Noticias históricas acerca del proyecto de construcción de un tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba en la República Argentina, entre el 27 de abril de 2006 y el 26 de septiembre de 2008 (las noticias continuaron hasta el 20 de diciembre de 2012), durante los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Una empresa con malos antecedentes

Miércoles 07 de mayo de 2008

La francesa Alstom ha sufrido varias denuncias e investigaciones por corrupción.

Por Luisa Corradini.   

PARIS.- En Francia son numerosos los que piensan que se trata de una tormenta en un vaso de agua. Otros sospechan una operación de desestabilización comercial.

Desde 2004, el grupo industrial francés Alstom, que construirá en la Argentina el tren de alta velocidad, es objeto de una investigación judicial, sospechado de haber pagado "varios millones de dólares" en sobornos para obtener contratos en Brasil, Venezuela, Singapur e Indonesia. Desde el 7 de noviembre pasado, la justicia francesa se hizo cargo de ese caso, iniciado por un juez suizo. En su momento, buena parte de la prensa europea publicó la información sobre esa investigación judicial.

"El artículo de The Wall Street Journal repite afirmaciones o insinuaciones ya aparecidas hace meses en varios artículos publicados en Suiza y en Alemania. Esa nota se basa en hipótesis y especulaciones y menciona personas [testigos] que nunca trabajaron para la empresa o que dejaron el grupo en 2001", declaró a LA NACION Philippe Kasse, director de Información de Alstom.

Si esas informaciones no tuvieron gran envergadura se debió a que durante el período correspondiente a la investigación actual (1995-2003) otros escándalos de corrupción de grandes proporciones habían salpicado al grupo industrial. Esos episodios terminaron en una profunda reestructuración de la empresa y la renuncia de su presidente, Pierre Bilger, juzgado luego por abuso de confianza.

El caso más espectacular se produjo en 1994, cuando Bilger reconoció que "había hecho un esfuerzo" de 5,2 millones de francos (casi US$ 1 millón de la época) para financiar la acción política del entonces ministro del Interior, el derechista Charles Pasqua. El caso terminó en 2005 con la condena de Pasqua y de su hijo, que había servido de intermediario. Bilger tuvo que abandonar su cargo, renunciar a una millonaria indemnización y someterse a la justicia.

Otro episodio parecido salió a la luz en México en 2002 con la licitación del Tren Suburbano. Años después, la presidenta de Alstom en aquel país, Cintia Angulo de Leseigneur, reconoció que "hubo corrupción en la empresa en el pasado".

Al borde de la quiebra, la resurrección de Alstom se produjo en 2003 con la llegada de su actual presidente, Patrick Kron, que la reestructuró y la dotó de un código ético acorde con la Convención sobre la Lucha contra la Corrupción de Agentes Públicos, adoptada en 1997 por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y ratificada por Francia en 2000. Desde entonces, el gobierno y las empresas francesas parecen haber respetado las reglas de juego.

"Si bien Transparencia Internacional no se ocupa del seguimiento de empresas en particular, puedo asegurarle que desde hace cuatro o cinco años Francia figura en nuestros informes entre los tres o cuatro mejores alumnos de la clase", afirmó Julien Coll, delegado general de la organización internacional en Francia. "Esto no quiere decir que las empresas hayan dejado de pagar sobornos: quiere decir que la justicia de este país se ha vuelto particularmente implacable con la corrupción. Es difícil imaginar actualmente un gran industrial francés aceptando ese tipo de delitos después de haber visto a Christophe de Margerie, presidente de [la petrolera] Total, pasar una noche en detención preventiva", agregó. Ocurrió en marzo, en el marco de una investigación de corrupción cuando Total obtuvo la explotación de un yacimiento gasífero en Irán.

Consultado sobre la posibilidad del pago de sobornos en la concesión del tren bala argentino, una fuente allegada a Alstom dijo que es "muy difícil", dado el rigor de la justicia francesa. Pero esto no implica que no existan: "Nada impide que los trabajos sucios los haga una empresa satélite".

http://www.lanacion.com.ar/1010329-una-empresa-con-malos-antecedentes

Denuncian que faltan estudios de factibilidad para el tren bala

Miércoles 07 de mayo de 2008

Polémica con Alstom: presentación de la Coalición Cívica.

Es una autorización que aún no otorgó la Dirección Nacional de Inversión Pública.

Por: Jaime Rosemberg.

La Presidenta, De Vido y el presidente de Alstom, Patrick Korn. Foto: EFE.

   Diputados de la opositora Coalición Cívica (CC) denunciaron ante LA NACION que el contrato de construcción del tren bala, anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Casa Rosada la semana pasada, no cuenta aún con estudios de factibilidad aprobados por la Dirección Nacional de Inversión Pública, requisito considerado necesario para la puesta en marcha del millonario proyecto que construirá un consorcio encabezado por la francesa Alstom.

Los diputados Adrián Pérez, Juan Carlos Morán (ambos de Buenos Aires) y Griselda Baldatta (Córdoba) solicitaron hace tres semanas a la Dirección de Inversión Pública los estudios de factibilidad de la obra, que tendrá un costo total estimado en US$ 4000 millones. La respuesta llegó ayer y fue concluyente. "La dirección no ha recibido los estudios de factibilidad del proyecto Tren de Alta Velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba", dice la contestación por escrito, firmada por Manuel Weich, en nombre de la dirección que depende del Ministerio de Economía.

Con este documento en la mano, Pérez -que encabeza el bloque de la coalición de Elisa Carrió en la Cámara baja- presentará hoy un proyecto en Diputados en el que pedirá la derogación del artículo del presupuesto que establecía una asignación inicial de US$ 60 millones para la construcción del tren, sumado a un tope de gastos para este año estimado en 430 millones de euros. "Resulta obvio que está incumpliéndose la ley de inversión pública, que exige un estudio de factibilidad oficial para iniciar cualquier obra de infraestructura", afirmó el diputado Morán a LA NACION.

Los diputados pedirán, además, que aquellos fondos sean reasignados a un plan "de recuperación y modernización del sistema ferroviario argentino" durante el período 2009-2011, que debería diseñar la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados, que encabeza la kirchnerista Beatriz Daher (FPV-Salta).

"Proyecto faraónico"

"Queremos que estos fondos, que como toda obra de magnitud debe tener listo su estudio de factibilidad antes de presentarse en sociedad, sean destinados a mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos de bajos recursos", afirmó Pérez, y criticó una vez más el proyecto kirchnerista, "que es claramente faraónico y propone mayores comodidades para usuarios de alto poder económico". "Es un gasto que seguramente será deficitario y terminará siendo subsidiado por el Estado."

La información obtenida por los diputados será agregada al pedido de investigación que Pérez presentó la semana última ante la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas y la Oficina Anticorrupción para que determinen si hubo irregularidades en la contratación pública y la asignación de las entidades bancarias que financiarán el proyecto ferroviario de alta velocidad.

El sistema ferroviario de alta velocidad deberá unir las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba en tres horas. El proyecto, el más ambicioso que encara el Estado argentino, obligará al Gobierno a emitir deuda por alrededor de US$ 4000 millones. La construcción, que deberá estar lista en 48 meses, fue encargada al consorcio Veloxia, integrado por Alstom y por la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa.

La denuncia contra el tren bala se suma a otras iniciativas opositoras como las de la Unión Cívica Radical, que a través de los senadores Gerardo Morales (Jujuy) y Ernesto Sanz (Mendoza) solicitó a la Corte Suprema que intervenga para detener el proyecto. El pedido de la UCR, que data de octubre último, no fue respondido oficialmente por el alto tribunal, por lo que Morales y Sanz analizan otras alternativas para hacer valer el reclamo, tales como una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington.

Al reclamo de la Coalición Cívica y radicales se sumó esta semana el de los diputados de centroizquierda Claudio Lozano (Proyecto Sur-Capital), Eduardo Macaluse (ARI Autónomo-Buenos Aires) y Norma Morandini (Memoria y Democracia-Córdoba), que junto con el ex candidato a presidente Fernando Pino Solanas encabezarán mañana una protesta contra el proyecto. Lo harán subidos a un convoy que saldrá de la estación Once y recorrerá la zona oeste del Gran Buenos Aires.

http://www.lanacion.com.ar/1010328-denuncian-que-faltan-estudios-de-factibilidad-para-el-tren-bala

martes, 6 de mayo de 2008

Alstom se defiende de las acusaciones

Martes 06 de mayo de 2008

La empresa francesa que hará el tren bala en la Argentina señaló que las denuncias por corrupción en Brasil y Venezuela son "pura especulación".

