada Pichana, en la provincia de Neuquén.

Con el dueño del poderoso grupo de aviación Dassault, Laurent Dassault, De Vido habló de la posibilidad de inversiones en ese sector. No hablaron de la provisión o fabricación de aviones de caza, pero sí de las posibilidades que se abren en esta materia cuando se termine el acuerdo que la Argentina mantiene con la norteamericana Lockheed.

http://www.lanacion.com.ar/1002310-una-apuesta-al-tren-bala-y-a-la-energia

domingo, 6 de abril de 2008

Acuerdan la firma del convenio para construir el tren bala

Domingo 06 de abril de 2008

En una reunión entre el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el presidente de la empresa Alstom, se estableció que en abril se firmará el convenio de inicio de obra para el desarrollo del tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que viajó con la presidenta Cristina Kirchner a Francia, compartió hoy un almuerzo de trabajo con el presidente de Alstom, Patrick Kron, con quien acordó la firma del convenio de inicio obra para el desarrollo del tren de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba a fines de abril en la Argentina, informaron fuentes gubernamentales.

Del encuentro participaron también funcionarios del ministerio de Trabajo de ese país y el director regional para América latina del Banco Natixis –entidad que financiará las obras y cuarto banco francés–, Dominique Ferrero.

Allí, De Vido, Kron y Ferrero acordaron para los últimos días de abril, en Buenos Aires, la firma del convenio de inicio de obra para el tren de alta velocidad que se realizará en presencia de la Presidenta.

Fuentes del Ministerio de Planificación Federal hicieron saber a Télam que el director regional del Banco Natixis, Dominique Ferrero, pidió al ministro combinar una audiencia con el titular del Banco Central, Martín Redrado, durante su viaje a Buenos Aires para la firma del convenio.

De Vido mantuvo además encuentros con los vicepresidentes de la firma Dassault (fabricantes de los aviones Mirage y con bodegas en la Argentina ) y de la pretrolera francesa Total, Luis Dassault e Ives Dricarreres respectivamente, quienes le manifestaron sus intenciones de incrementar las inversiones en el país.

Durante el encuentro con el funcionario argentino, Dassault destacó que el convenio para el desarrollo del tren de alta velocidad firmado entre el gobierno argentino y la empresa Alstom configura un "antecedente muy importante que marca que se están llevando adelante políticas correctas en materia económica".

En ese sentido, le transmitió al funcionario argentino el interés de la empresa en realizar futuras inversiones en otras áreas, como el de la aeronáutica.

En tanto, el vicepresidente de Total –una de las petroleras más grandes del mundo–, Ives Dericarreres, se mostró "muy entusiasmado" con el programa de incentivo a la producción de gas, Gas Plus (puesto en marcha por el gobierno argentino) al considerar que "alienta las inversiones" que la empresa está realizando en sus plantas de Tierra del Fuego.

Además, el directivo prometió nuevas inversiones en los yacimientos que la firma posee en la provincia de Neuquén.

http://www.lanacion.com.ar/1001950-acuerdan-la-firma-del-convenio-para-construir-el-tren-bala

sábado, 5 de abril de 2008

Vía libre al financiamiento del tren de alta velocidad a Rosario y Córdoba

Sábado 05 de abril de 2008

Resolución del Ministerio de Economía.

El Gobierno emitirá deuda por 2500 millones de euros para costear el proyecto.   

Tras varias idas y venidas, y después del plazo estipulado, el Ministerio de Economía aprobó ayer la estructura financiera para la construcción, electrificación y provisión de material rodante para el servicio ferroviario de alta velocidad en el corredor ferroviario Buenos Aires-Rosario-Córdoba, de la línea del ex ferrocarril Mitre, conocido como tren bala.

El gobierno nacional emitirá deuda pública por 2500 millones de euros (unos $ 12.500 millones) para financiar la iniciativa, según consta en la Resolución 178/08, que autoriza la emisión de los títulos y que fue publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del ministro de Economía, Martín Lousteau.

La obra se adjudicó a mediados de enero último al consorcio integrado por la francesa Alstom Transport, Iecsa, el Grupo Isolux Corsan (de España) y Emepa (de la Argentina), que presentó una propuesta de financiamiento que suscribieron en el Ministerio de Planificación Federal. Esa propuesta había sido firmada con el banco francés Société Générale que, a causa de sus problemas financieros, fue reemplazado luego por el Natixis.