Foto: AFP.

 PARIS/NUEVA YORK (Reuters) - El grupo francés de ingeniería Alstom dijo que algunos de sus empleados han sido interrogados como testigos en una investigación legal suiza, pero aclaró que un reporte acerca de que estaba siendo investigado por el pago de sobornos era pura especulación.

El diario Wall Street Journal reportó que autoridades suizas y francesas están investigando si la compañía francesa pagó "cientos de millones de dólares" en sobornos para ganar contratos en Asia y Sudamérica entre 1995 y el 2003.

La semana pasada, oficiales de las polícias suiza y brasileña se reunieron para hablar de pagos por un total de 6,8 millones de dólares que, sospechan, ejecutivos de Alstom hicieron para ganar el contrato por 45 millones de dólares para la ampliación del subterráneo de San Pablo, dice el reporte citando personas que supieron del encuentro.

El reporte dice que las autoridades también estaban investigando sobre unos 200 millones de dólares de supuestos pagos que Alstom ALSO.PA hizo en conexión con un proyecto hidroeléctrico en Brasil y en proyectos en Venezuela, Singapur e Indonesia.

"Este artículo reitera declaraciones o insinuaciones que ya habían aparecido hace varios meses en varios artículos publicados en Suiza y Alemania. Está basado en hipótesis y especulaciones", dijo un portavoz de Alstom, leyendo un comunicado preparado y redactado en francés.

"Alstom destaca que no hay procedimiento legal que tenga como objeto a la compañía en asuntos de corrupción", añadió.

El portavoz dijo que un número no especificado de personas actualmente empleadas por el grupo estaba siendo interrogado como testigos "en el contexto de un procedimiento lanzado en Suiza y que no apunta a Alstom".

El Wall Street Journal reportó que pagos conectados con esos proyectos fueron observados en documentos de Alstom que obtuvieron los investigadores, agregando que ha revisado esos documentos.

El reporte del Journal señala que la investigación actual comenzó en el 2004 y que las autoridades suizas han pedido formalmente ayuda a investigadores franceses y brasileños.

http://www.lanacion.com.ar/1010126-alstom-se-defiende-de-las-acusaciones

Investigan a Alstom por sobornos

Martes 06 de mayo de 2008

Una nueva polémica envuelve al tren de alta velocidad.

Autoridades suizas y francesas intentan saber si la firma que hará aquí el tren bala pagó coimas en Brasil y en Venezuela.

Maqueta del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Foto: Telam.

Alstom, la empresa francesa que encabeza el consorcio que construirá el tren bala, enfrenta en estos momentos en Europa una investigación por supuestos sobornos pagados en América del Sur y en Asia para obtener millonarios contratos en obras públicas.

Las investigaciones, que llevan adelante funcionarios suizos y franceses, no incluyen hechos cometidos en la Argentina, según se desprende de una investigación realizada por The Wall Street Journal y publicada en forma completa en la página 5 de esta sección. Todos los hechos investigados se produjeron entre 1995 y 2003.

El martes pasado, la presidenta Cristina Kirchner firmó el contrato de construcción del sistema ferroviario de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba en tres horas. El proyecto, el más ambicioso que encara hoy el Estado, obligará al Gobierno a emitir deuda por alrededor de US$ 4000 millones. La construcción, que deberá estar lista en 48 meses, fue encargada al consorcio Veloxia, integrado por Alstom y por la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa.

La investigación europea contra Alstom se suma a la que recientemente se conoció en Alemania contra Siemens AG y que sí incluye un capítulo argentino (se busca determinar si se pagaron sobornos a funcionarios de las administraciones encabezadas por Carlos Menem y Eduardo Duhalde).

El mismo día que se firmó el contrato, el martes de la semana pasada, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, sostuvo que "este tren es el símbolo de la corrupción del Gobierno", y anunció que su agrupación impugnará la licitación del proyecto ante el fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, y ante la Oficina Anticorrupción.

Coimas de US$ 200 millones

Los supuestos pagos indebidos por los que Alstom es investigada corresponden a la adjudicación de contratos como la expansión del tren subterráneo en San Pablo, la planta hidroeléctrica de Itá (también en Brasil) y otras obras en Venezuela, Singapur e Indonesia. En total, se habla de alrededor de US$ 200 millones en sobornos.

Anoche, LA NACION intentó conocer la opinión de la empresa en la Argentina. Las fuentes consultadas dijeron no estar al tanto de la investigación europea. Un vocero de la casa matriz de Alstom admitió ante The Wall Street Journal que las oficinas de la compañía habían sido allanadas, pero aclaró que no se habían formulado oficialmente cargos. El diario norteamericano también cita la declaración judicial de un ex director de operaciones de Alstom que reconoce que, entre 1998 y 2002, la compañía pagó comisiones para ganar contratos, usando efectivo de "una caja negra".

El camino que emprendió Alstom en la Argentina para quedarse con el tren bala no estuvo exento de obstáculos. Cuando el contrato fue adjudicado a Veloxia, en enero pasado, la propuesta financiera que se había presentado estaba firmada con el banco francés Société Générale. Pero, como consecuencia de sus propios problemas, la entidad desistió y fue reemplazada por el banco Natixis. Luego de varias idas y venidas (y con los plazos ya vencidos) el Gobierno aceptó emitir deuda pública por 2500 millones de euros (unos $ 12.500 millones) para financiar la iniciativa.

Otras polémicas giraron en torno del costo de la obra (el presupuesto original era de US$ 1350 millones) y de la conveniencia de esta inversión para la Argentina, cuando la mayoría de los ramales tiene serios problemas de funcionamiento o está directamente parada. Varios especialistas y dirigentes opositores criticaron al Gobierno por lo que consideraron un gasto "innecesario". La presidenta Cristina Kirchner defendió la iniciativa por considerarla "un salto a la modernidad".

El ramal correrá a una velocidad de alrededor de 320 km/h y utilizará la misma tecnología que usa en los más modernos corredores de Europa.

En el acto de adjudicación, el presidente de Alstom, Patrick Korn, reconoció la importancia estratégica de esta adjudicación para la compañía francesa. "Espero que este proyecto nos permita ganar otros proyectos [en la Argentina], como la provisión de servicios de transporte y energía", dijo.

"La Argentina recuperó el camino del crecimiento sostenido y el Gobierno apoya el desarrollo de infraestructura como parte de su política económica", prosiguió el ejecutivo. Y después redondeó la idea con un pedido: "No lo repitan, pero tenemos ganas de participar de este desarrollo de infraestructura".

http://www.lanacion.com.ar/1010051-investigan-a-alstom-por-sobornos

lunes, 5 de mayo de 2008

La oposición en la Auditoría pedirá investigar el tren bala

Lunes 05 de mayo de 2008

El control de la gestión kirchnerista

Cuestionan la polémica adjudicación que realizó el Gobierno

Por: Laura Serra    

La oposición parece dispuesta a utilizar las pocas herramientas a su alcance para indagar en los asuntos más urticantes para el Gobierno. Una de esas herramientas es la Auditoría General de la Nación (AGN): mañana, el radicalismo solicitará que ésta investigue la polémica adjudicación del tren bala, como también los millonarios subsidios a los alimentos que otorga la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).

La AGN es un órgano técnico de control externo que depende del Congreso y preside un representante de la oposición; actualmente, el presidente es el radical Leandro Despouy.

En los últimos dos meses, la AGN elaboró una seguidilla de informes críticos sobre distintas áreas de la gestión kirchnerista, los cuales resultaron insumos invalorables para la oposición. Dichos informes -referidos al transporte ferroviario, a la concesión de rutas, la pesca, entre otros temas- deben aún pasar por el tamiz de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso, dominada por el oficialismo.

Si bien el kirchnerismo procura ganar terreno en la AGN -desde diciembre pasado, cuatro de los siete auditores son justicialistas-, la UCR intenta conservar su lugar en este organismo clave de control; en efecto, gracias al trabajo de campo de sus cuadros técnicos, la UCR puede indagar en distintas áreas de la gestión habitualmente vedadas a la oposición.

Lo que la UCR pretende ahora es que la AGN ponga su lupa en el reciente y controvertido contrato que selló la presidenta Cristina Kirchner con el consorcio Veloxia para emplazar un tren bala que una Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

Dicho contrato obligará al Gobierno a emitir deuda por alrededor de 4000 millones de dólares para realizar las obras. Para la Presidenta, el tren bala significará un "salto a la modernidad"; para la oposición es, llanamente, un acto de corrupción.

"El llamado a licitación original en 2006 fue por 2400 millones de dólares, con financiamiento en mitades entre la concesionaria y el Estado. Hoy estamos con un incremento de 1200 millones de dólares y todo a cargo del Estado, sin condiciones técnicas suficientes", sostuvo el diputado jujeño Alejandro Nieva (UCR).

Alimentos

El otro asunto que la oposición pretende escudriñar son los subsidios a los alimentos, bajo la lupa desde que estalló el conflicto del campo. La UCR cuestiona que dichos subsidios -que sumaron $ 430 millones entre enero y marzo pasados- no se destinen a los pequeños y medianos productores, sino que se repartan entre cooperativas y grandes empresas.

Este pedido de indagar en el contrato del tren bala y en los subsidios a los alimentos se tratará mañana en la Comisión Mixta Revisora. Allí también está pendiente de aprobación una serie de informes críticos del Gobierno que elaboró la AGN, entre los que figuran:

    Rutas: pese a que ahora el Estado comparte con las concesionarias privadas el mantenimiento e inversiones en las rutas -acuerdo alcanzado en la última renegociación contractual-, la AGN concluyó que este sistema "adolece de las mismas dificultades de las anteriores concesiones, caracterizadas por innumerables incumplimientos de los planes de obras, lo que impidió lograr, entre otras cosas, una mejora sostenida de los pavimientos".

    Pesca: cuestiona a la Dirección Nacional de Pesca cuando advierte que aún "no se ha alcanzado el control necesario para evitar los excesos en la explotación de los recursos pesqueros para asegurar su sustentabilidad". Además, advierte que "no se cuenta con planes de manejo a largo plazo para estas dos especies (merluza hubbsi y calamar illex), que constituyen el principal sustento del sector y que se encuentran al límite de su explotación".

    Ferrocarriles: la AGN advirtió graves deficiencias en la prestación de la empresa TBA, al considerar que "los distintos componentes del sistema de vía presentan un estado deficitario" y que los pasos a nivel "evidencian déficit en su estado de conservación".

"El mantenimiento edilicio de las estaciones que componen las líneas Mitre y Sarmiento, así como el estado de los cerramientos perimetrales, es deficitario -advierte-. En cuanto al material rodante, TBA no realiza un mantenimiento adecuado."

    Gas licuado: la AGN investigó si se cumple con la ley 26.020, cuyo objetivo es asegurar el suministro regular, confiable y económico del gas licuado a sectores sociales residenciales de escasos recursos que no cuenten con servicio de gas natural por red. La AGN verificó varios incumplimientos, pero el más grave es que ni siquiera se instrumentó el fondo fiduciario previsto para que la garrafa llegue, efectivamente, a menor precio a los sectores más postergados.

http://www.lanacion.com.ar/1009691-la-oposicion-en-la-auditoria-pedira-investigar-el-tren-bala

domingo, 4 de mayo de 2008

A bordo del tren bala

04.05.2008

Un cronista de Crítica de la Argentina se subió al TGV francés, construido por Alstom, la misma empresa que fabricará el Cobra argentino. Cuánto cuesta en Europa. Quiénes usan el servicio. Cómo es el sistema ferroviario francés.

Por: Alejandro Bercovich.

Bala

La formación del TGV puede correr hasta 320 kilómetros por hora. Parten de la estación con suma puntualidad. Un segundo puede hacer perder el servicio al pasajero demorado.
Los opositores dicen que es un proyecto faraónico. Alocado. Que es una vergüenza que se proyecte algo así cuando millones de argentinos viajan a diario peor que hace 50 años. Y que encima el “chiste” costará u$s3.990 millones, cuando se había previsto una tercera parte.

Bala. La formación del TGV puede correr hasta 320 kilómetros por hora. Parten de la estación con suma puntualidad. Un segundo puede hacer perder el servicio al pasajero demorado.

Pero el tren de alta velocidad que quieren los Kirchner es espectacular. Funciona de maravillas. Al menos en Francia, donde ningún ferrocarril se parece al Roca ni al Mitre ni al Sarmiento.

Los usuarios del TGV (train à grande vitesse) pueden ir desde París a la suiza Zürich por 80 euros –unos 400 pesos– y tardar lo mismo que en avión, si se le suma al vuelo la tediosa espera en el aeropuerto y el viaje en auto desde la estación aérea al centro de la ciudad. En 4 horas y 36 minutos, comodísimos, recorren más de 650 kilómetros. Ese tiempo incluye cuatro paradas.

La empresa a la que el Gobierno decidió confiar la construcción del ramal Buenos Aires-Rosario-Córdoba también es francesa. Se llama Alstom y es la misma que hizo los vagones que surcan como un rayo los rieles en la campiña gala.

Siete de cada diez trenes rápidos del mundo llevan estampada su firma. Sólo en el país de Sartre y Víctor Hugo, la compañía puso en marcha 539 formaciones.

El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, adjudicó la obra a Alstom con una velocidad tan asombrosa como la de sus vagones, en una licitación que arrancó con dos competidores pero que terminó con Alstom sola. La empresa había invitado a Jaime a Francia a conocer sus vehículos al mismo tiempo que Siemens agasajaba en Berlín al ministro de Planificación, Julio De Vido.

“Nos equivocamos de funcionario”, admitió después uno de los principales directivos de Siemens en Buenos Aires, que se bajó del proyecto por falta de tiempo para preparar su oferta.

EL VIAJE

Viajar en un TGV de Alstom da un poco de vértigo al principio. Al salir de París desde la Gare de l’Est, los postes eléctricos se suceden cada fracción de segundo a través de la ventanilla. A los pocos minutos la velocidad supera los 200 kilómetros por hora.

Cada tanto se tapan los oídos. Un leve mecer hacia ambos lados induce el sueño. El silencio no es total, pero el sonido más notorio es el suave silbido del aire acondicionado, fijo en 18 grados. A la hora de viaje, el paisaje por la ventana mezcla los montes Vosgos con los molinos de energía eólica que hay en Alemania.

Los vagones de primera clase son un lujo. Apoltronado en uno de ellos, Laurent, un joven ejecutivo de la Peugeot-Citroën, enchufa su laptop en la ficha junto a su mesita plegable. La enciende para revisar una presentación que hará esa tarde. Recuerda que el primer TGV se inauguró en 1981 para unir París y Lyon.

La línea que traslada a Laurent a la fábrica de autos donde trabaja se inauguró el año pasado. Pasa por Estrasburgo y tarda un total de 3 horas y 10 minutos hasta Mulhouse, a un paso de la frontera con Suiza. Viaja a una velocidad máxima de 320 kilómetros por hora. Por 124,20 euros (un monto equivalente por la vuelta) le ofrece un servicio de “centro a centro”. Casi 600 kilómetros. Nunca tuvo una demora.

Su butaca es parecida a las de la clase business de los vuelos internacionales. Unos 85 centímetros de ancho, luz individual, apoyabrazos mullidos, inclinación discreta y tapizado sencillo, de pana sintética. En cada coche hay 33 asientos, separados en una columna de a dos y otra de a uno.

Con los vagones de segunda clase no hay gran diferencia. Las butacas son más angostas, de unos 60 centímetros, y a cada lado del pasillo hay dos, separadas por un espacio algo menor para las piernas. Los baños son iguales. El bar también. Ahí atiende Djibril, un simpático negro caribeño nacido en la isla francesa de Martinica que quería ser médico pero no pudo pagar la universidad.

Para Henri, un arquitecto de 54 años que viaja una vez al mes de París a Suiza, el TGV es indiscutiblemente mejor que el avión. Él se sienta en segunda junto a un grupo de jóvenes de ascendencia árabe al que el guarda del tren pedirá luego los boletos con más énfasis y peor cara que a los demás. “Termina siendo más rápido porque llegás a la estación cinco minutos antes de la partida y no una hora, como al aeropuerto”, festeja Henri.