Natixis, que actuará como agente colocador en el mercado, percibirá una comisión equivalente al 4% de la emisión. Un 3% corresponde a la estructuración de la operación, mientras que el 1% restante, a la colocación en los mercados internacionales bajo la legislación inglesa.

La estructura financiera podría ser impugnada por la empresa alemana Siemens, competidora de Alstom, que quedó afuera de la licitación.

Se emitirán dos títulos, según la resolución conocida ayer. Uno a 30 años por 2070 millones de euros, y otro por 430 millones en la misma moneda. Los papeles tendrán un precio de emisión que equivale al 88 por ciento del valor de la emisión, lo que implica un costo de arranque del 12 por ciento, más la tasa de interés.
Rendimiento

En cuanto al rendimiento de los títulos, en el caso del bono de 430 millones de euros se pagará una tasa fija durante los primeros 17 años equivalente a la tasa Libor más un spread a determinar al momento del cierre de la colocación.

Por su parte, el bono de 2070 millones de euros se abonará una tasa fija equivalente a la Libor, más el spread por determinar, pero en este caso se agrega como tercer factor el "costo de liquidez" que Natixis usará en caso de mantener títulos en cartera.

Habrá amortizaciones de capital por el 9,6% que vencerán durante el séptimo, octavo, noveno y décimo año de la colocación del bono, y el resto al concluir la vida del bono.

El proyecto fue duramente criticado por especialistas y la oposición, no sólo por la inversión que demandará el proyecto, sino porque apuntan a que con esos fondos se podría, por ejemplo, mejorar el servicio ferroviario metropolitano. Agregan, además, que el valor del pasaje del tren bala deberá ser subsidiado para que sea accesible para los usuarios.

El Gobierno tiene en cartera otros dos proyectos para construir un tren de alta velocidad entre Buenos Aires y Mar del Plata, y entre Buenos Aires y Mendoza.

http://www.lanacion.com.ar/1001592-via-libre-al-financiamiento-del-tren-de-alta-velocidad-a-rosario-y-cordoba

viernes, 4 de abril de 2008

Oficializó el Gobierno la estructura financiera para el tren bala

Viernes 04 de abril de 2008 | 15:03

La polémica ferroviaria.

Formalizó el cambio del financiador, que ahora será el francés Natixis, lo que puede ser objeto de impugnación; el Estado emitirá deuda por $ 10.350 millones en 2008 que servirá como garantía.

Tras varias idas y vueltas, después del plazo estipulado, el Ministerio de Economía aprobó hoy la estructura financiera presentada para la construcción, electrificación y provisión de material rodante para el servicio ferroviario de alta velocidad en el corredor ferroviario Buenos Aires-Rosario-Córdoba de la línea del ex ferrocarril Mitre.

Dicho financiamiento, que podría ser impuganado por la empresa alemana Siemens, la competidora que quedó afuera de la licitación, fue oficializado hoy por la cartera que dirige Martín Lousteau a través de la publicación en el Boletín Oficial, de la Resolución 178/08 y sus correspondientes anexos.

El pasado 16 de enero se adjudicó la ejecución de la totalidad del proyecto al consorcio integrado por la francesa Alstom Transport SA, IECSA, Grupo Isolux Corsan SA (de España) y Emepa SA (de Argentina), que presentó una propuesta de financiamiento que suscribieron el Ministerio de Planificación Federal y el Banco Societe Generale.

Posteriormente ese banco fue reemplazado por el Natixis, lo que podría ser impugnado, ya que Alstom no contaba con financiamiento firme, y el consorcio presentó, a través de este último, una nueva propuesta con la estructura de financiamiento para la obra.

El Estado emitirá títulos que constituirán Deuda Externa de la República Argentina, así como obligaciones senior no garantizadas, y se encontrarán al menos al mismo nivel de preferencia de otra Deuda Externa, actual o futura, no garantizada y no subordinada por un total de hasta 2070 millones de euros (10.350 millones de pesos) para 2008.

En tanto, para los años 2009 y 2011, el Gobierno le dará al Natixis, que actúa como colocador de la deuda en el mercado, títulos en garantía por 430 millones de euros (2150 millones de pesos).