En la cabina del conductor, el rubicundo Pascal se relaja. El tren se maneja prácticamente solo. Y además él fue maquinista durante 28 de sus 48 años. Se sorprende cuando se le pregunta por qué no tiene copiloto. Si se desvaneciera, responde, el tren se detendría de inmediato por un sistema conocido como el “peso del hombre muerto”, un pedal que el piloto debe presionar todo el tiempo y que también tienen las viejas locomotoras del Roca argentino. Tal vez sea lo único que une a ambos mundos.

SIMILITUDES Y DIFERENCIAS

La promesa de Alstom –y la de Kirchner, De Vido y Jaime– es que los 710 kilómetros que separan Buenos Aires y Córdoba se recorrerán en 3 horas. A los fabricantes de trenes les viene bien que los aeropuertos estén cada día más congestionados y que los controles se hagan más tediosos. Hasta lo mencionan en sus gacetillas y publicidades.

El proyecto que presentó la firma francesa para la Argentina es el de un tren “dúplex”, de dos pisos, como el que va a Lyon. Como ofrece más resistencia al viento, no es tan veloz como el que sale de la Gare de l’Est para Estrasburgo. Pero transporta más gente.

El gran interrogante, además de si finalmente se hará, es quién va a administrar el tren cuando quede construido. Y cuánto va a perder por mes si quiere ofrecer los pasajes a una valor accesible para el bolsillo argentino. Según fuentes de Alstom, el proyecto no cuantifica esos valores ni la cantidad de pasajeros a transportar.

En Francia, con pasajes caros en euros incluso para los europeos, la compañía ferroviaria estatal SNCF pierde plata. Si bien su resultado operativo le dejó en 2007 una ganancia de 1.644 millones de euros, tuvo que anotar un quebranto neto de 872 millones una vez descontada la deuda y los peajes pagados.

No todo es tan veloz en Francia. Los más usados son los trenes suburbanos RER, que corren a poco más de 100 kilómetros por hora y cubren distancias menores. Similares a las del tendido eléctrico del conurbano bonaerense, donde ya nadie sueña ni siquiera con esas velocidades.

Los RER son muy buenos. No hay tanto lujo como en el TGV pero los horarios están anunciados en carteles electrónicos con precisión quirúrgica. Y se cumplen.

Tampoco son baratos. Atravesar en ellos los 100 kilómetros que separan París de Amiens, por ejemplo, cuesta 18 euros. Casi 100 pesos. Los menores de 25 años y los jubilados pagan la mitad.

Según voceros de Alstom, ninguno de los candidatos a construir el tren de alta velocidad a Rosario calculó un valor estimativo del pasaje para que el proyecto fuera viable. En la Secretaría de Transporte tampoco lo tienen claro aún, porque depende de quién lo opere. Pero si no quieren que viaje vacío, van a tener que cobrar algo menos que los 124,20 euros (633 pesos) que paga Laurent cada vez que se sube al TGV.

http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=3809

Conesa, el pueblo olvidado que será la "primera parada" del tren bala

04/05/2008.

Fotos: Juan Obregón.

EXCLUSIVO DIARIO PERFIL.

Figura como la primera estación en el trayecto del megaproyecto de los Kirchner. Sus pobladores se debaten entre la esperanza y la desazón




En Conesa, el rumor se transformó en noticia a rápida velocidad. Ya todos están al tanto y hablan, para bien o para mal, de la llegada del tren bala a sus pagos. Técnicamente conocido como Tren de Alta Velocidad (TAVE), el megaproyecto del matrimonio presidencial prevé la existencia de una parada en este pequeño pueblo bonaerense ubicado a 30 kilómetros de San Nicolás.



Las discusiones sobre la necesidad o no de llevar adelante esta obra, que según informa el Gobierno costará 3.900 millones de dólares, también contagió a los 3 mil habitantes de Conesa que debaten por estos días si les traerá beneficios o perjuicios. Unos creen en los frutos del progreso; otros, sólo ven a un pueblo chico convertido en un infierno grande.




El martes último, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó en Casa de Gobierno el contrato para la construcción del tren que unirá la Ciudad de Buenos Aires con las de Rosario y Córdoba. Allí, quedó establecido que una de las primeras estaciones del veloz ferrocarril será “Conesa/San Nicolás”. Considerando que se usará la traza del ex Belgrano, nadie duda del lugar en el que se construirá la terminal: a mil metros de la salida del pueblo, pasando el puente por el cual las antiguas vías cruzan la ruta 188.




Coneseros

Algunos de los habitantes de Conesa no dudan de que su pueblo tiene razones suficientes para ser sede de una estación del tren bala.




“Entre Pergamino y San Nicolás es uno de los pueblos con más vida”, describe Miguel Gorosito, un hombre que nació hace 57 años en un pueblo cercano pero que se hizo conesero por elección hace más de 30. Edgar Mac Loughlin asiente a su lado. Tiene 34 años, es oriundo de Conesa pero estuvo mucho tiempo afuera. Volvió hace 5 años, trabaja en la estación de servicio y defiende a su pueblo: “Acá hay un banco, una cooperativa, una estación de servicio, cosas que en otros pueblos cercanos no hay. Lo único que falta es un sanatorio”, aclara.





http://www.perfil.com/politica/Conesa-el-pueblo-olvidado-que-sera-la-primera-parada-del-tren-bala-20080504-0017.html


viernes, 2 de mayo de 2008

Tren bala y tren blanco

Viernes 02 de mayo de 2008

Por Alicia Dujovne Ortiz

Cada mañana, por Radio Classique, la radio francesa que transmite exclusivamente música clásica, me veo obligada a escuchar noticias y publicidades financieras, sin duda, porque la emisora considera que los amantes de esa música son los banqueros y los empresarios. De todas esas propagandas, la que más dentera me produce es la del TGV Pro. Traduzco: el tren de gran velocidad, al que los argentinos llamamos "tren bala", dedicado, en este caso, a los profesionales.


Un locutor que se derrite como la cera musita fascinado: "El Pro no tiene tiempo que perder; el Pro mientras viaja necesita trabajar, trabajar y trabajar sin distraerse un minuto; al Pro debemos llevarle la comida a su asiento para que no tenga que levantarse a buscarla en el coche comedor, el Pro...". Y ya no sé cómo sigue, porque al llegar aquí, apago.

Pero el susurro calenturiento ha logrado su objetivo, instándome a recordar mis propias experiencias en algún TGV que me ha tocado tomar, para ir, por ejemplo, de París a Lyon.

Era limpio, eso sí. Limpio y silencioso como un templo, o como un hospital de cualquier lugar como la gente, vale decir, no uno de nuestro conurbano. Inútil aclarar que en el recinto entre metálico y aterciopelado no volaba una mosca, porque ninguna sobreviviría en semejante ambiente, allí donde los Pro consultan calladitos sus mínimas computadoras, mientras por la ventanilla circula suavemente un paisaje tan planchado, peinado y manicurado como el del interior del coche.

Un paisaje, eso sí, sin demasiados pesticidas mortíferos ni plantaciones de OGN (organismos genéticamente modificados), porque esas cosas, en el Primer Mundo, están prohibidas.

Así, pues, cada mañana, mientras apago la radio para acallar a los Pro con sus poco envidiables almuerzos tragados a los apurones entre aparatos varios (por hábiles que sean, la operación conlleva un riesgo para el teclado de la portátil y la raya del pantalón), pienso en las diferentes connotaciones que para cada uno de nosotros adopta la palabra "tren".

Connotaciones siniestras es lo que sobra: en Europa, los vagones de ganado que iban a Auschwitz han quedado tan grabados en las conciencias que un líder de ultraderecha como Le Pen eligió esa imagen ferroviaria para sus provocaciones antisemitas. Y en la Argentina, la célebre conversación entre Lucio V. Mansilla y el cacique Mariano Rosas nos ha quedado sonando en la memoria. "Habla la verdad, hermano -le dijo el jefe indio al dandy de capa roja que le metía por los ojos el tratado de paz-. Ustedes, los blancos, quieren hacernos desaparecer para que el ferrocarril pase por nuestras tierras."

Connotaciones alegres, por supuesto, tampoco faltan: aquellos trenes carreta que nos tomábamos para largarnos de vacaciones a cualquier punto del país, porque total qué apuro había si viajábamos fantaseando con un sulky y un caballito tranquilo de los que se espantan los bichos contrayendo la grupa.

Eran trenes que no parecían aludir ni a un poder asesino ni al contraste entre una población condenada y otra victoriosa, sino sencillamente a un avance, a un progreso que, en el caso de los ranqueles, había costado caro, es cierto, pero que ya formaba parte de nuestras costumbres y funcionaba bien.

En todo caso, cuando la locomotora entraba humeante y fragorosa en los pueblitos más apartados de la Argentina, las chicas se vestían de fiesta para verla llegar, esperanzadas, a ver si el novio aparecía. Después de haber sido instrumento de muerte, el ferrocarril llevaba vida e ilusiones de Norte a Sur.

Lo anterior va sólo a manera de meditación de índole socioafectiva: algo habrá en el tracatraca de los trenes que nos resulta entrañable, y por algo será que su progresiva desaparición genera, por motivos simétricamente opuestos, un sentimiento de desamparo similar al del cacique adoptado por Rosas. Hace muy poco, una chica que logró el milagro de viajar en tren de Córdoba a Buenos Aires me contó que la gente en las estaciones los aplaudía. Era una reconquista digna de que la banda del pueblo la celebrara con bombo y platillo.

Un caso aislado, por desgracia. ¿Quién podría recibir con marchitas eufóricas a los aterradores ómnibus de dos pisos que se bambolean a punto de caer a un lado u otro para quedar de canto y cuya definitiva erradicación por causa de máximo peligro todavía esperamos?

Nuestra realidad de hoy es una Argentina sin trenes, con 870 pueblos fantasma, tan condenados al olvido como antes las tolderías. Así lo afirma Juan Carlos Cena, integrante del Movimiento Nacional por la Recuperación de los Ferrocarriles Argentinos, en su muy bien documentado libro El ferrocidio .
Como muchos otros observadores, entre los que citaré a aquellos cuyos mensajes he recibido directa o indirectamente en estas lejanas tierras -el escritor Mempo Giardinelli y el cineasta Pino Solanas-, Cena califica el proyecto de TGV argentino, o de tren bala, de "desatino nacional". Esa clase de desatino que siempre va unido al gigantismo.

Restaurados como se debe, los trencitos normales tardarían apenas 45 minutos más que el esplendoroso invento francés en unir Buenos Aires y Rosario.

Antes había en esa línea dos trenes a la mañana y dos a la tarde, y cuando digo "trenes" me refiero a esas conocidas longanizas con la locomotora en la punta donde podía viajar cualquiera, no a la bala ultramoderna, donde el boleto a la citada ciudad, ida y vuelta, en segunda clase, costará, según calculan, la bonita suma de 470 pesos y que, por consiguiente, sólo podrá ser frecuentada por la versión local del Pro que se atraganta a solas en su asiento, porque la fiebre de ganancias le impide saborear un bife conversando con algún congénere y gozando de un poquito de paz.

Es curioso cómo lo ferroviario se ha convertido en metáfora de las desigualdades sociales en la Argentina. En las últimas estribaciones de los 90, solía yo tomarme un tren azul eléctrico que, pasando por Olivos y Acassuso, terminaba en un sitio perdido de la Tierra llamado, no sin ironía, Victoria. Durante el verano, la refrigeración era tan exagerada que se volvía necesario llevar bufanda.

Por ese tiempo, los cartoneros todavía no habían conseguido su tren blanco, de modo que subían con sus opacos tesoros al resplandeciente medio de transporte no pensado para ellos. Ante su presencia, el tono eléctrico de este último rozaba el cortocircuito. A todas luces, los usuarios de este tren bien pintado y lustrado estaban lejos de apreciar las pilas de basura en equilibrio sobre los imaginativos carritos. Así que se quejaron, y los cartoneros tuvieron su propio tren.

Con o sin él, resulta de todos modos interesante observar la transformación de la realidad a partir de la estación Victoria. Es como si allí terminara un mundo y comenzara otro. El de este lado lo conocemos; el del otro cuenta con un trencito sin vidrios en las ventanillas, por donde entran la tierra, el solazo y algunas piedras, sin cuero en los asientos, o bien, directamente, sin asientos, que sale de Victoria medio ladeado, como esos perros callejeros cuando trotan esquivando sus cuartos traseros en previsión del puntapié.

No es un tren específico para cartoneros, sino uno concebido para viajeros de suburbios pobres que no se creen con derecho a echar chispas de indignación, y que, en consecuencia, se aguantan su suerte.

¿Por qué ha sido eliminado el tren blanco de la faz del planeta, sección Argentina? Porque estaba en malas condiciones y se volvía peligroso. Nada cuesta creerlo. Pero ¿por qué no se lo ha reparado o reemplazado para ayudar a esa parte de nuestra población que actúa en pro, no en Pro, de nuestra ecología, seleccionando una basura que ya nadie sabe dónde meter y, de paso, sobreviviendo como puede hasta que algún rey mago aparezca con la promesa cumplida de un "trabajo digno"? Pregunta retórica: si se privilegia el tren bala destinado a unos pocos, antes que los trenes utilizables por muchos, ¿qué puede pesar en la balanza el drama de esas mujeres, esos hombres y esos niños que se ensucian hasta el codo abriendo nuestras bolsas en busca de la perla escondida?

Hace un tiempo, una palabra utilizada por un funcionario del gobierno de la ciudad para justificar la violencia de la policía al desalojar a los cartoneros acantonados, nueva ironía, en ese legendario sitio de cirujas inmortalizado como Pampa y la vía, porque la falta del tren blanco los había dejado de a pie, me ha dejado perpleja. Esa palabra es "impecable". "La actuación de la policía ha sido impecable", sostuvo el funcionario al referirse a los forcejeos de la fuerza pública para vaciar el lugar de desperdicios y de personas consideradas como tales. Una palabra que esconde la idea de la pobreza pecaminosa bajo el poncho del inconsciente.

La energía fumigadora de esa policía que limpió el lugar a manguerazos hasta dejarlo exento de mancha o de pecado coincide con aquellos desalojos de triste memoria: ¿cómo no recordar la destrucción de las villas durante la dictadura? Ni las topadoras que aplastaban las casitas ofrecían la mínima solución de recambio ni este operativo limpieza se muestra preocupado por otra cosa que barrer y pasar el trapo. La expresión de deseo "basura cero" no aparece contrabalanceada por la de "hambre cero". Si los cartoneros se niegan a utilizar los camiones que la ciudad dice ofrecerles a cambio del tren blanco, no ha de ser por capricho: a menos que se insista en considerarlos descerebrados natos, la lógica más elemental indica que su negativa tiene un sentido, puesto que nadie obra en contra de sus propios intereses.

Personas tratadas como animales, trenes de ganado para seres humanos. El que así lo desee puede buscar en Internet los blogs de los usuarios del Ferrocarril Roca, donde podrá enterarse de que sus pasajeros habituales se sienten manipulados como bovinos. Recomiendo en especial un dibujo que representa a dos vacas rumbo a su trabajo, saliendo malhumoradas de un vagón. Vacas de enfurruñado testuz, que ya no miran pasar el tren, sino que deben tomarlo ellas, amontonadas como rumbo al matadero mientras, en un futuro no lejano, los trenes bala pasarán pitando frente a sus ojos, dejando entrever, recortado en el marco de cada ventanilla, el perfil casi romano del hombre que aprovecha.

http://www.lanacion.com.ar/1008851-tren-bala-y-tren-blanco

miércoles, 30 de abril de 2008

Duras críticas de la Coalición Cívica

Miércoles 30 de abril de 2008

"Es un acto de corrupción", dijo Carrió.

Horas después del anuncio en la Casa Rosada, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, criticó ayer en duros términos y calificó de "nuevo cachetazo para el pueblo argentino" al ambicioso proyecto kirchnerista del Tren de Alta Velocidad (TAVE), que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

"Es un acto de corrupción política y una humillación para miles de argentinos que viajan como ganado en los trenes locales", afirmó ayer la ex diputada en una conferencia brindada en el Instituto Hannah Arendt.