La resolución 178/08 se publica hoy acompañada de dos anexos en los que se precisan las condiciones y características de este financiamiento.

http://www.lanacion.com.ar/1001276-oficializo-el-gobierno-la-estructura-financiera-para-el-tren-bala

Tren Bala: antes de que empiecen las obras, se pagaron US$ 670 millones

Domingo 04 Mayo 2008

DESCARTAN AHORA HACER VIAS DOBLES Y UNA ESTACION EN PILAR

Es el adelanto que cancelará este año el Gobierno al grupo constructor, que lidera la francesa Alstom. Lo desembolsará el banco financista, y el Estado le entregará una cantidad equivalente en títulos de deuda.

Por:  Antonio Rossi

Pese a que las obras del Tren Bala recién arrancarán en 2009, el Gobierno deberá desembolsar por anticipado unos US$ 670 millones al consorcio que se adjudicó la construcción de la línea y la provisión de las formaciones ferroviarias.

Antes de que se produzca el primer movimiento de tierra, la administración de Cristina Kirchner ya habrá cancelado casi el 20% del valor total del megaproyecto ferroviario que unirá Retiro con Rosario y Córdoba.

Si bien el "pago de anticipo" es una práctica habitual en las obras públicas, en el caso del Tren Bala dicha liquidación previa adquiere un significación especial tanto por los montos en juego, como por los fuertes cuestionamientos que recaen sobre el millonario emprendimiento.

Iniciado a principios de 2006, el proceso licitatorio del tren bala concluyá en enero de este año con la adjudicación del proyecto al consorcio Veloxia, que está liderado por el grupo francés Alstom y lleva como socias a empresas locales Emepa e Iecsa y la española Isolux.

Para la ejecución de la obra, el Gobierno convalidó una "atípica ingeniera financiera" que arrimó el grupo constructor y el banco galo Natixis. Consiste en un crédito a 30 años por el total del proyecto que estará garantizado con la cesión de títulos públicos.

El esquema financiero -que fue aprobado por el ex ministro de Economía, Martín Lousteau- se divide en dos partes.

La primera comprende la emisión de deuda correspondiente a este año y que se destinará al pago de los anticipos. Alcanza a una suma en dólares equivalente a 430 millones de euros, cuya colocación está a cargo del propio banco Natixis.

La segunda parte trepa a algo más de US$ 3.200 millones y abarca las emisiones de bonos previstas para 2009-2011.

Para el pago del anticipo, el Gobierno recibiró el primer desembolso del préstamo del Natixis y le entregará una cantidad de bonos equivalente que el banco podrá vender en el mercado internacional o retener hasta su vencimiento. Más allá de los casi $ 2.200 millones que recibirán por adelantado las empresas adjudicatarias, habrá que esperar hasta 2009 para ver el inicio de las obras concretas.

En los próximos 10 meses, el grupo constructor deberá completar los trámites y estudios que aún están pendientes debido al polémico esquema licitatorio que utilizó el Gobierno para contratar la obra bajo la figura de un "proyecto integral llave en mano".

Antes de suscribir el "acta de inicio de obra" -que dispararó el plazo de 4 años para la construcción del primer tramo del corredor Retiro-Rosario-, el consorcio tiene que presentar entre otros documentos clave: el estudio final de impacto ambiental, el plan de trabajo y el proyecto ejecutivo definitivo del proyecto.

Tras la firma del "contrato comercial" que tuvo lugar el martes pasado entre las autoridades de Transporte y los representantes del grupo Veloxia, salieron a la luz varios datos relevantes.

Por un lado, se estableció que el mantenimiento de los trenes franceses se realizará en los talleres existentes en La Plata, Rosario y Río Tercero.

Por otro lado, se decidió eliminar la doble vía que originariamente se había previsto entre Retiro y Rosario. Sólo habrá cuatro desvíos dinámicos y la mayor parte de la traza tendrá una sola vía de alta velocidad.

Y por último, se confirmó que -pese a los anuncios oficiales- el tren no tendrá parada en la estación bonaerense de Pilar.

http://edant.clarin.com/diario/2008/05/04/elpais/p-1664330.htm

domingo, 30 de marzo de 2008

Problemas de dinero para el tren bala

Domingo 30 de marzo de 2008.

 Por: Diego Cabot. 
Twitter: @diegocabot

La obra pública.

Las garantías que pide el banco francés Natixis siguen siendo los principales obstáculos para el acuerdo



Los trenes de Alstom llegarán a la Argentina siempre que se consiga el demorado financiamiento. Foto: Archivo.