A través del diputado y titular del bloque Adrián Pérez (CC-Buenos Aires), la coalición presentará en la mañana de hoy sendas impugnaciones al proyecto en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que encabeza el fiscal Manuel Garrido, y la Oficina Anticorrupción.

La base de los cuestionamientos opositores se centró en el proceso de financiación y en los costos finales que tendrá la concreción del proyecto para el Estado.

"Se cambió el banco que financiaba el proyecto [será el francés Natixis en lugar del Société Generale, previsto en un comienzo] con más intereses y sin realizar una nueva licitación. También se licitó a un costo de 1300 millones de dólares y va a terminar costando 4000 millones", destacó Pérez.

"La primera estación del tren bala es Tribunales, y de ahí no debería salir", criticó el diputado bonaerense.

A su turno, Carrió apuntó en forma directa a la Casa Rosada. "Ahora sabemos a qué fue Cristina [Kirchner] a Francia: a entregarle a [Nicolás] Sarkozy el acto de corrupción que se necesitaba para habilitar la licitación", fustigó, y afirmó que, de llegar al gobierno, "anularía ese contrato. Me daría vergüenza explicarle a la gente que se invierta tanto dinero en un tren que no usarán ni las clases bajas ni las clases medias del país".
Viaje costoso

Un rato antes, Pérez había estimado a LA NACION que un viaje entre Buenos Aires y Rosario valdría 600 pesos.

"Este proyecto quedará en la historia como el símbolo de la ilimitada corrupción de Cristina y Néstor Kirchner", finalizó Carrió.

Las denuncias de la ex candidata presidencial se suman a las críticas al proyecto oficial efectuadas en las últimas semanas por la Unión Cívica Radical y por los dirigentes de Proyecto Sur, del cineasta y político Fernando Pino Solanas y el economista Claudio Lozano.

En el caso del radicalismo, el senador Gerardo Morales (UCR-Jujuy) y el diputado Alejandro Nieva presentaron una denuncia judicial contra la iniciativa que llegó a la Corte Suprema de Justicia a fines del mes último.

Notificado de forma extraoficial de que el pedido será rechazado, Morales evalúa ahora efectuar otra denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

http://www.lanacion.com.ar/1008643-duras-criticas-de-la-coalicion-civica

Alstom firmó el contrato del tren bala

Miércoles 30 de abril de 2008

Polémico proyecto del Gobierno.

La Presidenta suscribió el plan de construcción de la obra, que costará US$ 3800 millones; no se acordó aún el financiamiento.

Werthein, Baleine du Laurens, Korn y Brun-Brunet, ayer, en la embajada de Francia. Foto: Telam.

La presidenta Cristina Kirchner firmó ayer el contrato de construcción del sistema ferroviario de alta velocidad que unirá Buenos Aires, Rosario y Córdoba en tres horas. Y, de paso, la empresa francesa Alstom consiguió lo que buscaba: hacer pie en la obra pública local -con uno de los proyectos más grandes que se ejecutan en la actualidad- para poder participar en otras licitaciones de infraestructura.

De a poco, el rompecabezas contractual que significa la construcción del tren de alta velocidad se completa. Aunque al esquema le falta la pieza más difícil de colocar: la financiera.

En realidad, el acto significó mucho más que la mera adjudicación. Por un lado, el Gobierno ya tiene el proyecto de construcción que tanto pretende, aunque aún no se terminó de establecer cómo se pagará la obra y no sabe exactamente cuál será el costo final.

El consorcio Veloxia, integrado por la firma francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa, se aseguró el polémico y millonario contrato, que obligará al Gobierno a emitir deuda por alrededor de 4000 millones de dólares. Y Alstom tendrá, así, la plataforma ideal para largarse a otros proyectos en transporte y energía en el país. Por otra parte, como si fuera poco, la relación bilateral con Francia se encaminó gracias a los negocios entre ambos países.
Defensa oficial

La Presidenta fue la encargada de defender el proyecto. "Es una obra de un salto a la modernidad, una cuestión absolutamente estratégica", dijo en el acto que se desarrolló en la Casa Rosada. El ramal correrá a una velocidad de alrededor de 320 kilómetros por hora, utilizará la misma tecnología que usa en los más modernos corredores de Europa y estará terminado en 48 meses.

Por la tarde, el presidente de Alstom, Patrick Korn, reconoció la importancia estratégica de esta adjudicación para la compañía francesa. "Espero que este proyecto nos permita ganar otros proyectos, como la provisión de servicios de transporte y energía", dijo el ejecutivo. Lo escuchaban empresarios que habían sido invitados por el embajador de Francia, Frédéric Baleine du Laurens, a su residencia.

"La Argentina recuperó el camino del crecimiento sostenido y el Gobierno apoya el desarrollo de infraestructura como parte de su política económica", prosiguió el ejecutivo. Y después redondeó la idea con un pedido: "No lo repitan, pero tenemos ganas de participar de este desarrollo de infraestructura".

Unas horas antes, el presidente de Alstom Argentina, Thibault Desteract, y la directora de transportes de Alstom Argentina, Stéphanie Brun-Brunet, recibieron a LA NACION después de la firma del contrato.

"Lo que hoy se firmó es el pliego de construcción, que incluye un contrato por mantenimiento de la infraestructura por cinco años y del material rodante por 10 años", dijo Brun-Brunet. Se le preguntó acerca del financiamiento de la obra y del valor final del tren de alta velocidad. "El valor actual de la obra es de 1320 millones de dólares, pero el costo de la obra rondará los 2400 millones de euros [alrededor de 3800 millones de dólares]. Lo que se consiguió es un financiamiento plurianual por treinta años con un plazo de gracia de siete años. Ese monto incluye, además, el costo del mantenimiento", agregó.

Se le insistió en los términos del crédito que se le otorgará a la Argentina. "El Estado emitirá un bono que será enteramente suscripto por el banco Natixis. Tendrá una tasa de interés variable que dependerá de algunos parámetros locales. Es decir, es como si se emitiera un bono internacional bajo condiciones financieras locales", alcanzó a decir antes de que Desteract la interrumpiera. "Eso es una cuestión interna del Gobierno, no son decisiones nuestras. Debería preguntárselo a la Secretaría de Transporte", sostuvo el ejecutivo.

De acuerdo con sus planes, 2008 se utilizará para desarrollar la parte fina del proyecto. "Esta fase nos llevará hasta fin de año y tenemos previsto un adelanto del 9 por ciento del total del costo", agregó Brun-Brunet.

Respecto de la polémica que se desató sobre la construcción del tren, Desteract agregó: "Las personas que impulsan estos proyectos siempre han sido criticadas, pero siempre se las critica antes de que el proyecto funcione. Nunca después".

http://www.lanacion.com.ar/1008642-alstom-firmo-el-contrato-del-tren-bala

martes, 29 de abril de 2008

La oposición, de punta contra el tren bala

29/04/2008.

PRIMERAS REPERCUSIONES  

Denuncian un negociado y señalan que hay otras proridades, como hacer funcionar a los trenes que ya existen.

El anuncio de tren de alta velocidad hecho por la presidenta generó ásperas críticas en la oposición. Acusaciones de negociados y llamados de atención a resolver otras prioridades fueron lo predominante en las declaraciones hechas por líderes opositores.

Eduardo Macaluse, del ARI Autónomo, señaló que "el tren bala no es la prioridad" , al tiempo que denunció "un negociado" detrás del proyecto. "Es una imposición para pagar con el pago de la deuda al club de París. Es un negociado de (Julio) De Vido. La prioridad debería reordenar todo el sistema de transportes, fundamentalmente los transportes de pasajeros como el Roca y el Sarmiento, devolverles el tren a aquellas ciudades que lo perdieron", apuntó.

"Es una fuga hacia delante, para no resolver cuestiones concretas del presente. Esto no se resuelve sólo con denuncias, hemos presentado proyectos en Diputados. El 8 de mayo, junto con grupos de diputados, Claudio Lozano, Pino Solanas, 50 ONG`s como Salvemos al Tren, comisiones internas de ferroviarios, vamos a hacer una protesta original: ir desde Once hasta Mercedes, parando en todas las estaciones y planteando ' No al tren bala, si al tren pasajeros'", adelantó.