El tren bala avanza, pero no a la velocidad que quieren el Gobierno y la empresa francesa Alstom. El acelerador lo maneja ahora el banco francés Natixis, financista del proyecto criollo más ambicioso.

Pese a las declaraciones del Gobierno, que a través del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, anunció que estaba todo acordado, los negociadores del banco, los funcionarios y los representantes del consorcio adjudicatario siguen buscando una solución para dotar de dinero al proyecto.

La piedra en el camino sigue siendo la garantía. Una fuente cercana al banco dijo que "sólo se acordó el esqueleto y que todo lo demás está por definirse".

El banco francés Natixis -que sustituyó al Société Générale- está estudiando la posibilidad de convertirse en la entidad que, además, asegure el riesgo del crédito.

¿Cómo es esto? Pues, en circunstancias normales, si el Société Générale hubiera anticipado los fondos a la Argentina, el seguro de riesgo de la operación debía ser obligatoriamente asumido por el Estado francés a través de la Dirección General del Tesoro y de la Política Económica, dependiente del Ministerio de Economía francés.

Pero la situación actual de la Argentina plantea un escollo: oficialmente, Francia no puede asegurar un préstamo solicitado por un país en situación de default ante el Club de París.

Ese esquema no se pudo concretar. Entonces, apareció el Natixis y una entidad de seguro de crédito ligada a esta firma francesa: la Coface.

Natixis tiene una estrecha relación con la Coface. Esta entidad gestiona por cuenta del estado francés las garantías públicas a las exportaciones.

Así las cosas, la Coface asegura los riesgos de las pymes francesas, que quieren tomar capitales en el mercado internacional. Además, es el brazo operativo del ministerio de Economía francés cuando es éste, quien asegura el riesgo de operaciones a largo plazo (más de tres años) y de una envergadura de este tipo.

Como el gobierno francés no interviene en esa operación a causa de la situación de la Argentina con el Club de París, Natixis ha decidido convertirse en la aseguradora de riesgo de la operación del tren de alta velocidad, que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba.

Pero esto, obviamente, tiene su precio. El Natixis dista mucho de ser un banco de fomento. En Francia, se sonríen cuando se le pregunta a un funcionario de la entidad financiera sobre la aceptación de un bono del estado argentino. Tienen fresco aún la suerte que corrieron muchos bonistas hace poco más de cinco años, cuando la Argentina declaró el default.

"¿Qué diferencia habría entonces entre Natixis y las demás empresas que terminaron reclamando en el Ciadi [Tribunal Arbitral de Banco Mundial] después del default ?", se preguntaba a una fuente relacionada con la negociación el jueves pasado en Buenos Aires.

Natixis quiere garantías que puedan presentarse ante sus inversores como serias. "El mercado financiero actual no se puede dar el lujo de mostrar una operación de este tamaño con algún riesgo. Este tipo de operación no puede tener ningún resquicio, porque es mucho dinero y los bancos están complicados", dijo la misma fuente.

Todo eso se discute en París y en Buenos Aires. Pero hay un interrogante más: no es tan fácil cambiar de cuajo los oferentes de una licitación, que ya está adjudicada. Pero acá se hizo.

http://www.lanacion.com.ar/999750-problemas-de-dinero-para-el-tren-bala

viernes, 28 de marzo de 2008

Aún no se firmó la financiación para el tren de alta velocidad

Viernes 28 de marzo de 2008

Falta convenir algunos puntos.

Jaime dijo que hay acuerdo con el banco.   

Acuerdo, sí. Firma, no. El Gobierno anunció ayer que se llegó a un acuerdo con el banco francés Natixis para aprobar el esquema de financiamiento para la construcción del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba. Pero nadie confirmó que se hubiese estampado la firma en el documento que aprueba el esquema. Todos hablaron de acuerdo, pero no de firmas.

El vocero oficial fue el propio secretario de Transporte, Ricardo Jaime. "El contrato para la construcción del tren de alta velocidad se firmará en 10 días", dijo el funcionario en declaraciones a la radio Cadena 3. "A última hora de ayer [por anteayer] quedó definida cuál será la estructura financiera, tal cual lo fijaba el decreto que establecía como límite el 26 de marzo", dijo Jaime.

"¿Se firmó o no se firmó el acuerdo?", preguntó LA NACION a una fuente relacionada con el consorcio Veloxia, adjudicatario de la licitación. "No -contestó enfático-. Hasta hoy [por ayer] a última hora seguían reunidos para acordar algunos puntos que aún no están cerrados." Se le preguntó cuáles eran los aspectos sobre los que no había acuerdo. "Algunos relacionados con el dinero", se limitó a contestar.