Sergio Nahabetian, titular bonaerense de Recrear, señaló: "No estamos en contra el progreso ni de la modernización, pero en la Argentina se habla de lanzar un tren bala cuando la gente no puede tomarse el tren a La Plata".

"El Gobierno debería prestarle más atención al transporte público. Las empresas no le dan al usuario lo que necesita, a pesar de los millonarios subsidios que le paga el estado. Hay intereses en juego para hacer el tren bala. Creo que debería ser una iniciativa privada, que se del Estado me hace dudar", agregó crítico Nahabetian.

El diputado Fernando Sánchez, de Coalición Cívica, explicó a Radio Continental que el tren bala "necesita tener trazados diferentes" y denunció un "inmenso negocio inmobiliario" .

"Se necesitan vías mucho más amplias que las actuales, por lo que los lugares por donde tiene que pasar el tren son diferentes. La expropiación de terrenos es prácticamente obligatoria. No sabemos por donde va a pasar, no sabemos a quien le va beneficiar el inmenso negocio inmobiliario que hay detrás del tren bala o del tren de alta velocidad, como le gusta decir a la presidenta", aseveró.

La diputada Fernanda Reyes de la Coalición Cívica remarcó que esta tarde presentarán "una denuncia penal por las formas que se está llevando la licitación".  "Vemos grandes irregularidades. En un país donde hay un déficit muy importante a nivel ferroviario y en el servicio de transporte. No podemos tener un gasto millonario en el tren bala, en realidad es una ilusión más del mundo K en un país q tiene grandes deficiencias y necesita otro tipo de soluciones", consideró Reyes.

Tampoco tuvo una opinión positiva Liliana Parada, legisladora del ARI. "Es una barbaridad hacer un tren bala mientras los trenes funcionan como funcionan. Es una locura, está armado nada más que para la corrupción estatal. Es una mordida del Gobierno", sentenció.

Marcelo Ramal, dirigente del Partido Obrero, fue más duro todavía con la propuesta del Gobierno y consideró que el lanzamiento del tren bala "se produce cuando la infraestructura ferroviaria está vaciada. Este proyecto está jaqueado por la crisis financiera del Gobierno. Detrás hay alianzas entre Kirchner y Macri, porque una de las empresas que va a financiar el proyecto es de Macri. Puede ser un pacto para que Macri no hable del conflicto del campo".

Además añadió: "El proyecto brinda beneficios extraordinarios. Se trata de una operación de endeudamiento para beneficiar empresas. Es una iniciativa superflua, porque el Gobierno debería atender otros temas y su realización es muy dudosa, se encubre la gran dificultad para financiarlo".

http://www.perfil.com/contenidos/2008/04/29/noticia_0041.html

Tren bala: pese a las denuncias, Lifschitz cree que "hay que aprovecharlo"

Martes, 29 de abril de 2008                            

El intendente, que estuvo en la Casa Rosada para la adjudicacion del corredor Buenos Aires-Rosario-Córdoba, comparó el proyecto con el puente a Victoria. Dijo que esa obra “también generó polemicas y denuncias pero fue clave para la región”. Binner también participó del acto pero no habló.

Binner junto a Scioli y Cristina en la Casa de Gobierno, Lifschitz también estuvo (Télam).

Pese a que la implementacion de un tren de alta velocidad que una las principales ciudades del país generó polémica, el intendente Miguel Lifschitz, que este martes estuvo presente en el acto de adjudicación de la obra en la Casa Rosada, defendió el proyecto y aseguró que tendrá un “impacto positivo” para Rosario, a la vez que dijo que en la región debe ser aprovechado “como el puente a Victoria”.

“Se abre una gran oportunidad y tenemos que aprovecharla como el puente a Victoria, que también en su momento generó polemicas y denuncias sobre irregularidades. Y la realidad es que resultó una obra clave para Rosario. Esta (por el tren) va a tenes una importancia igual o mayor, no tengo dudas”, consideró el jefe comunal en Radio 2.

Con esas declaraciones, el intendente marcó cierta distancia de la administración del gobierno provincial que encabeza Hermes Binner, quien estuvo presente en el acto de este martes pero no habló. De hecho, el ministro de Obras Públicas, Hugo Storero, criticó la obra porque considera que hay otras prioridades.

Sin embargo, Lifschitz (que tiempo atrás graficó su postura con la frase "a caballo regalado no se le miran los dientes") dijo este martes a la tarde que “el objetivo es que el impacto de la obra sea positivo, que no genere cosas negativas como una fractura de la ciudad en dos”, motivo por el que se estudia que el tramo de ingreso a Rosario se subterráneo.

“Debe ir bajo nivel para no interrumpir el movimiento normal de la ciudad. Eso es algo que se empieza a definir desde ahora”, señaló en diálogo con Alberto Lotuf en el programa De tarde en tarde.

En ese sentido, el intendente remarcó que se calcula “un año para desarrollar el trabajo fino técnico y despues 48 meses de obra para el tramo Rosario-Buenos Aires, y un plazo similar para el trayecto a Córdoba”. A su vez, adelantó que los trabajos comenzarán desde la ciudad hacia la Capital Federal, y que aquí se instalará una planta industrial ferroviaria para el motaje del tren.

Una obra beneficiosa

Lifschitz aseguró que el paso del tren de alta velocidad por Rosario significará un beneficio para la ciudad y la región “desde el punto de vista económico, turístico, urbano y de reactivacion de la industria ferroviaria”. “Los procedimientos son responsabilidad de la Nación y si hay irregularidades las investigará la Justicia, pero esto no invalida su importancia para Rosario”, agregó,

De tarifas todavía no se habla

“No hay preciosion de los precios para los viajes, dependerá de la politica tarifaria que aplique el gobierno nacional –dijo el intendente–; aunque en la Argentina el transporte está subsidiado. Igual está claro que éste no es un medio de trasnporte masivo y de bajo costo, sino algo más bien comparable con el avión”.

Satisfacción también en Córdoba

Por su parte, el intendente municipal de Córdoba, Daniel Giacomino, opinó que "para pensar en un país moderno y en crecimiento se tiene que pensar en políticas de Estado". Añadió que "nos acercamos al Bicentenario y comenzamos a discutir un modelo de un país diferente que ya salió del infierno y debemos pensar en un nuevo país y pensar en esta grandes obras de infraestructura a pesar de las críticas y los palos que nos puedan brindar" los medios de comunicación social, en clara sintonía con el discurso de la presidencia.

La primera mandataria Cristina Kirchner encabezó este martes el acto de adjudicación de
la obra del tren de alta velocidad, corredor Buenos Aires-Rosario-Córdoba, en un acto que se realizó en el Salón Sur de Casa de Gobierno y cuentó además con la asistencia del ministro de Planificación, Julio De Vido, el secretario de Transporte Ricardo Jaime, el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el embajador de Francia Frédéric Baleine Du Laurens.

http://www.rosario3.com/noticias.aspx?idNot=29875

sábado, 26 de abril de 2008

Lousteau dejó sin firmar el contrato del tren bala

Sábado 26 de abril de 2008   

Finalmente, los contratos para la construcción del tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba no tendrán la firma de Martín Lousteau.

Con la renuncia del hasta ayer ministro de Economía quedó trunca la reunión que se iba a realizar ayer a las 12, en la que se iban a rubricar los documentos para que el banco francés Natixis desembolse el primer tramo de alrededor de US$ 500 millones para la construcción del tren.

Casualidad o no, al mediodía del jueves ya se había tomado la decisión de posponer la firma de los contratos. Nada se sabía de la dimisión de Lousteau, pero la Secretaría de Transporte, que dirige Ricardo Jaime, suspendió el acto. Pocas horas después, el ex ministro dio el portazo.

"En principio, todo se firmará el 12 de mayo", informó ayer una fuente oficial que trabaja cerca de Jaime.

La de ayer fue la segunda cancelación del acto. El jueves 17 pasado, los ejecutivos del Natixis y de la empresa francesa Alstom -líder del proyecto- cancelaron un viaje a Buenos Aires, cuya finalidad era cerrar el asunto.

Entonces, fuentes del consorcio -que además de Alstom integran Isolux, Iecsa y Emepa- atribuyeron el retraso a cuestiones legales. "No se llegó a tiempo con la redacción de los contratos. Nada más que eso", confesó una fuente en la primera cancelación.

Antes de Lousteau, los ex ministros Miguel Peirano y Felisa Miceli tuvieron varios enfrentamientos con funcionarios de Planificación por el tren bala. Siempre se dijo que este asunto fue determinante para que Peirano no continúe al frente del Palacio de Hacienda.

http://www.lanacion.com.ar/1007653-lousteau-dejo-sin-firmar-el-contrato-del-tren-bala

viernes, 18 de abril de 2008

Se postergó la firma de los contratos del proyecto de tren bala

Viernes 18 de abril de 2008

Financiación retrasada.

Alstom y Natixis suspendieron un viaje.

La obra del tren rápido todavía no empieza. Foto: Archivo.

El proyecto del tren bala sufrió una nueva postergación. Esta vez el problema fue que aún no se terminó con la redacción de los contratos. Y la demora, que no fue muy bien recibida en Francia, hizo que se suspendiera el viaje de los principales ejecutivos de las empresas involucradas que estaba programado para anoche. En la mañana parisiense se habló de "problemas jurídicos", que, según las fuentes consultadas, se ocasionaron en la Argentina.

La postergación fue admitida por una fuente ligada al consorcio Veloxia, que se adjudicó el proyecto. "No tiene nada que ver con el proyecto, que sigue sin problemas. Lo que sucedió es que no se terminaron de ajustar las cuestiones contractuales, y entonces todo se pasó, en principio, para dentro de 10 días", sostuvo el informante.

Sin embargo, en París no eran tan optimistas como en Buenos Aires. "La cancelación fue sine die ", dijo una fuente allegada al proyecto.

La firma de los contratos no es menor. Sucede que la suscripción de estos documentos hubiese permitido asegurar el primer tramo de la financiación para la construcción del tren Cobra en la Argentina. Esos obstáculos causaron la cancelación -a último momento- del viaje a Buenos Aires que debían emprender ayer los principales ejecutivos de las empresas francesas que participan en el emprendimiento, según afirmaron a LA NACION en París fuentes allegadas al proyecto.
Sin escollos

Entre los ejecutivos que cancelaron el viaje se encuentran Patrick Kron, presidente de Alstom, la empresa constructora del tren bala, y Dominique Ferrero, director general de Natixis, institución bancaria que reemplazó a la Société Générale como banco líder en la operación de financiación de esta primera etapa del proyecto, por una suma de alrededor de 680 millones de dólares.

Fuentes en Buenos Aires relativizaron la cuestión. "El proyecto no se paró ni surgió ningún escollo. Simplemente no se terminaron de redactar los contratos", dijo una fuente del consorcio. "Además -prosiguió- [el secretario de Transporte, Ricardo] Jaime está muy ocupado en la operación de Aerolíneas Argentinas." Sucede que ayer tomaron cuerpo varias versiones que hablaban de un ingreso de empresarios locales en la sociedad que maneja la compañía aérea. Y Jaime tiene un papel clave en esa negociación (ver sección Política).

El 15 de enero pasado, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la adjudicación de la obra al consorcio Veloxia, un grupo integrado por la francesa Alstom, la española Isolux y las locales Iecsa y Emepa. Se lo presupuestó en 1350 millones de dólares para el caso de que la decisión se torciera en favor de utilizar un tren de alta velocidad (circula a 250 kilómetros por hora) no sólo hasta Rosario, sino que también llegara a Córdoba.
Créditos combinados

Pero los números y los financistas cambiaron. Ahora se estima que el proyecto debería contemplar un desembolso de 3900 millones de dólares. Según las fuentes consultadas en Francia, el resto del proyecto de financiación, hasta cubrir esa cifra, será objeto de nuevas negociaciones y nuevos contratos de financiación.

Eso se hará una vez que la Argentina resuelva su situación ante el Club de París y, de ese modo, pueda contar con créditos blandos. Es probable que entonces Natixis no participe o, al menos, no tenga el mismo papel de banco líder en la operación. En Buenos Aires, un ejecutivo de una de las empresas tampoco descartó que la segunda parte de la financiación esté a cargo de otro banco. "Se verá, de acuerdo con qué pase entre el Gobierno y el Club de París. Pero primero hay que arrancar", dijo.

http://www.lanacion.com.ar/1005424-se-postergo-la-firma-de-los-contratos-del-proyecto-de-tren-bala

martes, 8 de abril de 2008

Una apuesta al tren bala y a la energía

Martes 08 de abril de 2008

Por Jorge Rosales  | LA NACION

El viaje a Francia: la agenda económica y de derechos humanos.

Cristina Kirchner habló de futuras inversiones y de un proyecto para construir otra central nuclear.

PARIS.- En el relanzamiento de las relaciones bilaterales entre la Argentina y Francia, los negocios ocupan uno de los lugares más destacados. Esto quedó ratificado ayer cuando el primer ministro François Fillon le transmitió a la presidenta Cristina Kirchner que la aspiración del gobierno de Nicolas Sarkozy es "buscar relaciones económicas y comerciales más fuertes que las que hubo en el pasado".

"La razón -insistió- es que vemos un gran potencial en la Argentina." Francia tiene la intención de venderle a la Argentina una central nuclear de tercera generación para la provisión de energía eléctrica, tema que se puso sobre la mesa ayer en la reunión entre Fillon y Cristina Kirchner en el hotel Matignon, sede del gobierno francés.

Francia está llevando adelante una agresiva promoción de su capacidad nuclear para fines pacíficos -acaba de firmar acuerdos con Gran Bretaña en esa materia-, una cuestión que a la Argentina le interesa sobremanera a partir de la necesidad de incrementar su capacidad de generación eléctrica.

En la reunión entre Fillon y la Presidenta -acompañada por el canciller Jorge Taiana y el ministro de Planificación, Julio De Vido- se habló de contar a comienzos del año próximo, cuando viaje a la Argentina el presidente Sarkozy, "más áreas en las que hubiera proyectos concretos para la cooperación", explicó Taiana a los medios que cubrieron la gira.

Y señaló específicamente "el área del desarrollo de energía nuclear".

En este sentido, De Vido precisó tras las reuniones presidenciales de ayer que el mandatario de Francia está interesado en interactuar en el sector nuclear, para energía. "Vamos a empezar a conversar", resaltó el ministro de Planificación.
Proyectos millonarios

En la reunión con Cristina Kirchner, Sarkozy habilitó un canal de diálogo para avanzar en esa materia. "Ya vamos a empezar a trabajar con Areva, la empresa francesa en materia de energía", precisó el ministro. Esa empresa, el gigante francés en materia de energía, abarca todos los sectores de producción, desde la extracción de uranio hasta la generación eléctrica.

El primer ministro Fillon, que fue el más alto funcionario presente en el acto de toma de posesión del gobierno de Cristina Kirchner en diciembre, dijo que "hay muchas oportunidades y muchos motivos para estar optimistas acerca de la profundización" de la relación económica y comercial con la Argentina.

Las gestiones que llevó adelante De Vido fueron muy intensas en las 36 horas que permaneció en París la misión encabezada por Cristina Kirchner.

Además de las reuniones que mantuvo con el grupo Alstom, cabeza del consorcio que construirá el tren de alta velocidad que unirá Buenos Aires con Rosario y Córdoba a un costo de alrededor de 2500 millones de euros, se reunió con representantes de la compañía Total, petrolera y productora de gas.

"Hoy [por ayer] se publicó en la Argentina la ampliación del gasoducto del sur y la duplicación del cruce del estrecho de Magallanes. El 16 de mayo, se abrirán las ofertas, y eso es para Total muy importante, porque les ponen valor a los yacimientos que tienen en el Sur, sobre todo en Tierra del Fuego", destacó De Vido. También se habló del desarrollo del yacimiento de gas en Aguada Pichana, en la provincia de Neuquén.

Con el dueño del poderoso grupo de aviación Dassault, Laurent Dassault, De Vido habló de la posibilidad de inversiones en ese sector. No hablaron de la provisión o fabricación de aviones de caza, pero sí de las posibilidades que se abren en esta materia cuando se termine el acuerdo que la Argentina mantiene con la norteamericana Lockheed.

http://www.lanacion.com.ar/1002310-una-apuesta-al-tren-bala-y-a-la-energia