En el Ministerio de Economía, encargado de firmar y aprobar el esquema, ayer primó el silencio sobre el asunto. "Cuando esté terminado, saldrá en el Boletín Oficial", contestaron ante la pregunta de LA NACION.

Tal como informó Jaime, hay varios aspectos generales que están terminados. "Es un crédito establecido a 30 años por el 100 por ciento de la obra, con siete años de gracia [cinco años dura la obra], con una tasa conveniente para el país, con una estructura financiada en bonos", refirió Jaime.

"Los detalles van a ser difundidos hoy [por ayer] por el Ministerio de Economía", agregó el secretario. Pese a su promesa, los pormenores del acuerdo no fueron difundidos ayer por el Ministerio de Economía.

El pliego de la licitación establecía un mínimo de financiación de un 50% del total de la obra. En aquel momento, el banco francés Société Générale era el que acompañaba al consocio Veloxia -comandado por la francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa- se había comprometido a aportar el 80%. Sin embargo, de la oferta original poco quedó. No sólo que el Société Générale dio un paso al costado y apareció el Natixis sino que también cambió el porcentaje de financiamiento, ya que pasó del 80% al 100 por ciento.
Proyecto más barato

Respecto del proyecto en sí, el secretario de Transporte dijo que el costo de la obra se había abaratado. "Como no será necesario expropiar terrenos sino que se trabajará sobre la traza existente, el costo se ha reducido. Por ejemplo, el tren bala entre San Pablo y Río de Janeiro, en Brasil, tiene un costo de 10.000 millones de dólares por un tramo de 300 kilómetros", señaló.

Jaime y el ex presidente Néstor Kirchner anunciaron varias veces que el costo de la obra sería de US$ 1350 millones. Pero el tiempo de los anuncios pasó y cuando las estimaciones dejaron paso a los números reales, el monto aumentó considerablemente, ya que ahora se habla de alrededor de 3800 millones.

Finalmente, Jaime dijo que la deuda de más de US$ 6000 millones que mantiene la Argentina con el Club de París (integrado por 19 países acreedores, entre ellos Francia y España) no resultó un impedimento para que esta iniciativa avanzara. "No haber acordado con el Club de París puede significar no acceder a créditos más blandos, pero no fue un obstáculo", afirmó. Un préstamo más blando hubiera significado menos costos para el Estado. El esquema establece que el gobierno argentino emita una serie de bonos que se entregarán al banco a medida que se entreguen los certificados de obra.

http://www.lanacion.com.ar/999301-aun-no-se-firmo-la-financiacion-para-el-tren-de-alta-velocidad

jueves, 27 de marzo de 2008

El país recibirá un crédito por $ 12.000 millones

Jueves 27 de marzo de 2008 | 13:19

El financiamiento del tren bala

Se trata del dinero que le prestarán al Gobierno para el TAVE que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba; no precisó la tasa pero sí que se pagará a 30 años
   
CORDOBA.- El secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, anunció que ya "se cerró" el financiamiento para construir el Tren de Alta Velocidad (TAVE) que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba, y detalló que el crédito será de unos 12 mil millones de pesos y se pagará en 30 años.

"A última hora de ayer quedó definida cuál será la estructura financiera, tal cual lo fijaba el decreto que establecía como límite el 26 de marzo", dijo el funcionario kirchnerista.

"Es un crédito establecido a 30 años por el 100 por ciento de la obra, con siete años de gracia (cinco años dura la obra, más dos años de gracia), con una tasa conveniente para el país, con una estructura financiada en bonos, refirió Jaime.

Los detalles van a ser difundidos hoy por el Ministerio de Economía", dijo el funcionario a Cadena 3. Según Jaime, a partir de ahora hay 10 días para firmar el contrato definitivo, que permitiría el inicio de la obra, adjudicada a mediados de enero a Veloxia, grupo integrado por Alstom, Iecsa, Emepa e Isolux Corsan.

LA NACION publicó hoy que todavía existían problemas para cerrar el negocio porque el Gobierno no lograba que se garantizara el préstamo que llegaría del banco Natixis, el cuarto banco francés y entidad que reemplazó a Sociéte Générale.

http://www.lanacion.com.ar/999106-el-pais-recibira-un-credito-por-12000-millones